El silencio sepulcral de los candidatos del PNP

Por: Pastor René Pereira Jr.

Mucho se ha comentado de lo sucedido en el pasado debate de los candidatos a la gobernación y cómo el Dr. César Vázquez se mantuvo firme en contra de la introducción de la ideología de género en las escuelas, mientras Dalmau del PIP se unía a Lúgaro de VC en este ataque contra el Dr. Vázquez.

Esto ha generado gran indignación de muchos líderes cristianos; aún de algunos que hasta el momento estaban callados. Sin embargo lo que me resulta muy lamentable es el silencio de los que se han presentado como candidatos de principios cristianos y que pertenecen a los partidos tradicionales; especialmente el PNP. Independientemente de que se trate del Dr. César Vázquez, que es candidato a la gobernación de Proyecto Dignidad, lo que estamos viendo es un ataque frontal de grupos como Matria, CABE y la prensa liberal en contra de lo que ha sido la lucha de años de la iglesia cristiana enfrentando estas agendas. Pero los candidatos cristianos… coquí, coquí.

Dalmau se unió a Lúgaro para defender la ideología de género que es punta de lanza de la agenga LGBTTQIA para cambiarle los valores y adoctrinar a nuestros niños y jóvenes. ¡Y son de dos partidos distintos! Pero me resulta preocupante y a la vez muy revelador el silencio de figuras como Keren Riquelme, Rivera Schatz, Johnny Méndez, Jackie Rodríguez y Nayda Venegas que en esta coyuntura no han salido en defensa de estos principios. Y no pretendo que salgan a defender a César Vázquez; no creo que lo necesite. Aquí se trata de defender lo que han sido las posturas de la gente de fe y valores y las luchas de la iglesia desde hace mucho tiempo. ¿O es que tienen temor de incomodar a Pierluisi que apoya estas cosas? ¿O será el temor de ser criticados y señalados por la prensa liberal que apoya estas ideologías?

Mientras los enemigos de la iglesia hablan y se expresan con gran valentía y aplomo, los que se identifican como candidatos conservadores y de principios, se quedan calladitos. Si ahora que estamos en campaña política donde se buscan esos votos, no demuestran firmeza y no asumen posturas claras en la defensa de nuestros valores, ¿lo harán una vez estén en el poder? Yo me sigo decepcionando de estos candidatos que muchas veces terminan siendo absorbidos y silenciados por los partidos tradicionales en los que militan.

Carta abierta a Pedro Pierluisi

Juan GaudPor: Lic. Juan M. Gaud Pacheco

Aproximadamente hace cuatro años en medio de un periodo primarista, en la iglesia que pastorea el Pastor Moisés Román, tuvimos la oportunidad de dialogar frente a frente. Cuando me presenté, me expresó que me conocía. De hecho, miembros de su familia son grandes amigos de este servidor. En aquel entonces se enfrentaba al que fuera gobernador Ricardo Roselló. Fue un encuentro agradable y respetuoso. Le planteé nuestras preocupaciones, no en mi representación, sino como portavoz de un gran sector dentro del partido. Usted decidió no firmar nada, pero sí Ricardo Roselló. Este incumplió lo escrito y públicamente le advertí a este, que había firmado en la casa de Dios, frente a pastores y que a Dios no se le hacían compromisos en vano. El resultado lo sabemos. Sé que a los ateos, secularistas, humanistas y parte de los de la agenda lgbt que aborrecen las libertades religiosas que nos concede la constitución, no creen que Dios lo sacó de la gobernación. Bueno, se le advirtió lo que pasaría, pero hizo caso omiso. Esa es la historia.

Pierluisi

Lic. Pedro Pierluisi

Si busca el récord, como abogado planteé públicamente que mientras no se declarara inconstitucional la ley que le permitía ser gobernador, usted ocupaba el puesto de gobernador. El Tribunal Supremo declaró inconstitucional la ley, y ese se convirtió en el estado de derecho y usted abandonó la gobernación, como correspondía. Pero, en estos días he observado detenidamente como usted abandona al sector conservador del partido. Pregunté qué sucedía y algunos me indicaron que estaba lastimado con la iglesia porque entendía que lo habían traicionado. Bueno, si se siente así le pido perdón por eso, pero recuerde que a Jesús lo traicionó uno de los suyos. Eso es parte de la vida cristiana y de la vida en sí misma. Ahora bien, esa explicación no es cónsona, con alguna de sus acciones. Me explico, la Cámara de Representantes aprobó un informe investigativo y lo refirió a la jurisdicción federal en relación con un fraude de un contratista. En ese informe aparece usted. Es decir la Cámara PNP lo refirió, la misma donde ahora muchos lo respaldan y que usted ha aceptado su respaldo. No es cónsono entonces, esta explicación con sus acciones.

