Presidente de PR por la Familia responde a ataques de Pedro Julio Serrano

Para que quede claro:

René X. Pereira Morales
Presidente y Portavoz de PR por la Familia

Dejen la tontería de acusar de odio a este servidor y otros creyentes que predicamos la verdad de Dios y afirmamos lo que la Escritura dice sobre ciertas conductas. Es una vil estrategia de intimidación para pretender silenciarnos. No les ha funcionado antes ni les va a funcionar ahora. Cuando decimos que robar es malo, no estamos jamás diciendo que odiamos a los ladrones y que tenemos derecho a matarlos. Cuando decimos que adulterar es malo, no quiere decir que odiamos a los adúlteros, o a los mentirosos, o a las prostitutas, etc. Seguiremos diciendo lo mismo de siempre: son conductas pecaminosas pero hay esperanza y misericordia para toda persona que se arrepiente y se acerca a Dios. Nuestras iglesias están llenas de muchas de estas personas y encontraron allí mucho amor y misericordia.

Nada justifica el asesinar a un ser humano, no importa su estilo de vida o su conducta. Pero acusar de este vil y cobarde crimen a aquellos que predicamos la verdad del evangelio es un acto de manipulación e intimidación para tratar de silenciarnos. Desde ahora les digo que no va a funcionar. Lo mismo hizo Pedro Julio cuando la masacre de la discoteca Pulse de Orlando. Acusó a este servidor y a otros líderes cristianos del país por estos actos. Luego resultó ser que quien lo hizo fue un musulmán que frecuentaba el lugar. Pero curiosamente no dijo nada contra los islámicos.

Este pobre individuo asesinado fue víctima de la terrible ola criminal que azota al país, igual que la joven universitaria que fue baleada recientemente. Hay bandas de gatilleros que rondan nuestras calles y no valoran ninguna vida humana. Es triste y terrible lo que está pasando en Puerto Rico y oramos para que haya paz y cese toda esta violencia, comenzando con los indefensos que son asesinatos en el vientre de sus madres. Toda vida humana es valiosa y sagrada.

En Puerto Rico matan todos los días a muchos jóvenes, ancianos, y personas de diversas estratas de la sociedad. Y parece que a nadie le importe. Pero matan a un ser humano que sea identificado como gay o trans y de inmediato salen por ahí los mismos de siempre con estos ataques de odio contra los cristianos. De nuevo, es una estrategia bien planificada para producir un “chillin effect” en el sector creyente. Conocemos muy bien la estrategia y ni por un segundo vamos a caer en la trampa. La realidad que se esconde detrás de todo esto es que algunos sienten un profundo odio por la palabra de Dios porque se ven confrontados por ella. Como dijo el apóstol Juan, “La luz vino a este mundo pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.” Jn. 3:19-20