Carta abierta a Pedro Pierluisi

Juan GaudPor: Lic. Juan M. Gaud Pacheco

Aproximadamente hace cuatro años en medio de un periodo primarista, en la iglesia que pastorea el Pastor Moisés Román, tuvimos la oportunidad de dialogar frente a frente. Cuando me presenté, me expresó que me conocía. De hecho, miembros de su familia son grandes amigos de este servidor. En aquel entonces se enfrentaba al que fuera gobernador Ricardo Roselló. Fue un encuentro agradable y respetuoso. Le planteé nuestras preocupaciones, no en mi representación, sino como portavoz de un gran sector dentro del partido. Usted decidió no firmar nada, pero sí Ricardo Roselló. Este incumplió lo escrito y públicamente le advertí a este, que había firmado en la casa de Dios, frente a pastores y que a Dios no se le hacían compromisos en vano. El resultado lo sabemos. Sé que a los ateos, secularistas, humanistas y parte de los de la agenda lgbt que aborrecen las libertades religiosas que nos concede la constitución, no creen que Dios lo sacó de la gobernación. Bueno, se le advirtió lo que pasaría, pero hizo caso omiso. Esa es la historia.

Pierluisi

Lic. Pedro Pierluisi

Si busca el récord, como abogado planteé públicamente que mientras no se declarara inconstitucional la ley que le permitía ser gobernador, usted ocupaba el puesto de gobernador. El Tribunal Supremo declaró inconstitucional la ley, y ese se convirtió en el estado de derecho y usted abandonó la gobernación, como correspondía. Pero, en estos días he observado detenidamente como usted abandona al sector conservador del partido. Pregunté qué sucedía y algunos me indicaron que estaba lastimado con la iglesia porque entendía que lo habían traicionado. Bueno, si se siente así le pido perdón por eso, pero recuerde que a Jesús lo traicionó uno de los suyos. Eso es parte de la vida cristiana y de la vida en sí misma. Ahora bien, esa explicación no es cónsona, con alguna de sus acciones. Me explico, la Cámara de Representantes aprobó un informe investigativo y lo refirió a la jurisdicción federal en relación con un fraude de un contratista. En ese informe aparece usted. Es decir la Cámara PNP lo refirió, la misma donde ahora muchos lo respaldan y que usted ha aceptado su respaldo. No es cónsono entonces, esta explicación con sus acciones.

Ahora, entiendo que sus acciones abandonan un gran sector creyente de fe dentro del PNP, que usted en su plataforma abandona a los que militan en el partido republicano en los Estados Unidos de América, abrazando la agenda del partido Demócrata. Este partido es anti-religioso. Vea ejemplos en California  donde se les niega por la excusa de la Pandemia, cantar dentro de las iglesias, en Massachusets se querían monitorear las predicaciones de los pastores, Estados permiten manifestaciones en las calles violentas, pero cierran las iglesias, cierran negocios de cristianos por no querer estos en sus negocios propios realizar actos contra su conciencia, intentaron obligar a monjitas tener en sus pólizas de seguros de salud los anti-conceptivos que es contrario a sus creencias. Todo con la excusa de conceder derechos a una población, en detrimento de la otra. En Puerto Rico ya hemos vivido esto.

Vimos como el presidente del partido PNP Thomas Rivera Schatz, valientemente ripostó a las expresiones difamatorias del candidato Eduardo Bathia, contra la pastora Wanda Rolón, y no lo escuchamos a usted expresarse. Cuando se cerraron los templos al principio de la pandemia, fuera del ámbito constitucional, no lo escuchamos a usted defender nuestros derechos constitucionales. La Gobernadora escuchó el reclamo, abrió los espacios de diálogo y se ordenó la apertura dentro de los canales constitucionales. Sin embargo, usted hablo tan alto y claro que nadie lo escuchó.