Ahora, entiendo que sus acciones abandonan un gran sector creyente de fe dentro del PNP, que usted en su plataforma abandona a los que militan en el partido republicano en los Estados Unidos de América, abrazando la agenda del partido Demócrata. Este partido es anti-religioso. Vea ejemplos en California  donde se les niega por la excusa de la Pandemia, cantar dentro de las iglesias, en Massachusets se querían monitorear las predicaciones de los pastores, Estados permiten manifestaciones en las calles violentas, pero cierran las iglesias, cierran negocios de cristianos por no querer estos en sus negocios propios realizar actos contra su conciencia, intentaron obligar a monjitas tener en sus pólizas de seguros de salud los anti-conceptivos que es contrario a sus creencias. Todo con la excusa de conceder derechos a una población, en detrimento de la otra. En Puerto Rico ya hemos vivido esto.

Vimos como el presidente del partido PNP Thomas Rivera Schatz, valientemente ripostó a las expresiones difamatorias del candidato Eduardo Bathia, contra la pastora Wanda Rolón, y no lo escuchamos a usted expresarse. Cuando se cerraron los templos al principio de la pandemia, fuera del ámbito constitucional, no lo escuchamos a usted defender nuestros derechos constitucionales. La Gobernadora escuchó el reclamo, abrió los espacios de diálogo y se ordenó la apertura dentro de los canales constitucionales. Sin embargo, usted hablo tan alto y claro que nadie lo escuchó.

Hoy veo su plataforma y habla de conceder unos derechos, que concederlos no es otra cosa que quitarle derechos constitucionales al sector cristiano. Por eso, dado que la Gobernadora sí abrió espacios de diálogo, pero usted no, es que escribo esta humilde carta. ¿Endosará y ordenará a los legisladores que le siguen como William Villafañe y Miguel Romero que voten para pasar por encima del veto del anterior Gobernador a los proyectos de libertad religiosa y la defensa de la salud de las mujeres que deciden abortar? ¿Seguirá escuchando un sector y a otro no? ¿Es eso pluralismo?

Recuerdo el famoso proyecto de prohibir lo que algunos que están cerca de usted nominaron terapia de conversión;  ¿usted respalda dichas legislaciones persecutorias y criminalizantes contra un sector de la población? Sector cuyo derecho es garantizado por la Constitución. Tristemente ese aberrante proyecto, pasó en un deficiente ejercicio legislativo el Senado de Puerto Rico y la Cámara de Representantes hizo lo correcto ante la falta de evidencia de los actos y por ser inconstitucional. ¿Respetará el derecho de los padres a educar sus hijos contrario a lo propuesto por  aquellos que respaldan la sexualización de los menores desde kindergarten? Esos que como ejercicio ponen a los niños a besarse con otros niños del mismo sexo, para que a los cinco años vayan descubriendo su sexualidad. Me consta de propio y personal conocimiento pues asesoré padres que lo estaban viviendo con sus  hijos. ¿ No es acaso eso un tipo de pederastia? ¿Continuará el Departamento de Familia persiguiendo a los homeschoolers?

Son muchas preguntas que surgen al leer su plataforma.  Ante el silencio de amigos comunes a esas preguntas que realizo, escojo este medio para comunicarme. Quizás parezca poco, pero de esta manera le adelanto como decimos los cristianos: “la escritura está en la pared”. Y para que esté claro, no participo en la campaña de ningún candidato en la primaria. Y tengo el “ standing” para cuestionar. Usted me conoce. Delante de Dios hoy mis manos están limpias.

El creyente y la política

Hoy comienzo una serie para hablar sobre el controversial tema del creyente y la política.

