¡Las becas Yulín!

cesar vazquezDr. César A. Vázquez Muñiz
Portavoz Puerto Rico por la Familia
8 de agosto de 2016

Estamos en quiebra. Nos ha traído aquí la mala administración de los ineptos y la malversación de fondos de los corruptos. Los ejemplos sobran. Uno de ellos es el fraude en la compra de combustible para la Autoridad de Energía Eléctrica que nos ha costado cientos, sino miles, de millones de dólares. Lo sabía la gerencia, lo sabían los unionados y lo sabían los gobiernos de turno. Todos se callaron porque todos se beneficiaban. ¿Alguien sabe qué ha pasado?

En esta administración se ha hecho famosa la frase “amigos del alma”. Con la misma se describe a aquellos que están cercanos a los que gobiernan y por lo tanto son beneficiados por ellos. Uno de estos “amigos del alma” del gobernador García Padilla, Anaudi Hernández, se declaró culpable en el foro federal de múltiples actos de corrupción. Este señor tenía acceso directo a Fortaleza y luego de declararse culpable, el Gobernador lo premió reiterando que seguía siendo su amigo.

Pero la zaga continúa. Recientemente el presidente de la Cámara de Representantes Jaime Perelló ha sido involucrado en actos de corrupción por un subalterno que se ha declarado culpable ante el foro federal. La acusación es que favoreció a Anaudi Hernández en la concesión del contrato para el cuadro telefónico de la Cámara. Se habla de que puso presión para que sus subalternos firmaran el contrato adjudicando la subasta e inclusive, para que se siguiera pagando a pesar de que dicho cuadro nunca funcionó. Lo paradójico es que hay cientos de suplidores que han brindado sus servicios de manera legítima a las diferentes ramas de gobierno y todavía no han cobrado. La última palabra la tendrán los tribunales.

Otro ejemplo de cómo la corrupción ha impregnado todo nuestro quehacer social han sido las becas presidenciales en la UPR. Se beneficiaron con fondos públicos a personas cercanas al expresidente de la Universidad de Puerto Rico. Se amañó el proceso de selección de los candidatos y se desvirtuó el propósito de las becas. Al final del camino se manchó la reputación de gente que hasta ese momento parecían ser intachables. Lo peor de todo es que el principal implicado parece que va a quedar impune.

Pero parece ser que los políticos no aprenden. ¿O será que su ambición los ciega? Esta semana sale a relucir que la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, contrató a Pedro Julio Serrano para que fuese enlace con la comunidad LGBTTQI. Solo nos va a costar 30,000 dólares por cinco meses. Y digo, nos va a costar, porque le va a pagar con fondos públicos. En otras palabras, somos nosotros los que le vamos a pagar a Pedro Julio esos 30,000 dólares. Como si la comunidad homosexual necesitase convencerse de que las puertas de la alcaldía de San Juan están abiertas para ellos. Veamos la actitud de la alcaldesa hacia los LGBTTQI. Allí ondea la bandera del arco iris. La legislatura municipal tiene un prominente activista homosexual. Carmen Yulín ha participado de todas las marchas del movimiento homosexual y en dichas actividades aparece en múltiples ocasiones fotografiada junto a Pedro Julio Serrano, su amigo del alma. ¿En qué se beneficia la ciudad de San Juan o el pueblo de Puerto Rico con este gasto? ¿Cuál es el fin público que se persigue? ¿Es esto una prioridad en el servicio a los sanjuaneros? ¿Se han saldado todas las deudas con los suplidores del municipio de San Juan?

Se alega que se ha cumplido con todos los requisitos de ley. Sabemos que el papel aguanta todo lo que se escribe. Realmente el propósito final de estos 30,000 dólares es beneficiar a un amigo del alma, Pedro Julio, para que éste haga campaña política para la reelección de Carmen Yulín en la alcaldía de San Juan. Pudiera ser legal… ¡sigue siendo inmoral!