El escándalo nuestro de cada día…

cesar vazquezDr. Cesar A Vazquez Muniz

Los medios de comunicación atraen nuestra atención a través de lo escandaloso, de lo dramático, de lo extravagante, de aquello que se sale de lo cotidiano y que nos estremece. Se mantiene el escándalo vivo amplificándolo, buscándole otras vertientes y a fin de cuentas estimulando la imaginación para explorar todas las posibilidades. Durante unas horas o días de hecho escándalo será el tema obligado, la comidilla de todos. El problema es que se agota en unos días y ya no capta la atención como al comienzo.

Vivimos de escándalo en escándalo donde el último hace que olvidemos el anterior. En esa dictadura de lo inmediato hay quien se pregunta como otros pueden hablar o pueden plantear otros asuntos como importantes. ¡Sólo importan los amores de O’Neill o las imprudencias de Maritere!…según algunos. ¿A quién le importa que la designada a la Procuraduría de la Mujer pretenda imponerle la perspectiva de género a las escuelas privadas? ¿A quién le importa que esté violentando un compromiso hecho por el Gobernador con el pueblo que lo eligió? ¿A quién le importa que lo que está haciendo es ilegal?

El alcalde O’niell pudiera renunciar…o pudiera no renunciar. Maritere pudiera ir presa…o pudiera no ir presa. Lo que si es inevitable es que nuestros niños un día enfrentarán los reclamos de su sexualidad y tomarán decisiones. Decisiones que se fundamentan en la visión que tienen sobre su sexualidad. Decisiones que pueden traer el bien o traer el mal sobre ellos y los que los aman. Para los niños y sus padres es importante lo que la procuradora designada pretende hacer. Venderles una mentira como verdad.

Sr. Gobernador retire la nominación de Ileana Aymat Rios como procuradora de la mujer. Sr. Presidente del Senado y demás senadores no la confirmen. ¡Nos traicionó a todos!

¿Es pecado confiar en otro ser humano?

IMG-20150920-WA0004Por: Pastor René X. Pereira
PR por la Familia

He escuchado a algunos hermanos en la fe afirmar que no está bien el que nosotros depositemos nuestra confianza en otro ser humano porque eso está mal delante de Dios, y citan el pasaje de Jeremías 17:5 que dice “Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.”. Obviamente lo que hacen algunos es sacar el pasaje completamente de su contexto, y de eso quiero hablar.

Si fuese pecado confiar en otra persona, entonces estaría mal contraer matrimonio y hacer un pacto con nuestra pareja porque es un ser humano que nos puede fallar. Estaría mal también acudir a un médico y confiarle nuestra vida, porque también es otro ser humano. Nuestros padres, hermanos y familiares nos pueden fallar; también sería pecado confiar en ellos.

Realmente el pecado aquí consiste en esperar de los hombres lo que solo Dios nos puede asegurar. En el contexto del pasaje, esto fue dicho a Israel porque abandonaron a Dios y buscaron refugio en naciones paganas como Egipto pensando que sus ejércitos los podrían defender. Mi refugio y fortaleza no puede ser ningún ser humano que puede fallar. Solo Dios es perfecto y solo Él cumple todas sus promesas.

Sin embargo, eso no significa que porque haya la posibilidad de que alguien me falle, voy a vivir desconfiando de todo el mundo y en escepticismo. En una democracia, votamos por seres humanos imperfectos para confiarle los destinos de nuestro país. Estos seres humanos hacen acuerdos y compromisos. Pueden cumplirlos o pueden fallarnos. También pueden surgir situaciones en el camino que les hagan imposible cumplir esos acuerdos.

La realidad es que tenemos ante nosotros este próximo martes una decisión que tomar. Y la verdad en blanco y negro es que de los seis candidatos a la gobernación solo uno hizo un compromiso firmado con el pueblo cristiano. Usted puede desconfiar y dudar de ese compromiso si quiere. Pero es el único que existe porque los otros cinco candidatos no les importó para nada las inquietudes del pueblo de fe.

Sé que algunos critican esto y tratan de arrojar sobras sobre dicho compromiso porque en el fondo prefieren a otros candidatos porque son de su partido o ideología y para ellos eso va primero que todo lo demás. Prefieren a un ateo o un enemigo de la iglesia que les gobierne porque es de su referencia política. Eso sí que es triste. Después tienen la desfachatez de acudir a una marcha frente al Capitolio a protestar por políticas anti cristianas pero van y le dan el voto a los enemigos de los valores en las elecciones; eso sí que es hipocresía.