Por: Pastor Milton Picón Díaz
Presidente Morality in Media – PR

“Como se que es un tema que enciende pasiones, que es tabú para algunos y confronta lealtades partidistas, quiero comenzar con una advertencia a todos los que leerán este escrito y a aquellos que sin ni siquiera leer la totalidad del mismo van a querer opinar. Los comentarios que se viertan aquí deben hacerse en forma civil, respetuosa y manteniéndose en el tema del escrito. No comente sin haber leído antes, y no diga lo que no dice el escrito. Dele espacio a otros para comentar y no se envuelva en dimes y diretes innecesarios con otros de los amigos que comentando difieran de su punto de vista. No aproveche la coyuntura para publicar sermones, enlaces o estudios bíblicos sobre el tema. Eso lo podemos hacer en otro momento en donde queramos compartir con la audiencia lo que otros maestros, predicadores, escritores y analistas dicen del tema. El propósito de escribir esto es de mantener un diálogo constructivo y respetuoso”.

Primera Parte

El tema del creyente y su relación con el mundo de la política, no es nuevo. Se ha discutido por siglos, a favor y en contra, con los mismísimos argumentos. Puerto Rico no es la excepción.

La única diferencia en esta ocasión es el hecho de que como país estamos en una encrucijada. Vivimos en un país en quiebra, con una junta federal que más que supervisar lo fiscal, lo quiere controlar.

¿Por qué y cómo hemos llegado hasta aquí?

Por la irresponsabilidad de los partidos principales que han gobernado nuestro país en las pasadas décadas. Ha llegado un momento en que el pueblo, el ciudadano de a pie, se ha dado cuenta de que los partidos y la mayoría de los políticos actuales, no van a dejar de hacer lo que han hecho hasta el día de hoy y que nos ha llevado a la ruina.

Cuando los países llegan al punto en que hemos llegado nosotros, a las famosas encrucijadas, tienen que empezar a tomar decisiones, que no pueden ser “seguir haciendo lo mismo, una vez tras otra, esperando resultados diferentes”, como dicen que Albert Einstein definió la locura.

En tiempos así donde hay sectores amplios que piden a gritos un cambio, se levantan también oportunistas que viven del mundo de las prebendas políticas, pero que nunca han accedido al poder político y se aprovechan del descontento popular, para pedir un turno al bate. En las últimas semanas hemos visto a conocidos socialistas uniéndose para formar una nueva colectividad. Estos últimos no serán jamás mejores que los que ya están, aunque sí tienen grandes posibilidades de ser mucho peores de los que ya están, por las filosofías que los mueven.

En este nacimiento de nuevas colectividades, también aparece una oferta de grupos que durante mucho tiempo han tenido serias preocupaciones por el país, pero que por razones diversas no se habían animado a hacer una incursión bien pensada en el mundo de la política. En el pasado si se habían dado iniciativas pequeñas, algunas de discusión dentro de las filas cristianas, particularmente de las evangélicas, y otras desde perspectivas civiles, pero se quedaron en eso, en intentos. La única excepción a esto fue el movimiento católico de los 60´s con el Partido Acción Cristiana (PAC). El desastre que este último dejó fue de tal magnitud que hasta en décadas pasadas todavía se levantaban olas de rechazo a la idea de mezclar política partidista con religión, o más bien el de crear partidos religiosos. No obstante, el tiempo pasa y la gente aprende de los errores de otros.

Esta semana en curso, el lunes 15 de abril, el periódico El Vocero, bajo una primera plana titulada “Fiebre Partidista para 2020” y una noticia de 3ra página bajo el titular de “Oleada de Partidos para 2020”, menciona que hay varios movimientos de corte conservador buscando la inscripción de partidos dentro de la Comisión Estatal de Elecciones. El Vocero escoge publicar esta noticia empezando la Semana Santa, con toda la intención de crear un issue. Posiblemente con la intención de que todos los analistas políticos de noticias y periodistas le cayeran encima a estas nuevas propuestas.

