Los cristianos no somos homófobos

Los cristianos no somos homófobos Oponerse al activismo gay no es homofobia, sino ejercer nuestro derecho constitucional a no estar de acuerdo con su ideario

Los cristianos no podemos ser homófobos, pues la homofobia es contraria al espíritu del evangelio. El término “homofobia” en su sentido estricto, implica “miedo, homofobiaodio, desprecio, o violencia contra las personas de condición u orientación homosexual”. Bajo este punto de vista, la homofobia es tan negativa como la xenofobia o la propia misantropía, y lleva a ignorar derechos humanos fundamentales como la libertad, la dignidad y el respeto. Derechos que el colectivo LGTBI posee como cualquier otra persona, no por el hecho de ser homosexuales, ni que se desprenda de su condición homosexual, sino que derivan de su condición de seres humanos hechos a imagen y semejanza de Dios.

La iglesia cristiana asume esto y se opone abiertamente a la homofobia y la condena, lamentando igualmente que aquellos que también la condenan, nos acusen de homófobos, por desgracia participando ellos mismos de la misma actitud intransigente.

Sin embargo, el hecho de que no se deba odiar o maltratar al colectivo homosexual, no presupone que uno deba compartir como moralmente aceptable su conducta. Oponerse al activismo gay no es homofobia, es simple y llanamente ejercer nuestro derecho constitucional y de relaciones humanas básicas, a no estar de acuerdo con su ideario y práctica de vida homosexual. La opinión de cualquier persona en el ámbito de la moral individual o social, religiosa o filosófica, debe ser respetada como parte fundamental del derecho a la libertad de expresión. Y en este ámbito la inmensa mayoría de las confesiones cristianas no estamos de acuerdo con el estilo de vida homosexual ni con su equiparación legal en el mismo status que el del matrimonio heterosexual.

Por tanto los cristianos no imponemos nuestro criterio ni mucho menos pretendemos que aquellos que no lo compartan, sufran nuestro rechazo. Pero si bien no lo imponemos, sí lo defendemos y por ello exigimos con humildad pero con firmeza, que se respete nuestro posicionamiento a pensar diferente.

Por: Juan Varela

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La pura verdad

El mundo secular podrá decir lo que le dé la gana. Pero lo que vale y cuenta es lo que DIOS ha dicho. Él creó varón y hembra para que se juntaran en una sola carne y les dio el equipo biológico para producir la vida. Todo lo que se aparta de ese diseño divino es abominación y rebelión en contra del Creador.

Tal vez esto no sea políticamente correcto decirlo en este tiempo. Pero Dios no nos llamó a agradar al mundo sino a agradarle a él.

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Tribunal de Derechos Humanos: “No existe el derecho al matrimonio homosexual”

ESTRASBURGO, FRANCIA. – Por unanimidad, el tribunal de Derechos Humanos más importante del mundo estableció textualmente que “no existe el derecho al matrimonio homosexual”.

Los 47 jueces, de los 47 países del Consejo de Europa, que integran el pleno del Tribunal de Estrasburgo (el tribunal de Derechos Humanos más importante del mundo), ha dictado una sentencia de enorme relevancia, la cual fue y es sorprendentemente silenciada por el progresismo informativo y su zona de influencia.

En efecto, por unanimidad, todos los 47 jueces, han aprobado la sentencia que establece textualmente que “no existe el derecho al matrimonio homosexual”.

El dictamen fue fundado en un sinfín de considerandos filosóficos y antropológicos basado en el orden natural, el sentido común, informes científicos y por supuesto, en el derecho positivo. Dentro de esto último fundamentalmente la sentencia se basó en el artículo No. 12 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Dicho artículo equivale a los artículos de los tratados sobre derechos humanos, tal el caso del 17 del Pacto de San José y al No. 23 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

En la histórica y nada difundida resolución, también ha dicho el Tribunal que la noción de familia no sólo contempla “el concepto tradicional del matrimonio, a saber, la unión de un hombre y de una mujer” sino que no se debe imponer a los gobiernos la “obligación de abrir el matrimonio a las personas de mismo sexo”.

En cuanto al principio de no discriminación, el Tribunal también añadió que no hay tal discriminación dado que “los Estados son libres de reservar el matrimonio únicamente a parejas heterosexuales”.

En el año 2004 el alcalde de Bègles (Gironda), Noël Mamère, celebró el “matrimonio” simbólico de una pareja homosexual. La unión fue registrada en el registro civil del ayuntamiento, pero posteriormente anulada en 2007 por los tribunales franceses, al ser en aquel momento ilegal la celebración de “matrimonios” entre personas del mismo sexo.

La decisión del TEDH puede resultar absolutamente inevitable a la luz del citado artículo y más que aconsejable en un momento delicado para las instituciones europeas, cuando hay países como Polonia y Hungría que rechazan abiertamente el llamado ‘matrimonio gay’, en el caso del segundo tipificado en su propia Constitución el matrimonio natural como el único reconocido por el Estado.

En contraste, y especialmente desde que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos proclamase ‘constitucional’ el matrimonio entre dos hombres o dos mujeres, la tendencia universal ha sido considerarlo una ‘conquista social’ irreversible.