Hoy veo su plataforma y habla de conceder unos derechos, que concederlos no es otra cosa que quitarle derechos constitucionales al sector cristiano. Por eso, dado que la Gobernadora sí abrió espacios de diálogo, pero usted no, es que escribo esta humilde carta. ¿Endosará y ordenará a los legisladores que le siguen como William Villafañe y Miguel Romero que voten para pasar por encima del veto del anterior Gobernador a los proyectos de libertad religiosa y la defensa de la salud de las mujeres que deciden abortar? ¿Seguirá escuchando un sector y a otro no? ¿Es eso pluralismo?

Recuerdo el famoso proyecto de prohibir lo que algunos que están cerca de usted nominaron terapia de conversión;  ¿usted respalda dichas legislaciones persecutorias y criminalizantes contra un sector de la población? Sector cuyo derecho es garantizado por la Constitución. Tristemente ese aberrante proyecto, pasó en un deficiente ejercicio legislativo el Senado de Puerto Rico y la Cámara de Representantes hizo lo correcto ante la falta de evidencia de los actos y por ser inconstitucional. ¿Respetará el derecho de los padres a educar sus hijos contrario a lo propuesto por  aquellos que respaldan la sexualización de los menores desde kindergarten? Esos que como ejercicio ponen a los niños a besarse con otros niños del mismo sexo, para que a los cinco años vayan descubriendo su sexualidad. Me consta de propio y personal conocimiento pues asesoré padres que lo estaban viviendo con sus  hijos. ¿ No es acaso eso un tipo de pederastia? ¿Continuará el Departamento de Familia persiguiendo a los homeschoolers?

Son muchas preguntas que surgen al leer su plataforma.  Ante el silencio de amigos comunes a esas preguntas que realizo, escojo este medio para comunicarme. Quizás parezca poco, pero de esta manera le adelanto como decimos los cristianos: “la escritura está en la pared”. Y para que esté claro, no participo en la campaña de ningún candidato en la primaria. Y tengo el “ standing” para cuestionar. Usted me conoce. Delante de Dios hoy mis manos están limpias.

Comisionado Residente y precandidato a la gobernación de Puerto Rico Pedro Pierluisi firma documento de compromiso con sector de fe

Pierluisi

El siguiente es el documento que públicamente firmó el candidato y Comisionado Residente Pedro Pierluisi el 12 de abril de 2016 en Guaynabo, PR frente a un nutrido grupo de pastores de diversos concilios y denominaciones del país.

Soluciones Valores y Sector de Base de Fe

Puerto Rico enfrenta momentos de serias crisis socio-económicas y nuestro pueblo requiere liderato y sensibilidad para garantizarles a todos nuestros ciudadanos poder vivir en una sociedad justa a base de principios morales y éticos.

Durante los pasados cuatro años hemos visto una administración pública en “guerra” con el sector religioso y de base de fe en la Isla, contrario a los mejores intereses de nuestra gente.  Esa política de confrontación y exclusión va a ser cosa del pasado en mi gobierno.

Nos comprometemos pues, a proteger la libertad religiosa de todos los puertorriqueños y se promoverá una política pública gubernamental no solo de protección sino también de promoción de ese valor cultural con la extensión permitida por las clausulas religiosas de la Constitución de los Estados Unidos y de Puerto Rico. Para hacer posible esa política pública antes señalada, promoveremos ampliamente el “Religious Freedom Restoration Act” (RFRA) que ya aplica a Puerto Rico debido a una enmienda del Congreso de los Estados Unidos del año 2000.

En consecuencia, apoyaremos ampliamente la libertad de conciencia, expresión y acción religiosa no solo en cuanto a los temas que aquí esbozaremos expresamente sino en otros, tales como: libertad de expresión, consentimiento para la administración de medicamentos, exenciones a la vacunación u otros procedimientos médicos, hábitos de alimentación, así como el respeto a la observancia del día de reposo en los centros de estudio y trabajo.