Hasta la Fortaleza, en forma indirecta opinó, cuando el Director Ejecutivo y Asesor del Gobernador en la Oficina del Tercer Sector y Base de Fe, Hector A. Albertorio Blondet, en su página de Facebook habló de “la creación de un nuevo partido político religioso”, cosa que por cierto no es verdad. Ni siquiera el periódico que publicó la noticia dijo algo como eso. Eso se lo sacó de la manga. Este empleado del Sr. Gobernador fue más allá, criticando que se iniciara la Semana Santa así, como si fueran las personas propulsoras de partidos civiles conservadores, los que provocaron la publicación de la noticia. Ahí se le fue la guagua al ayudante del Gobernador y muestra claramente que la Fortaleza le teme a un movimiento de pueblo de esa naturaleza.

Ciertamente reconocemos y lamentamos la generalizada apatía e indiferencia que una parte del pueblo cristiano mostró durante mucho tiempo hacia las realidades sociales y políticas de nuestro país. No obstante, vemos en este reciente y organizado interés en estos asuntos, una evidente acción de Dios en el corazón de creyentes a animarlos a profundizar y participar en la vida pública del país. Sin lugar a dudas el poder redentor y renovador de Cristo, no solo afecta al individuo, sino también las esferas social, económica, cultural y política en las que éste se desenvuelve. Personalmente creo que es en el campo político donde menos hemos llevado, a pesar de su importancia, las respuestas que Dios ofrece en su Palabra. Esto posiblemente explique el grado de corrupción que vive el país, y la necesidad de que hombres y mujeres de verdaderos valores hagan su incursión en este espinoso y peligroso mundo que necesita desesperadamente exponerse a unas enseñanzas que aunque parten de la Palabra de Dios, tienen una inmensa posibilidad de afectar el bien común, porque son valores que trascienden lo religioso.

Mañana: ¿Por qué creo en movimientos políticos civiles que tengan una agenda de país amplía y por qué no creo en partidos religiosos o cristianos?

El cristiano y la política

Saludos a todos y gracias por acompañarnos para ser la voz de los que no tienen, de los mas vulnerables, nuestros niños, nacidos o por nacer.

Dr. César Vázquez Muñiz
Portavoz PR por la Familia

Jesús nos dijo: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.” Los cristianos tenemos doble ciudadanía. Aspiramos a ser algún día ciudadanos de los cielos pero ya somos ciudadanos de esta tierra. Tenemos igualdad de derechos y deberes ante el estado como todos los demás, crean o no crean. Ni mas ni menos. Tenemos el derecho y el deber de participar en los procesos que nos afectan. Eso incluye la política, la del estado y la de los partidos. Tenemos el derecho de expresar nuestras convicciones y que se nos escuche con el mismo respeto con que se escuchan a otros. No sólo esperamos que se nos escuche sino que exigimos que se tome en cuenta lo que decimos, particularmente a la hora de crear las leyes que nos van a gobernar. De lo contrario seremos ciudadanos de segunda clase, obligados a sostener un gobierno, a la vez que se discrimina contra nosotros.

Los que creemos en Dios, los que creemos que hay valores absolutos y que no todo termina con la muerte, somos la mayoría en Puerto Rico. Pero hay algunos que pretenden que nos callemos. Esos que proponen que el único discurso público legítimo es el que nace del materialismo y el secularismo. Esos que pretenden que abandonemos nuestras convicciones mientras ellos se aferran a las suyas. Esos que nos acusan de fundamentalistas pero persiguen y destruyen a todos los que no piensan como ellos. Esos que niegan que existan verdades absolutas pero con su verdad atropellan a los que no piensan igual. A esta nueva persecución le llaman diversidad e inclusión. El argumento es “completa separación de iglesia y estado”.

Toda ley implica una valoración de la realidad, un marco de referencia, una moral y una antropología, una visión particular de lo que es el hombre. La pregunta es: ¿qué moral va a fundamentar las leyes de Puerto Rico? ¿La moral de la mayoría, que tiene una visión trascendental de la vida o la moral de una minoría, materialista y relativa a la conveniencia ?

