Houston rechaza en referéndum la inmoralidad LGBTT-GAY

HoustonLa Ordenanza que daría privilegios al grupo LGBTT-Gay en Houston fue rechazada por los votantespor una abrumadora mayoría de 62% contra 38%. Sus opositores resaltaron que regulaba el uso de los baños públicos. Argumentaron que ello abriría la puerta a depredadores.

Una ordenanza que hubiera establecido privilegios a los grupos homosexuales y transexuales en Houston no consiguió el martes la aprobación de los votantes.

La Ordenanza de Igualdad de Derechos de Houston fue rechazada después de una batalla de casi 18 meses que produjo manifestaciones, batallas jurídicas y acusaciones tanto de los religiosos como de satanización por parte de la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales.

Opositores a la ordenanza, incluida una coalición de pastores conservadores, dijeron que transgredía sus creencias religiosas respecto a la homosexualidad.

Los grupos que defienden los valores enfocaron su campaña en resaltar una parte de la ordenanza relacionada al uso de baños públicos por hombres y mujeres transexuales argumentando que abriría la puerta a depredadores sexuales para que ingresaran al baño de mujeres.

La alcaldesa demócrata de Houston Annise Parker, quien es homosexual, y otros partidarios de la ordenanza calificaron esta estrategia de “ordenanza del baño” como sumamente engañosa y como táctica de amedrentamiento.

La ordenanza fue aprobada inicialmente por el Concejo Municipal de Houston en mayo de 2014, pero una demanda para que los residentes votaran sobre la medida llegó eventualmente a la Corte Suprema de Texas, la cual ordenó en julio que la ciudad derogara la ordenanza o la sometiera a votación de los electores.

Motor de Volky en caja de Porsche…

cesar vazquezPor: Dr. César Vázquez Muñiz
Portavoz de Puerto Rico por la Familia

Bruce Jenner…ahora Caitlyn! Antes fue reconocido como héroe olímpico, ahora lo exaltan como héroe aquellos que proclaman el derecho de cada cual a construir su sexualidad sin ningún límite. No importa que sus genes sean masculinos, que sus hormonas sean masculinas y que su cuerpo sea el cuerpo de un hombre. Él se sentía mujer y mutiló su cuerpo para lograrlo. Para algunos los sentimientos son más importantes que la realidad, inclusive que la naturaleza. La imagen que se exalta en la famosa revista ¿ es una mujer realmente?

Para lograr este cuerpo necesitó, y sigue necesitando, dosis constantes de hormonas femeninas. Hoy en día se le recomienda a la mujer que usa estrógeno, que los use hasta los 60 años, usualmente 10 años después que le cesa la menstruación. Después de esta edad los efectos secundarios de las hormonas aumentan. Bruce ya tiene 65 años y necesita altas dosis para contrarrestar el efecto de los genes masculinos que tiene en cada célula de su cuerpo. Tendrá que enfrentar las consecuencias, como lo son los derrames cerebrales, la alta presión, los coágulos en las piernas y el riesgo de embolias pulmonares.

Necesitó cirugía plástica facial. Tiene que haber tenido unos momentos de mucho dolor y probablemente tiene áreas de poca sensación en la cara. Sus senos son de silicona. Nunca amamantaron un niño y tiene mucho menos riesgo que una mujer normal de padecer de cáncer porque las células son masculinas. Sus caderas y nalgas son de silicona. No tiene matriz y nunca podrá ser madre, que es la experiencia exclusiva de la mujer. Si tiene una vagina artificial la entrada de la misma no dilata ni tampoco lubrica y se puede romper por una relación fuerte o brusca. Para mantenerla abierta tiene que utilizar un dilatador. Y si le dejaron la próstata para mantener la respuesta orgásmica podría padecer de cáncer de próstata.¿A qué mujer le da cáncer de próstata? Si tiene como pareja a un hombre mayor de 50 años a ambos le podría dar cáncer de próstata. ¿Qué interesante? Compartir el mismo cáncer…

Lo más importante es que nunca podrá ver la vida como la ve una mujer. No la puede ver como mujer porque su cerebro es el cerebro de un hombre. El cerebro de un hombre es diferente al de una mujer. Y lo peor es que la insatisfacción profunda que siente hacia sí mismo no se resolverá con la cirugía. El bisturí no resuelve los conflictos psicológicos. La incidencia de uso de medicinas psiquiátricas, de hospitalizaciones psiquiátricas y de suicidios en transexuales que se operan es tan alta o más que en los que no se operan. Y ni hablar de los conflictos que le ha creado a su familia. Sus hijos ¿qué tuvieron? ¿Papá o dos mamás?