Las iglesias, así como las comunidades de base de fe y todo el llamado tercer sector, son sumamente importantes para la misión social que necesita Puerto Rico.  Su aportación en las áreas de educación, consejería, atención a poblaciones vulnerables, y apoyo a usuarios de sustancias controladas y alcohol, entre otras, es indiscutible y complementa de forma palpable la obra de gobierno.

Los funcionarios del gobierno tienen que reconocer la obra social del tercer sector, incluyendo las organizaciones de base de fe, y debemos trabajar unidos a favor del Puerto Rico que todos queremos, un Puerto Rico próspero, seguro y con igualdad de derechos.

Reconozco y apoyo el estado de derecho garantizado por nuestra Constitución y por la Constitución de Estados Unidos que postula que la dignidad del ser humano es inviolable.  La igual protección ante la ley es aplicable a todos los ciudadanos en Puerto Rico, sin distinción de raza, color, sexo, nacimiento, origen o condición social, ideas políticas o religión.  No obstante, el concepto de separación de iglesia y estado no está diseñado para rechazar a Dios o eliminar del gobierno los valores que nos caracterizan.

Quiero que quede bien claro que mi visión se fundamenta en los valores y principios morales y éticos que caracterizan a nuestro pueblo y que guían la misión del sector religioso en Puerto Rico.  Nuestro pueblo es un pueblo creyente con profundas tradiciones familiares, sociales, culturales y religiosas.  Esas características de nuestra identidad puertorriqueña son muy importantes a la hora de encaminar la gestión de un gobierno que responda a las necesidades y las aspiraciones del pueblo.

Yo quiero a Dios presente en la gestión del gobierno, pues la inmensa mayoría de nuestro pueblo es creyente, y esto se puede hacer respetando los derechos de los que no lo sean. Como gobernador, propulsaré las siguientes soluciones reales en el área de valores y a favor del sector de base de fe.

Para establecer política pública de respeto y diálogo:

  1. Separación de Iglesia y Estado: La doctrina legal de separación de iglesia y estado se establece para asegurar que ninguna ley dará preferencia a una religión o culto por encima de otra, o prohibirá el ejercicio libre del culto religioso por sus ciudadanos. Lo que busca es que el estado garantice la libertad de religión de nuestros ciudadanos al no imponer o favorecer una religión en particular.  Esto no debe interpretarse como una limitación a que el gobierno reconozca los valores y costumbres morales de su pueblo.
  1. Reflexión e Invocación: Mi compromiso incluye promover el que podamos encomendarnos a Dios, o reflexionemos sobre nuestros principios éticos y morales, antes de comenzar nuestro día, al inicio de cada día de trabajo y al comienzo del día escolar.  Por consiguiente, en mi administración dispondré que toda actividad oficial comenzará  con un acto de invocación y/o reflexión.  La presencia de Dios y de valores en el gobierno es de beneficio para toda la sociedad.
  1. Oficina del Tercer Sector: Mi administración contará con un asesor del Tercer Sector adscrito a la Oficina del Gobernador para comunidades de base de fe, organizaciones sin fines de lucro y asuntos comunitarios.  El asesor/a contará con personal dedicado a organizaciones de base de fe, así como a otras organizaciones comunitarias.  De igual forma, según la Ley 5 de 2011, se garantizará la presencia del sector de fe y sin fines de lucro en las agencias de Puerto Rico, tales como los Departamentos de Educación, Salud, Corrección, Justicia y Familia, así como en la Policía y la Procuraduría de la Mujer.  También, se promulgará el cumplimiento con las leyes 246 de 2012 y 73 de 2005 que establecen las oficinas de base de fe en los municipios y el Cuerpo de Capellanes, respectivamente.
  1. Política de Cooperación: Está comprobado que las organizaciones de base de fe y sin fines de lucro son muy efectivas en atender áreas de servicio social para las cuales el gobierno no tiene suficientes recursos. Mi administración trabajará en cooperación y comunicación directa con las organizaciones de base de fe en todas esas áreas de servicio social, y le proveeremos las herramientas para mejorar el acceso a fondos federales y estatales que le sirvan para llevar a cabo su misión en beneficio de nuestro pueblo.
  1. Reforma Social: Puerto Rico vive momentos de deterioro en la fibra moral de nuestra sociedad, visible en la criminalidad, el abuso a menores, la violencia doméstica, y las faltas de respeto a los derechos de nuestros conciudadanos.  Puerto Rico necesita retomar sus valores, promover el respeto y garantizar una calidad de vida sana y productiva para todos sus ciudadanos.  Esto ayudará a reversar la emigración masiva de nuestra gente a los estados y promoverá un ambiente de convivencia en nuestra isla.  Trabajaremos con las iglesias, las comunidades de base de fe y el Tercer Sector para continuar la campaña de Tus Valores Cuentan e impulsar proyectos educativos a través de todo Puerto Rico que busquen fomentar una reforma social efectiva y beneficiosa para nuestra gente.
  1. Promoción de la Familia: Considero esencial que resaltemos el valor de la familia tradicional como la unidad principal de nuestra sociedad, ya que en la medida en que fortalezcamos a nuestras familias fortalecemos a Puerto Rico. El tema del matrimonio entre parejas del mismo sexo es uno que genera pasiones intensas.  He sido consistente en expresar que favorezco el matrimonio tradicional entre un hombre y una mujer, de la misma forma en que valoro y promuevo la familia tradicional como fundamental para nuestra sociedad y para la renovación generacional que es tan importante.  Ahora bien, con la misma seguridad que promulgo esos principios, rechazo todo tipo de discriminación contra cualquier ciudadano en nuestra isla, por lo que, como pasado Secretario de Justicia, abogado, Comisionado Residente y fiel creyente de una sociedad de ley y orden, insisto en proteger la igualdad de derechos bajo la ley vigente.  El derecho universal al matrimonio recién conferido a todo ciudadano americano por virtud de la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos ha cambiado el marco legal en la Isla.  Buscaré oportunidades para proteger a las iglesias de ser obligadas a llevar a cabo actos o ceremonias que vayan en contra de sus convicciones religiosas, ya que es el Gobierno de Puerto Rico quien tiene el deber ministerial de garantizar que todo ciudadano tenga el debido acceso a los servicios requeridos y la obtención de todos los derechos aplicables en ley.

Para fomentar una educación respetuosa de nuestras tradiciones y valores:

  1. Cinco Minutos de Reflexión: Mi administración retomará la implantación los cinco minutos de reflexión en nuestras escuelas públicas en cumplimiento con la Ley 60 de 2009. De igual manera, debemos incorporar en el currículo escolar la enseñanza de valores tales como el respeto, la responsabilidad, la solidaridad y el civismo.  Ambas prácticas no pretenden imponerle creencias religiosas a nadie, sino más bien buscan propiciar la paz y la sana convivencia.
  1. Los Padres y Madres como Principales Educadores: Los padres y madres son los primeros llamados a darles el mejor ejemplo y el mayor apoyo a sus hijos, y es en los hogares donde principalmente debe residir la enseñanza de valores, aún cuando la escuela sirva para complementar esa enseñanza. Es imperativo que el gobierno reconozca y respete la potestad de los padres antes de promulgar cualquier acción o implantación de política pública que pueda infringir este derecho. Por eso promoveré iniciativas legales para dejar claro jurídicamente que los padres serán los primeros educadores y custodios del bienestar de sus hijos[1], y que las Autoridades Públicas tendrán una función subsidiaria y no sustitutiva en la educación y custodia de los menores. El Estado solo podrá sustituir a los padres cuando esté en peligro el mejor bienestar del menor[2].
  1. Enseñanza de Equidad de Género: La educación de nuestros estudiantes en temas tan delicados como la perspectiva de género y las relaciones sexuales tiene que llevarse a cabo con la mayor claridad y transparencia, pues los padres tienen el derecho de saber y consentir a lo que se les enseña a sus hijos. La actual política pública de equidad de género y el método de su integración al currículo escolar han creado gran desasosiego entre los padres, maestros y el sector de iglesias-escuelas.  Para superar esta controversia, tenemos que revertir estas acciones y buscar espacios de diálogo donde podamos encontrar acomodos razonables que redunden en la mejor educación para nuestros niños y jóvenes que cumpla con los propósitos de la Ley 108 de 2006, sin la necesidad de privilegiar o infringir los derechos civiles de ninguna de las partes.
  1. Iglesias-Escuelas y “Home-schooling: Reconozco el mandato constitucional que exige que nuestro gobierno tenga un sistema de instrucción pública libre y no sectario. Apoyaré medidas legislativas que legitimen esas protecciones y derechos de todos nuestros ciudadanos con miras a garantizar la igual protección bajo la ley para todos en Puerto Rico, incluyendo el derecho de educar, tanto en iglesias-escuelas, escuelas privadas o ‘home-schooling’ sin la imposición de políticas públicas que van en contra de las creencias de algún sector en nuestra isla. Esto incluye que se utilicen definiciones de equidad que estén libres de ideologías contrarias a una visión respetuosa de la diversidad religiosa.  Por tanto, promoveremos legislación que de una vez y por todas resuelva la problemática de implementación de estos currículos en las iglesias-escuelas.