Iglesia, este próximo 8 de noviembre sal a votar por aquellos que mejor representen tus valores; no por partidos y por colores.

Pastor Rene X. Pereira

Tabla comparativa de candidatos a gobernación de Puerto Rico

Esta útil herramienta le permitirá comparar las posiciones de los candidatos a la gobernación de Puerto Rico sobre varios temas importantes.

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¿Es el voto cristiano en las elecciones un acto de desconfianza en Dios?

IMG-20150920-WA0004Por: Pastor René X. Pereira
PR por la Familia

He visto en varios post de algunos creyentes el argumento de que depositar nuestro voto por ciertos candidatos en un proceso eleccionario es un acto de desconfianza en Dios y utilizan el texto de Jeremías 17:5-6 que dice: “Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada.”

¿Se aplica esta advertencia del profeta al ejercicio del derecho al voto? Obviamente no. Aplicarlo de esta manera es torcer completamente el contexto del pasaje. Dios le dice esto a Judá porque se habían apartado de él para poner su confianza en las naciones paganas. Venía Nabucodonosor con su ejército, y en lugar de ellos arrepentirse y volverse a Jehová, confiaron en Egipto. En otras palabras, dejaron a Dios y se refugiaron en el ser humano.

¿Por qué este pasaje no se aplica a nuestra lucha? Sencillo: porque primero, no estamos diciendo que cualquier candidato nos va a solucionar todos nuestros problemas y nos va a dar la ayuda que solo Dios puede darnos. No estamos quitando nuestra confianza en Dios para ponerla en seres humanos. Estamos orientando al pueblo cristiano sobre los candidatos que más se han comprometido con nuestros valores. Dar un voto en unas elecciones no es dejar a Dios para confiar en hombres. Es ejercer un derecho y una responsabilidad que nos provee la democracia.

Porque de lo contrario, ir a un médico cuando estoy enfermo también sería un acto de falta de fe, porque es un hombre que puede fallar. O acudir a un policía buscando protección también sería un acto de falta de fe y confianza en Dios. Si dijésemos: “no necesitamos de Dios, votemos por estos candidatos porque ellos nos van a suplir nuestras necesidades y ninguno nos va a fallar” entonces este pasaje bien se aplicaría a nosotros. Pero no es eso lo que hemos estado diciendo. Todo ser humano puede fallar. Hasta el piloto que guía el avión al cual subimos para viajar, y aun así lo hacemos.

Hay quieres recurren a la espiritualización para no asumir responsabilidades. Es como el que dice que está orando para que Dios le provea un empleo, pero no sale a buscarlo. Hay una parte que Dios ha de hacer, pero hay cosas que nos toca a nosotros hacerlas. Por otro lado sé de personas que recurren a este argumento para justificar el no votar por candidatos que no son del partido que ellos favorecen. Y en lugar de admitirlo y ser sinceros, lo justifican de esta manera.

María Jamardo: la ley LGTB que Cifuentes no debería haber sacado del armario

La consultora María Jamardo cree que la Ley LGTB que Cifuentes quiere imponer obligatoriamente en los colegios sobra porque tiene contraindicaciones constitucionales y atenta contra la libertad de enseñanza y de expresión.

“No se me ocurre una forma más contradictoria y mediocre (…) de inculcar a los niños tolerancia (…) que atacar los derechos fundamentales de todos en favor de unos cuantos, además de un gasto innecesario”

Así se pronuncia sobre la Ley de Diversidad Sexual de Madrid la consultora y experta en comunicación, María Jamardo, en su columna del periódico digital OKDiario.

 

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María Jamardo (izda) y Cristina Cifuentes (dcha)

Jamardo es de las pocas voces independientes que ante el silencio mediático, de la comunidad educativa, y de un Parlamento donde nadie discrepa de la Ideología de Género,  ha puesto los puntos sobre las íes al señalar los errores jurídicos y constitucionales de la norma que privilegia al colectivo LGTB y que el Gobierno de Cristina Cifuentes trata de imponer en todos los centros escolares de Madrid –incluidos privados y concertados- en cuanto comience el curso.

Jamardo señala en su artículo que “la ideología de género perjudica a los niños”, citando el informe del Colegio Americano de Pediatras; y advierte que tiene contraindicaciones constitucionales, comenzando por la primera: discrimina a la inmensa mayoría de los ciudadanos (heterosexual) en nombre la lucha contra la discriminación.

