Sin fibra moral para ser Gobernador

Por: Dr. César Vázquez Muñiz
Portavoz de PR por la Familia

En un acto de irresponsabilidad intelectual el gobernador veta el proyecto del Senado 950 sin haberlo recibido aduciendo problemas constitucionales. Él mismo reconoce que no lo había recibido y por lo tanto no lo puede haber leído.

No hay problemas constitucionales. Sobre 30 estados han establecido que las menores de edad para poder abortar tienen que obtener el permiso de sus padres o de un tribunal. Esto ya fue declarado constitucional por el Tribunal Supremo de los Estados Unidos en un caso de 1992. El gobernador como no lee no se instruye y perpetúa el error que le comunican sus asesores.

El veto del señor Gobernador constituye un atropello moral a nuestras niñas menores de edad. El embarazo de una menor la hace extremadamente vulnerable a los adultos que la rodean. La hace vulnerable al hombre que la embarazó el cual queda impune de la violación o del incesto. La hace vulnerable al médico que le practica el aborto, que no tiene otro interés que no sea el de lucro personal. Una niña que para sacarse una muela tiene que ir al dentista acompañada de sus padres, ahora va sola a un médico a sacarse un niño. ¡Que terrible experiencia! Lo peor de todo es que vivirá el resto de su vida con el recuerdo de haber matado su hijo en medio de un momento de confusión y vulnerabilidad. Y todo porque un gobernador no tuvo la entereza moral de defenderla. ¿Cómo se sentiría el señor Gobernador si su hija de 13 años abortara sin que él lo supiera?

El gobernador se sigue haciendo cómplice de la muerte de inocentes antes de nacer. Pertenece al grupo de los modernos Herodes. Pero eso es así desde que estaba estudiando e investigando con células madres. En ese momento las células madres básicamente solo estaban disponibles de niños abortados. Su conocimiento científico se logró a costa de la vida de muchos inocentes.

El señor gobernador declaró recientemente su intención de ser candidato a la gobernación para las elecciones del 2020. Éste y otros actos demuestran que no tiene la fibra moral para dirigir nuestro pueblo.

Cantinfladas

Argumentos a favor del aborto:

Dr. César A. Vázquez Muñiz
Portavoz de PR por la Familia

1. “Los tinglares actúan por instinto” Eso significa que las tortugas sin saberlo protegen las próximas generaciones y nosotros sabiéndolo los matamos antes de nacer.

2. “Los tinglares están en peligro de extinción”. ¿ Y cómo protege a los tinglares de la pesca indiscriminada en alta mar el abortar niños en Puerto Rico? Si somos coherentes deberíamos estar protestando contra esa actividad y contra los países que la promueven. ¿Cuántas mujeres que abortan piensan que están salvando tinglares?

3. Que “en vez de luchar contra el aborto deberíamos trabajar por ayudar a los niños que mueren de enfermedades, de hambre y en medio de la guerra.” Asumo que quien trae ese argumento está luchando a palo limpio para resolver estos asuntos. Algo me dice que no es así. La realidad es que la actitud que le permite a una sociedad matar a los niños antes de nacer, es la misma actitud que le permite llevar a cabo todas esas injusticias contra los niños. De momento para protestar contra la injusticia cruel del aborto ¡tenemos que resolver todas las injusticias que se dan en el mundo! La realidad es que estas injusticias son complejas, que no tenemos los recursos para enfrentarlas y a pesar de esto muchos de nosotros estamos poniendo nuestro granito de arena frente a estos problemas. De todas maneras la injusticia no se resuelve con más injusticia.

4. “que no es solo parirlos, también hay que esforzarnos para criarlos…”
Y la pregunta forzada es si nosotros estamos dispuestos a alimentar , vestir, educar, en otras palabras, contribuir a echar pa’lante estas criaturitas. ¿Saben que? Hay mucha gente que ya hizo eso con sus propios hijos y está dispuesto hacerlo con otros que no sean sus hijos. Empecemos por los abuelos, los tíos, los vecinos y cualquiera que se enternece ante un niño recién nacido. Pero realmente en este comentario “salieron del clóset…” Mostraron sus verdaderos sentimientos. Su conveniencia personal y su egoismo son más importantes que la vida del ser que comienza. Me imagino lo que harán con sus padres enfermos o su cónyuge incapacitado. El colmo del cinismo es decir que abortamos a los niños para “evitarles una vida de sufrimiento”. Tanta sensibilidad me conmueve. Es interesante que los que tienen educación y muchos recursos tienen pocos o ningún hijo. Los pobres sin embargo se llenan de hijos.

La realidad de muchos, particularmente muchas, es que no quieren enfrentar las consecuencias de un acto sexual desprotegido. Otros sencillamente no quieren que se sepa que están teniendo actividad sexual, entre novios, entre apenas conocidos, o con el o la amante. El niño abortado es la víctima en última instancia de la irresponsabilidad y de la cobardía. Toda la discusión filosófica previa no es sino una cortina de humo para esconder esta realidad. La consigna es “placer sin consecuencias.”