Para promover el diálogo y el respeto en relación a acciones legislativas:

  1. Asesoría para Donativos Legislativos: Promoveremos que la Comisión Especial Conjunta sobre Donativos Legislativos, creada por virtud de la Ley 58 de 2005 se implante adecuadamente con representación del sector de base de be y de las organizaciones sin fines de lucro con miras a cumplir con una función de asesoría, enlace y promoción de fondos disponibles para el Tercer Sector.
  1. Libertad de Religión: Concuerdo y defiendo las disposiciones de nuestra Constitución y de nuestras leyes que prohíben la discriminación por razón de color de piel, género, edad, origen étnico o nacional, impedimento físico o mental, orientación sexual o religión. Al mismo tiempo, los pasos legales para proteger estos derechos tienen que tomarse concienzuda y prudentemente para que no exista desequilibrio en la promoción de una ideología excluyente de la libertad de religión. Apoyaremos legislación que clarifique los derechos que garantizan la libertad de culto sin violentar los derechos garantizados en nuestra Constitución.
  1. Grupo de Trabajo Legislativo: Promoveremos un grupo de trabajo con representación de todos los sectores de interés para verificar leyes existentes que imponen restricciones conflictivas a organizaciones de base de fe que atentan contra su libertad de culto. Es indispensable establecer un diálogo constructivo para subsanar posibles conflictos entre leyes aprobadas o propuestas, tales como la Ley 73 de 2005 y la Ley 22 de 2013.
  1. Protección de la Vida Humana en el Vientre Materno: El estado de derecho es claro en cuanto a las limitaciones que impone la ley sobre el aborto. Vislumbro un gobierno que no promueva el aborto y que provea toda la educación, apoyo y alternativas disponibles para nuestras jóvenes y adultas embarazadas. Además, entendemos que es consistente ampliar la protección legal del bebé en el vientre materno, por lo que propondremos que se considere enmendar el Código Penal para que el asesinato de una mujer embarazada se considere un doble asesinato.
  1. Una Sociedad Libre de Drogas: El gobierno no debe promover el uso y abuso de drogas o sustancias controladas que han probado tener efectos adversos en nuestra sociedad. Por el contrario, mi gobierno no legislará a favor de legalizar el uso recreacional de la marihuana o la despenalización de la misma o cualquier otra droga ilegal.  En vez, buscará ampliar servicios y campañas educativas que promuevan una población saludable y libre de drogas, a la vez que ayudan a combatir los problemas sociales, de salud y de salud mental que en muchas ocasiones están atados al uso de sustancias controladas.  En cuanto a la marihuana medicinal, somos conscientes de diversos estudios que le atribuyen beneficios al cannabis, por lo que promovemos  la investigación científica que respete las leyes y reglamentos federales y estatales.  Promoveremos un diálogo social y científico sobre la mejor manera de establecer proyectos piloto que sigan los protocolos apoyados por instituciones universitarias, la comunidad científica, los Colegios de Médicos y de Farmacéuticos, así como el Departamento de Salud y toda otra agencia concernida del gobierno de Puerto Rico.  Es importante que esta discusión sea amplia y abarcadora, sin aprovecharse de la debilidad humana y de familias que enfrentan situaciones críticas de salud. Por lo que eliminaré todos los Reglamentos realizados por el Departamento de Salud sobre la marihuana medicinal, ya que fueron hechos en contra del parecer de los Colegios profesionales de la salud de Puerto Rico, y en confrontación con las organizaciones que se dedican a la lucha contra las adicciones de sustancias controladas.