A todas las mujeres que ven la imagen de Bruce Jenner, no le tengan envidia sino pena. ¿Toda una mujer? No creo. Llámenle Bruce como le sigue llamando su mamá. Lo peor de todo es que ya no es ni hombre ni mujer. Es el absurdo que se crea cuando actuamos contra el diseño de nuestro cuerpo, que en última instancia es el diseño de Dios nuestro Creador. Todos nuestros conflictos son sanados cuando vivimos en comunión con Él.

Revelador estudio científico demuestra las funestas consecuencias de las operaciones de reasignación de sexo

Estudio transgeneroEstudio científico confirma que las personas que se someten a la operación denominada “reasignación de sexo” llevada a cabo en los transexuales, tienen una mayor probabilidad de muerte, comportamiento suicida y serios problemas siquiátricos. En otras palabras; lejos de resolver el “problema”, les produce unos mucho más graves. Interesante que este estudio no se haya publicado en los periódicos y medios informativos de nuestro país.

Long-term follow-up of transsexual persons undergoing sex reassignment surgery: cohort study in Sweden.

Abstract

CONTEXT:

The treatment for transsexualism is sex reassignment, including hormonal treatment and surgery aimed at making the person’s body as congruent with the opposite sex as possible. There is a dearth of long term, follow-up studies after sex reassignment.

OBJECTIVE:

To estimate mortality, morbidity, and criminal rate after surgical sex reassignment of transsexual persons.

DESIGN:

A population-based matched cohort study.

SETTING:

Sweden, 1973-2003.

PARTICIPANTS:

All 324 sex-reassigned persons (191 male-to-females, 133 female-to-males) in Sweden, 1973-2003. Random population controls (10:1) were matched by birth year and birth sex or reassigned (final) sex, respectively.

MAIN OUTCOME MEASURES:

Hazard ratios (HR) with 95% confidence intervals (CI) for mortality and psychiatric morbidity were obtained with Cox regression models, which were adjusted for immigrant status and psychiatric morbidity prior to sex reassignment (adjusted HR [aHR]).

RESULTS:

The overall mortality for sex-reassigned persons was higher during follow-up (aHR 2.8; 95% CI 1.8-4.3) than for controls of the same birth sex, particularly death from suicide (aHR 19.1; 95% CI 5.8-62.9). Sex-reassigned persons also had an increased risk for suicide attempts (aHR 4.9; 95% CI 2.9-8.5) and psychiatric inpatient care (aHR 2.8; 95% CI 2.0-3.9). Comparisons with controls matched on reassigned sex yielded similar results. Female-to-males, but not male-to-females, had a higher risk for criminal convictions than their respective birth sex controls.

CONCLUSIONS:

Persons with transsexualism, after sex reassignment, have considerably higher risks for mortality, suicidal behaviour, and psychiatric morbidity than the general population. Our findings suggest that sex reassignment, although alleviating gender dysphoria, may not suffice as treatment for transsexualism, and should inspire improved psychiatric and somatic care after sex reassignment for this patient group.

Fuente: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21364939/

La transexualidad

cesar vazquez

Dr. César A. Vázquez Muñiz
portavoz Puerto Rico por la Familia

Somos seres sexuales desde que comenzamos a existir. Cuando se unieron el óvulo y el espermatozoide que nos dieron origen, en ese momento se definió el fundamento  básico de nuestra sexualidad que es el genético. Si fuimos concebidos como varones ese material genético estimuló la secreción de testosterona la cual organizó nuestro sistema genitourinario para que se desarrollara como masculino. Esa misma hormona, la testosterona, afectó también la organización de nuestro cerebro. En ausencia de testosterona o si esta no puede ejercer su efecto, la criatura se va a desarrollar como hembra.  Cuando una criatura nace no se le asigna un sexo de manera caprichosa. El sexo no es sino la descripción de la genitalia con la que nace. Los varones nacen con un pene y las hembras con vagina. No se necesitan estudios universitarios para hacer esto. Se ha venido haciendo desde tiempos inmemoriales. Esto no es cultura, es biología. Lo anteriormente descrito nos reafirma en la idea de que la sexualidad primariamente es una característica del cuerpo, de lo físico. A todo lo anterior se le añade una dimensión subjetiva,  que pudiéramos catalogar como emocional y otra dimensión colectiva, que podemos llamar social. En la niñez definimos nuestra identidad sexual siendo influenciados por el entorno inmediato, entiéndase  el hogar y la familia. Con el pasar de los años empezamos a recibir otras influencias que afectarán la visión que tengamos de nosotros mismos como seres sexuales. Cuando llegamos a la pubertad entonces empezamos a sentir eso que llamamos atracción sexual o erótica hacia el sexo opuesto. Esto es lo normal. Aunque de manera somera, esta es la historia de la mayoría de las personas en todas las culturas a través de las edades.