La verdad monda y lirónda es que el aborto es el asesinato de un inocente. Pero no cualquier inocente, nuestro propio hijo.

¡Llamado a la Acción!

Por: Milton Picón
Presidente de Morality in Media – Puerto Rico

La semana que viene se bajan a votación los proyectos 950 del aborto y el 1000 de las terapias de conversión. Dice el Presidente del Senado en este artículo que aparece en la edición de hoy martes 5 de febrero que las medidas no se van a descargar y si se van a discutir en el Hemiciclo. Las sesiones del Senado se celebran los lunes y los jueves. Dice también el Presidente del Senado que no permitiran griterías, ni insultos, como los que se dieron en las vistas públicas, que poco falto para que las feministas agredieran a los hermanos que depusieron. En aquella ocasión no hubo consecuencia alguna para las alborotosas y violentas. Lo que sí hubo fue total impunidad.

El asunto medular en esto y las preguntas a hacerse son: ¿qué va a hacer la Iglesia? ¿los grupos tendrán acceso a los informes de los dos proyectos con tiempo razonable para leerlos y opinar antes de que sean presentados? ¿la iglesia y los creyentes tendrán la capacidad suficiente de indignarse, como para llenar el Capitolio, por dentro y en las afueras, o sencillamente aparecerán los mismos líderes de siempre a sentarse en las gradas?

Digo esto, porque esas han sido las dinámicas de los últimos años. Nos indignamos en Facebook, nos indignamos cuando discutimos estos asuntos en la calle y en las iglesias, pero esa indignación no se traduce en acción. Seguimos con la filosofía de que Dios escogió a unas personas ( líderes ) para que estén al frente de estas luchas y trabajen, mientras el resto de la cristiandad ve las luchas desde las gradas o ve la sesión por televisión. Así no se hace patria, ni se lograrán cambios.

Todos los cambios sociales a través de la historia se han dado cuando hay movilización, cuando la indignacion por la maldad y la injusticia se convierte en acción. Cuando la gente se siente responsable por el legado que le va a dejar a sus hijos y a sus nietos.

¿Será un gran sacrificio el ir lunes y jueves a las gradas del Senado, o ir con una pancarta a las afueras del Capitolio, esos dos días ( por que no sabemos en cuál de los dos se votará ) y decir que usted es pro vida y que defiende al no nacido?

Cuando estemos dispuestos a hacer los mismos sacrificios que hacen los que en su ignorancia se oponen a los valores del cristianismo, estaremos hablando de levantar los muros, estaremos hablando de cambios en nuestra sociedad. Mientras miremos de lejos el juego, cómodamente sentados en asientos, no solo nos perderemos de la emoción y excitacion que se siente cuando se hace la voluntad de Dios dentro del terreno de juego, siendo participantes activos, sino que cuando decidimos ser espectadores pasivos, nos convertimos en parte del problema y no de su solución.

Huevos de Tinglar

Por: Dr. César A. Vázquez
Portavoz de PR por la Familia

Está prohibido por leyes federales y estatales interferir o destruir los huevos de tinglar. El tinglar es la más grande de las tortugas y como muchos animales está en peligro. ¿Protegemos los huevos por los huevos mismos? No. Protegemos los huevos porque de los huevos surgen los tinglares. ¿Puede existir la tortuga sin el huevo? No puede. Toda tortuga un día fue huevo. El huevo es parte del ciclo de vida de la tortuga que llamamos tinglar.

En Puerto Rico un huevo de tinglar vale más que un niño antes de nacer. Está prohibido destruir un huevo de tinglar pero se exige como un derecho el poder destruir un niño antes de nacer, por cualquier razón.

Para tranquilizar la conciencia se dice que lo que está en el vientre materno es un grupito de células. La realidad es que todos somos un grupo de células. Algunos tienen más células otros menos. Pero todos somos animales multicelulares.

La realidad biológica es que la vida de cada uno de nosotros comenzó en el momento en que el óvulo de nuestra madre y el espermatozoide de nuestro padre se encontraron en ese evento que llamamos fecundación. Ahí comenzamos a existir en el nivel más fundamental, el nivel genético. Todo lo que hemos sido después ha sido el resultado del crecimiento y la maduración. No puede existir la vida humana sin la vida dentro del vientre materno. Ahora, algunos a quienes les permitieron nacer, le niegan a otros el derecho de nacer.

El aborto por elección es la destrucción deliberada de vida humana. A eso le llamamos asesinato. Pero no es el asesinato de cualquiera. Es el asesinato de nuestros hijos. Porque entendemos que nuestra conveniencia tiene más valor que la vida de un niño. El aborto destruye a la criatura no nacida para evitar tener al niño.