La ley sobra, añade Jamardo, porque no se precisa una ley específica de discriminación; y porque convierte en privilegiado al colectivo de gays y lesbianas, mediante graves ataques al Estado de derecho, como la violación de la presunción de inocencia al invertir la carga de la prueba.

Por su interés reproducimos la columna de OKDiario:

“Las neofeministas, como extraordinarias marxistas, son conscientes de que para someter la sociedad a la voluntad del Estado es imprescindible modificar la naturaleza misma de la humanidad. Su igualitarismo, basado en la supresión de clases –no en lo económico, sino entre sexos- de hombres y mujeres, para hacerlos desaparecer, se esfuerza con ahínco en deconstruir todo lo que los define, identifica y caracteriza como tales. Ningún individuo inteligente, libre e independiente conforma el caldo de cultivo idóneo para ser sometido.

Sólo la masa no pensante de la colectividad es controlable y por eso, asistimos a una innegable y agresiva campaña contra la naturaleza individual que tiene su máximo exponente en las leyes de “género”. No importa si los textos se refieren a la protección de las víctimas en el ámbito doméstico, o a la presencia obligatoria mujeres en listas electorales y consejos de administración, ni si se trafica con el pensamiento único en el entorno educativo. Todas son reconocibles por el mismo sesgo.

Con el curso escolar a la vuelta de la esquina, es de justicia volver a denunciarlo. Decir alto y claro que la ideología de género perjudica a los niños, y no me vengan con críticas absurdas y argumentos religiosos y más moralizantes, retrógrados y anticuados que los que dicen combatir. A los que estén cargando sus argumentos totalitarios contra este artículo les reto a que se lean primero el último informe del Colegio Americano de Pediatras y luego, hablamos.

El sistema escolar, sometido a las imposiciones ideológicas de un lobby de resentidos

Hablamos de cómo la reciente ley aprobada en la Comunidad de Madrid para sus centros, -que se integran en un sistema público de enseñanza ¿de calidad? en un Estado aconfesional– va a someterlos a partir de septiembre a las imposiciones ideológicas de un lobby de resentidos, gracias a un texto con graves contraindicaciones constitucionales.

La primera en la frente, el propio título: Ley contra la Discriminación. No deja de tener su gracia cuando en su desarrollo discrimina sistemáticamente (y sí, me he leído el texto íntegro) a la inmensa mayoría de los ciudadanos que no somos gays, ni lesbianas, ni transexuales, ni bisexuales, ni queen, ni intersexuales; y no sólo eso, sino que promete perseguirnos y multarnos, además de obligarnos a pagar con cargo al dinero de todos, y sin rechistar, la imposición a nuestros hijos de opciones ideológicas que violentan frontalmente nuestra libertad de pensamiento.

Qué quieren que les diga, si de lo que se trata es de inculcar a los niños valores como la tolerancia, el respeto, las bondades de la desigualdad de los individuos (que en definitiva es a lo que se refiere la mal llamada diversidad), … No se me ocurre una forma más contradictoria y mediocre de intentarlo que atacar los derechos fundamentales de todos en favor de unos cuantos, además de un gasto innecesario.

Esta ley, que debería haberse quedado para siempre dentro del armario, sobra. Sobra, porque no hacía falta una norma específica contra la discriminación por diversidad sexual y de género cuando la Constitución Española recoge expresamente, en su artículo 14, que nadie puede ser discriminado por razón de “nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

Sobra, cuando ninguno de los fundamentos de hecho que la motivan aporta datos objetivos que prueben la existencia práctica de discriminación hacia el colectivo LGTB, salvo especulaciones en abstracto, obviamente manipuladas por los interesados. ¿Dónde están las cifras, las estadísticas, los casos?

La ley Sobra desde el momento en que vulnera el derecho de los padres a elegir la educación de nuestros hijos para inocularles contenidos tendenciosos, acientíficos y aberrantes

Sobra, desde el momento en que vulnera el derecho de los padres a elegir la educación de nuestros hijos para inocularles contenidos tendenciosos, acientíficos y aberrantes. Sobra, porque la norma convierte al colectivo LGTB en privilegiado, instaurando en su favor dos cuestiones que comparte con la ley de violencia de género: discriminación positiva y violación de la presunción de inocencia al invertir la carga de la prueba (o lo que es lo mismo, que el acusado de homofobia es quien deberá probar que no es homófobo y no a la inversa) que atentan contra principios básicos del Estado de derecho (CE artículo 24.2).