Para algunos esta historia está alterada. Emocionalmente se sienten del sexo opuesto a su sexo biológico. A esta persona se le denomina como transgénero. Debe ser conflictivo y trágico sentir que tenemos el cuerpo equivocado. ¿Por qué ocurre esto? No hay una respuesta definitiva o de consenso científico que vaya más allá de consideraciones puramente ideológicas. Pueden haber múltiples factores de los cuales probablemente el más importante es la influencia de los padres o del entorno inmediato del niño. Repito que debe ser desgarrador vivir con este conflicto y lo primero que merecen aquellos que sufren esta agonía diaria es nuestra compasión. Sin embargo nuestra respuesta posterior a esta tragedia existencial depende de cómo veamos esta realidad. Sentirnos de un sexo diferente al de nuestro cuerpo ¿es un desarrollo saludable emocionalmente o por otro lado es un proceso de distorsión o confusión respecto a nuestra identidad sexual? Si el sexo es una característica del cuerpo, de lo físico, ¿podemos postular una sexualidad del alma desvinculada del cuerpo?

Si alguien es blanco y dice ser negro, ¿qué diríamos de esta persona? “Que está fuera de la realidad” sería la respuesta de muchos. Otros dirían, “que se mire en el espejo”. Dudaríamos de su cordura. Si yo alego que soy francés y que nací en París cuando en realidad nací en Puerto Rico, ¿que dirían de mí? Aparte de negar mi patria, ¿cambiaría mi realidad el cambiar el certificado de nacimiento? ¿Puedo cambiar el día en que nací, la hora, el peso al nacer, la condición general con la que nací mejor conocida como Apgar y el nombre del hombre y la mujer que me dieron la vida meramente porque no estoy de acuerdo con esa información? Podría alegar que alguien se equivocó, pero tengo que demostrarlo. No basta el capricho personal o el cambio posterior en mis circunstancias personales.

Negar la sexualidad de nuestro cuerpo es estar confundidos respecto a nuestra identidad sexual. Alterar la forma de nuestro cuerpo para asemejarnos al sexo contrario, el llamado transexualismo, es mutilarnos a nosotros mismos. De todas formas no podemos cambiar la realidad de que cada célula de nuestro cuerpo ya tiene un sexo definido al nacer. Lo peor de todo es que aunque parezcamos ser del sexo opuesto al que nacimos, todavía caminaremos por la vida con una confusión de espíritu que no se resuelve por una mera cirugía estética. Un estudio reciente en Suecia  demostró en aquellos que se habían realizado una cirugía de cambio de sexo una mortalidad general aumentada y particularmente en las muertes por  suicidio. El suicidio fue 19 veces mayor en ellos que en el grupo control. Este grupo también tuvo riesgo aumentado para intentos suicidas y para hospitalizaciones psiquiátricas al compararse con el grupo control. Los autores concluyen que la cirugía de reasignación de sexo “ puede que no sea suficiente como tratamiento para el transexualismo” (traducción personal)1. Dentro de la libertad personal pueden operarse si así lo deciden. Pero como sociedad no tenemos que darlo por correcto ni mucho menos hacernos cómplices de la mentira legalizada que es alterar el certificado de nacimiento. Cambiar un documento histórico porque no nos conviene la verdad que relata es el comportamiento típico de las dictaduras. ¿Hasta donde vamos a llegar para satisfacer los caprichos de los individuos y afirmar sus decisiones de vida, por bizarras que sean?

Debemos respetar a las personas transgénero y a los transexuales sin que esto implique aprobación a su estilo de vida. No tienen por qué ser objeto de violencia. Tenemos que garantizarles los mismos derechos que al resto de la población. Eso incluye el derecho a trabajar legítimamente. Pero no pueden exigir derechos especiales por su conflicto de identidad sexual. Es innegable que su conducta los pone en una posición de vulnerabilidad, un callejón sin salida, que va mas allá del ámbito legal. Sin embargo, el precio de la comprensión y la compasión ante esta realidad no pueden ser la complicidad y la mentira. La única oportunidad, como individuos o como pueblo, de tener éxito ante los retos de la vida es enfrentando la realidad con valentía. La verdad es la correcta comprensión de esa realidad.