Escuchemos algunas palabras del Diario de Sesiones de la Convención Constituyente: Ernesto Ramos Antonini, pág. 14 “Pido a Dios que os ilumine y que guíe vuestras deliberaciones para bien de Puerto Rico” Dijo Antonio Fernós Isern, pág. 14“ Dios querrá que bajo la constitución que habremos de hacer aquí, nuestro pueblo tenga siempre a la cabeza de su Judicatura un intelecto tan ponderado, una conciencia tan recta y una personalidad de tan armónicos relieves. Dios lo querrá y también lo querrá el pueblo puertorriqueño.” Continúa Fernós Isern y cito: “…a ustedes, compañeros delegados de la Asamblea Constituyente del pueblo de Puerto Rico, que es libre y por eso puede constituirse por sí mismo, como se creó Dios a sí mismo; que es libre porque Dios lo creó libre y porque Dios puso la idea de la libertad en el pensamiento del hombre y puso la fuerza y la voluntad para ampararla…”

Finaliza el cardiologo y primer Comisionado Residente Fernós Isern recordando las palabras del “apóstol don Ramón Baldorioy de Castro” y cito “terminaré diciendo en esta ocasión de cosecha, como se dijo en aquella ocasión de siembra: “Gloria a Dios en las alturas y Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.”

Dice don Jaime Benítez refiriéndose a la Carta de Derechos: “el primer punto que establece es el relativo a la libertad de conciencia, el derecho de todo ciudadano a reverenciar a Dios de acuerdo con su propio criterio…” pág. 1343 Finaliza Don Jaime Benitez “Y quiero decir, señor Presidente, que si esta carta de derechos merece la aprobación de la Convención Constituyente, en mi opinión y en la opinión de mis compañeros, ella habrá de ser motivo de satisfacción, de orgullo y de reconocimiento al alto nivel de educación, de civilidad cristiana y democrática, que informa la cultura puertorriqueña.” Pág. 1345

El documento que nos rige tiene como trasfondo la moral cristiana y reclama como ayudador a Dios al declarar en su preámbulo “puesta nuestra confianza en Dios Todopoderoso…” Aquellos que pretenden desterrar a Dios del discurso público y acallar la voz de los cristianos desconocen la historia y le hacen violencia.

Tenemos el derecho y el deber de participar en el proceso político. Tenemos el derecho de exigir que aquellos que reciben nuestro respaldo con el voto respeten y protejan nuestros valores. Debemos exigir que se proteja la vida desde antes de nacer. Debemos exigir que se respete el derecho de los padres a criar a sus hijos y que se respete el derecho de los padres a intervenir para proteger sus hijos. Eso incluye a la menor embarazada. ¡A mis hijos los crio yo! Debemos exigir la protección de la libertad de conciencia y de expresión de los profesionales cristianos. Todo lo anterior se fundamenta en el derecho a vivir de acuerdo a nuestras convicciones cristianas.

Debemos:

1. Orar por todos los líderes de nuestro pueblo. Son objeto de mucha presión. Necesitan sabiduría, claridad de visión y firmeza de carácter.

2. Retomemos nuestra responsabilidad de educar a nuestros hijos, de formar su carácter y de comunicarles nuestra fe. No podemos delegar esto a la escuela, a los medios electrónicos ni tan siquiera a la iglesia. Seamos ejemplo de lo que predicamos.

3. La iglesia tiene que enseñar todo el consejo de Dios incluyendo lo que atañe a la sexualidad humana. La iglesia tiene que enfrentar con verdad y compasión los conflictos que genera la sexualidad en los niños, en los adolescentes y en los adultos. Ministrar a la familia no es opcional, es fundamental.

4. Tenemos que participar en las discusiones sobre los temas que nos atañen, en la escuela, en la comunidad y en el partido.

5. Exijamos integridad a nuestros políticos.

6. Conozcamos los candidatos. Votemos en primarias. No hay que esconder nuestra preferencia política. Ello no debe crear diferencias entre nosotros. Si las crea es síntoma de nuestra carnalidad.

7. Mantengamos la comunicación con los que nos representan. Déjeles saber su sentir.

Si no participamos en los procesos políticos otros decidirán por nosotros y afectarán a nuestros hijos.Tenemos que reevaluar lo que hemos hecho en el pasado en esta área. Debemos preguntarnos si nuestras estrategias han sido correctas.

Debemos preguntarnos si ha llegado el momento para cambiar la manera de hacer las cosas. Debemos preguntarnos si para este momento nos ha levantado Dios.

Que el Dios Todopoderoso bendiga a Puerto Rico. Muchas gracias.