Vamos que, según las neofeministas, el progrerío y los políticos acomplejados que los han respaldado, toda la sociedad española será sospechosa de estar en contra de gays y lesbianas mientras no demuestre lo contrario. Así estamos.

Fuente: http://www.actuall.com/criterio/familia/maria-jamardo-la-ley-lgtb-cifuentes-no-deberia-haber-sacado-del-armario/

¡Las becas Yulín!

cesar vazquezDr. César A. Vázquez Muñiz
Portavoz Puerto Rico por la Familia
8 de agosto de 2016

Estamos en quiebra. Nos ha traído aquí la mala administración de los ineptos y la malversación de fondos de los corruptos. Los ejemplos sobran. Uno de ellos es el fraude en la compra de combustible para la Autoridad de Energía Eléctrica que nos ha costado cientos, sino miles, de millones de dólares. Lo sabía la gerencia, lo sabían los unionados y lo sabían los gobiernos de turno. Todos se callaron porque todos se beneficiaban. ¿Alguien sabe qué ha pasado?

En esta administración se ha hecho famosa la frase “amigos del alma”. Con la misma se describe a aquellos que están cercanos a los que gobiernan y por lo tanto son beneficiados por ellos. Uno de estos “amigos del alma” del gobernador García Padilla, Anaudi Hernández, se declaró culpable en el foro federal de múltiples actos de corrupción. Este señor tenía acceso directo a Fortaleza y luego de declararse culpable, el Gobernador lo premió reiterando que seguía siendo su amigo.

Pero la zaga continúa. Recientemente el presidente de la Cámara de Representantes Jaime Perelló ha sido involucrado en actos de corrupción por un subalterno que se ha declarado culpable ante el foro federal. La acusación es que favoreció a Anaudi Hernández en la concesión del contrato para el cuadro telefónico de la Cámara. Se habla de que puso presión para que sus subalternos firmaran el contrato adjudicando la subasta e inclusive, para que se siguiera pagando a pesar de que dicho cuadro nunca funcionó. Lo paradójico es que hay cientos de suplidores que han brindado sus servicios de manera legítima a las diferentes ramas de gobierno y todavía no han cobrado. La última palabra la tendrán los tribunales.

Otro ejemplo de cómo la corrupción ha impregnado todo nuestro quehacer social han sido las becas presidenciales en la UPR. Se beneficiaron con fondos públicos a personas cercanas al expresidente de la Universidad de Puerto Rico. Se amañó el proceso de selección de los candidatos y se desvirtuó el propósito de las becas. Al final del camino se manchó la reputación de gente que hasta ese momento parecían ser intachables. Lo peor de todo es que el principal implicado parece que va a quedar impune.

Pero parece ser que los políticos no aprenden. ¿O será que su ambición los ciega? Esta semana sale a relucir que la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, contrató a Pedro Julio Serrano para que fuese enlace con la comunidad LGBTTQI. Solo nos va a costar 30,000 dólares por cinco meses. Y digo, nos va a costar, porque le va a pagar con fondos públicos. En otras palabras, somos nosotros los que le vamos a pagar a Pedro Julio esos 30,000 dólares. Como si la comunidad homosexual necesitase convencerse de que las puertas de la alcaldía de San Juan están abiertas para ellos. Veamos la actitud de la alcaldesa hacia los LGBTTQI. Allí ondea la bandera del arco iris. La legislatura municipal tiene un prominente activista homosexual. Carmen Yulín ha participado de todas las marchas del movimiento homosexual y en dichas actividades aparece en múltiples ocasiones fotografiada junto a Pedro Julio Serrano, su amigo del alma. ¿En qué se beneficia la ciudad de San Juan o el pueblo de Puerto Rico con este gasto? ¿Cuál es el fin público que se persigue? ¿Es esto una prioridad en el servicio a los sanjuaneros? ¿Se han saldado todas las deudas con los suplidores del municipio de San Juan?

Se alega que se ha cumplido con todos los requisitos de ley. Sabemos que el papel aguanta todo lo que se escribe. Realmente el propósito final de estos 30,000 dólares es beneficiar a un amigo del alma, Pedro Julio, para que éste haga campaña política para la reelección de Carmen Yulín en la alcaldía de San Juan. Pudiera ser legal… ¡sigue siendo inmoral!