En México, el presidente Enrique Peña Nieto presentó una propuesta para legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo, y para que puedan adoptar, acción que ha polarizado el debate en torno al tema.

Las iglesias y organizaciones conservadoras han criticado ampliamente tal decisión.   Se ha dicho que incluso se realizó una campaña para que en las pasadas elecciones de gobernador se votara en contra del PRI, como consecuencia del rechazo a la iniciativa presidencial.

De esta forma, la reciente sentencia en Europa viene a enfriar y templar la propaganda incesante de los grupos LGBT que hacen parecer la aprobación del matrimonio gay como un avance imparable al que solo se resisten, movidos por una profunda homofobia, un puñado de países. La realidad es que solo 17 de los 193 países miembros de la ONU tiene esta institución.   Pero ni siquiera puede alegarse homofobia militante en esos casos, al menos no en su mayoría: 95 de los 176 estados que solo reconocen el matrimonio natural han despenalizado por completo las conductas homosexuales y 88 mantienen protección constitucional sobre los individuos del colectivo LGBT.   En el caso concreto que juzga el TEDH, Francia aprobó el llamado “matrimonio homosexual” en el año 2013, y el tribunal ha alegado que la pareja demandante tiene ahora la posibilidad de casarse.

Fuente: Oaxaca NSS Noticias y Radio Santiago de Chile

!Me duele la patria!

Carlos Pérez 2Por: Sacerdote Carlos Pérez

Hoy de nuevo un tribunal, compuesto por un puertorriqueño, escribe una de las páginas más penosas de nuestra historia judicial contemporánea.

Ese tribunal de circuito de Boston, destruyendo los contornos naturales e históricos del matrimonio, pone en peligro el futuro de nuestra sociedad puertorriqueña que está envejeciendo alarmantemente.

¿Cómo vamos a renovar generacionalmente nuestro país, si destruimos, redefiniéndolo, el único instrumento eficaz de procreación humana, como es el matrimonio heterosexual, capaz de revertir nuestro envejecimiento poblacional? ¿Es no nos damos cuenta que la falta de la familia, querida por Dios desde el principio, está destruyendo la sociedad puertorriqueña?

Ese tribunal de circuito de Boston, sin analizar con la seriedad jurídica que lo han hecho tanto el Tribunal Supremo de Estados Unidos como otros Tribunales de Circuito, despacha de un plumazo la doctrina sobre los casos insulares, que pretendía atemperar los valores legales de la constitución americana con la realidad cultural de los 5 territorios de los Estados Unidos.

Por eso en Reid v. Covert se dijo que cuando se aplicase la constitución americana a una realidad territorial se debía ser prudente, ya que podría ser impracticable y anómalo pretender imponer todas las exigencias constitucionales a una realidad con valores y principios diversos.

Por eso otros tribunales de circuito, en casos como Wabol v. Villacrusis y Tuaua vs USA se determinó que no solo no aplicaba la 14 enmienda de la Constitución de los Estados Unidos a los territorios, sino que incluso se afirmó que la razón de los casos insulares era el poder respetar la diversidad cultural de los territorios.

Es más, en esos casos se dijo que para definir los llamados “derechos fundamentales” se debía seguir el modo como son entendidos en el derecho internacional. Es bueno subrayar que no existe ningún instrumento internacional que reconozca el matrimonio homosexual como un derecho fundamental.

Incluso, digo más, ese Tribunal de Circuito de Boston, no fue capaz de esperar a que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos decida el alcance de la realidad territorial de Puerto Rico, y la aplicabilidad de la Constitución federal a un territorio con valores y principios de más de 500 años.

Lamentablemente, no nos sorprende esa decisión del tribunal de Boston, su liberalismo visceral les ciega, y lo peor de todo, es que las consecuencia de esa ceguera ideológica las sufriremos todos. La sufriremos cuando se comience a atropellar la libertad religiosa de los que exigimos el derecho de pensar distinto sobre temas opinables.

Ante este atropello de nuestros principios y valores, el único refugio que nos queda es recordar las palabras de los apóstoles ante el sanedrín: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”

Por otro lado, y por último, el Juez Pérez Jiménez demostró, con su decisión, lo que le falta a muchos políticos de esta mayoría transitoria que nos gobierna, que cuando se tiene principios y decencia, se sabe leer, con profundidad jurídica, los caminos que la constitución nos ofrece para defender nuestras tradiciones y valores.

Análisis decisión juez federal de Puerto Rico en programa Sin Separación de Iglesia y Estado

sin separacion

Acceda a este enlace para escuchar grabación del programa Sin separación de iglesia y estado que se transmite todos los miércoles a las 8:00 PM a través de la estación WKAQ 580 de San Juan. Este programa particular fue el pasado miércoles 9 de marzo donde el pastor René X. Pereira sustituyó al pastor Ricky Rosado, conductor del programa. Contiene un análisis y cobertura amplia de la decisión del juez federal Pérez Giménez con respecto al matrimonio homosexual en Puerto Rico, y los módulos de perspectiva de género en las escuelas públicas del país.

El programa está en formato MP3 y en dos secciones.