El argumento es que la mujer tiene derecho a su cuerpo. El derecho al cuerpo se ejerce cuando la mujer determina con quién se acuesta y bajo qué condiciones. La realidad es que una de las razones más importantes para que una mujer aborte es que el hombre que la embarazó no se haga responsable, no quiera dar cara. Pero independientemente de las circunstancias una vez está embarazada ya hay dos cuerpos, el de ella y el de la criatura en su vientre. Cuando la mujer aborta el único cuerpo que se destruye es el de la criatura.

Hablamos que la dignidad del ser humano es inviolable. Tienen dignidad y derechos los criminales más terribles. Tienen derechos la flora, la fauna y el medio ambiente. Pero los más vulnerables, los que todavía no han nacido, no tienen derechos. Y a eso le llamamos derechos reproductivos, que en realidad es el derecho para matar a nuestros hijos que no han nacido.

¿Porqué lo vemos claro con el tinglar pero no lo vemos claro con los niños antes de nacer? Porque no queremos verlo. Porque hemos elevado a derecho fundamental las relaciones sexuales sin responsabilidad donde lo único que importa es el placer. No importa con quien me acuesto. Tampoco importa si surge un embarazo. Para ese inconveniente está el aborto.

Tortuga Tinglar desovando

Usualmente el canalla era el hombre que le hacía creer a una mujer que la amaba cuando realmente lo único que le importaba era su cuerpo. Después que la preñaba la abandonaba. Ahora las mujeres reclaman como derecho ser iguales de canallas que los hombres y destruir el fruto de esa relación. Al único inocente, al mas vulnerable, al mejor regalo que nos puede dar la vida, el fruto de nuestras entrañas, un hijo.

Muchas veces la historia que precede a un aborto no es tan fría y calculadora. Un hombre y una mujer que no saben si realmente se aman, con recursos mínimos y con muchos miedos, miedo al qué dirán, a un futuro incierto, a la furia del padre o la madre, al rechazo de otros, incluyendo la iglesia. En algunas ocasiones, cuantas no sabemos, son los padres los que obligan a la hija a abortar. Al final de cuentas muere el más inocente y el más vulnerable.

Callar ante tal atrocidad es ser cómplices. Como fueron cómplices los que cantaban himnos más alto para no escuchar el lamento de los judios que pasaban cerca en los trenes a una muerte segura.

¿Qué estamos esperando para defender a los que no pueden defenderse? ¡Basta ya! ¡Sí al proyecto 950 del Senado!

Puerto Rico le lleva “ventaja” a Nueva York

Por: René X. Pereira
Presidente de PR por la Familia

Muchos se han escandalizado ante la noticia de la decisión del estado de New York de legalizar el aborto hasta los 9 meses de embarazo. ¡Y con razón! Sabemos que la vida humana comienza desde la concepción, pero en ese último trimestre el bebé ya está completamente formado y puede sobrevivir en el vientre de su madre. Aunque algunos ignorantes siguen repitiendo la mentira de que ese bebé en el vientre no es un ser aparte y que es el mismo cuerpo de la mujer, por lo cual destruir esa vida no es un asesinato, la realidad es que se trata de una vida humana distinta a la de la mujer que lo carga en su útero.

El bebé en el vientre no tiene el mismo DNA de su madre, puede ser de un sexo distinto, tipo de sangre diferente, tiene su propio cerebro, corazón, sistema circulatorio, respiratorio; en fin, es un organismo diferente aunque vive en el cuerpo de su mamá.

No obstante, debido a la funesta decisión de Roe vs. Wade en el 1973, el aborto fue legalizado en los Estados Unidos y por ende en Puerto Rico. Sin embargo la decisión de Roe no fue muy clara en cuanto a lo de los períodos de gestación lo que ha abierto la puerta a decisiones como la más reciente del Estado de NY. Pero antes de que critiquemos esta terrible decisión debemos saber que en este renglón Puerto Rico le lleva “ventaja”.

En el 1980 el Tribunal Supremo de Puerto Rico, en el caso llamado El Pueblo vs. Duarte se determinó que se puede practicar el aborto en nuestro país hasta los nueve meses de embarazo. No son comunes estos tipos de aborto, pero se han llevado a cabo y son permitidos por la ley local. De hecho, el Código Penal de Puerto Rico establece que una vida humana se convierte en persona y le aplican las protecciones de ley de un ser humano, cuando ya está separado del cuerpo de su madre. Por lo tanto, si una mamá mata su bebé cuando aun está en su vientre, no es, para efectos de la ley un asesinato. Pero si esa misma mamá mata a su bebé una vez lo pare, irá presa por asesinato. Estamos hablando de la misma criatura, lo único que vive en un lugar diferente.

Por esto es que es tan importante el proyecto del Senado 950 de la senadora Nayda Venegas, que precisamente busca corregir este absurdo legal y atemperar la ley vigente a la última decisión del Supremo Federal de Planned Parenthood vs. Casey en el 1990, donde se clarificó el asunto de los trimestres de embarazo. Por supuesto, mientras siga en pie la funesta decisión de Roe vs. Wade el genocidio del aborto no se podrá eliminar legalmente. Por eso oramos para que lo más pronto posible la Corte Suprema de EU revierta este fallo.