Por otro lado, mi propuesta de seguridad pública incluye una política pública de tratamiento salubrista a usuarios de drogas.  Los usuarios deben verse como personas que necesitan apoyo sicológico, consejería y tratamiento médico. Al presente, los fiscales y los jueces pueden discrecionalmente enviar a programas de desvíos a usuarios de drogas luego de agotar recursos en su encausamiento criminal. Por ello, legislaremos para que el usuario de drogas no sea imputado de delito si consiente voluntariamente a someterse a un programa de desvío que incluya tratamiento médico contra la adicción. Esto, sin ser acusado o encarcelado por el mero hecho de ser detenido con drogas ilícitas. Daremos énfasis a la utilización de fondos de programas como Substance Abuse and Mental Health Services Administration (SAMHSA), que se utilizan para aconsejar, tratar y rehabilitar  a los usuarios de drogas, entre otros. De no aceptar el programa de desvío, o de incumplir con el mismo, el usuario de drogas será acusado criminalmente y estará sujeto a las penas correspondientes, incluyendo tiempo de reclusión en cárcel.

Como Presidente del Partido Nuevo Progresista, también me comprometo a que el sector de base de fe esté representado en el Instituto de Política Pública Luis A. Ferré que se encargará de preparar la plataforma del PNP para las elecciones de este año.

Ante lo aquí expuesto, quiero señalar que siempre me mantendré firme en los principios morales y de respeto a la ley que han caracterizado mi trayectoria pública y privada, y que aprendí de mis padres.  Mi experiencia en los asuntos de importancia para nuestro pueblo está debidamente respaldada por mis gestiones y mi hoja de servicio.  Aunque enfrentamos tiempos difíciles, estoy convencido de que Puerto Rico tiene un futuro prometedor.  Todos tenemos que poner nuestro granito de arena para ayudar a levantar a Puerto Rico y garantizarle ese futuro digno a nuestras próximas generaciones.

Este documento es expresión de mi compromiso de dialogar con todos los sectores del país, para construir una sociedad donde la diversidad no se verá como un problema sino como una oportunidad de enriquecimiento del bien común.

[1] “[…] en Puerto Rico los padres y madres tienen un derecho fundamental a criar, cuidar y custodiar a sus hijos, protegido tanto por la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico como por la Constitución de los Estados Unidos. No obstante, estos derechos ceden ante intereses apremiantes del Estado en lograr el bienestar de los menores.” Rexach v. Ramírez, 2004 TSPR 097 (2004)

[2] Los menores de edad no son meras criaturas del Estado, por ende, la relación entre padres e hijos está protegida constitucionalmente y se ha establecido que los padres tienen derecho a decidir sobre el cuido, la custodia y el control de sus hijos.  Pierce v. Society of Sisters, 268 U.S. 510, 535 (1925); Wisconsin v. Yoder, 406 U.S. 205, 232 (1972); Stanley v. Illinois, 405 U.S. 645, 651 (1972); Quilloin v. Walcott, 434 U.S. 246, 255 (1978); Washington v. Glucksberg, 521 U.S. 702, 720 (1997). Rexach v. Ramirez, 2004 TSPR 097 (2004)