¿Pasó de moda el matrimonio?

MiltonPor Milton Picón
Presidente Morality in Media – Puerto Rico

El pasado 10 de Julio el periódico El Nuevo Día publicó un artículo titulado: “El matrimonio no está de moda”. Ver este tipo de titular a los que nos tiene acostumbrado el periódico ultra liberal El Nuevo Día, ofende. Bajo el pretexto de compartir unas estadísticas lanzan este sugestivo titular.  Vale la pena preguntarse, ¿Por que? Las razones sobran, hubo una vez, hace un tiempo atrás, en que los gobiernos y los propios medios de comunicación privilegiaban la institución del matrimonio. Desde el gobierno se radicaban leyes y proyectos que no solo privilegiaban dicha institución, sino que también lo alentaban en las generaciones de niños y jóvenes. Los medios de comunicación hacían lo propio, lo que se escribía, lo que aparecía en películas, novelas, series, etc., era una representación positiva del matrimonio. El mensaje era claro, la institución era buena y deseable.

Pero llegó la Revolución Sexual y todo comenzó a cambiar, los divorcios comenzaron a escalar y los gobiernos y medios lejos de alentar y privilegiar esta institución milenaria, la comenzaron a atacar, los primeros radicando leyes creando cada día más caudales para divorciarse, eliminando el adulterio como un delito y los segundos haciendo representaciones en donde se ve el matrimonio como algo “decadente, represivo, anticuado, estático, aburrido, rígido y arcaico”. Los medios proponen el sustituir el matrimonio con otros tipos de arreglos los que catalogan de “libres, dinámicos, sinceros, espontáneos y creativos”. Al asi hacerlo debilitan la institución y le llevan el mensa a las nuevas generaciones de que EL MATRIMONIO NO ESTÁ DE MODA.

Hay un ataque continuo, casi diario al matrimonio y a los valores tradicionales

Antes se veía el matrimonio fundamentalmente como como un pacto permanente, en el cual los hijos y su bienestar eran de interés prioritario. Eso cambió y se ha transformado en una relación inicialmente planteada como permanente, en la cual el compañerismo, la igualdad y la realización personal llegan a ser tan o más importante que el bienestar de los hijos. Esto último tiene un nombre: EGOISMO. Si cada miembro de la pareja toma fundamentalmente el matrimonio como medio para la búsqueda de su propia realización personal, en vez de verlo como una aventura de auto entrega mutua, por medio de la cual padres e hijos crecen hacia la madurez, es muy probable que el resultado no sea muy alentador. De hecho, las propias estadísticas actuales de disfunción social que vivimos hoy es una prueba fehaciente de esto.

Actitudes modernas que se reflejan en frases como: “si te hace sentir bien hazlo” o “tengo derecho a ser feliz”, unido a la filosofía de vida de que yo solo me comprometo con aquello que me va a traer auto-satisfacción, han marcado a toda una generación. Ahora hasta grupos de mujeres concibe el matrimonio como una institución odiosa, creada por machos chauvinistas para mantenerlas oprimidas y en sumisión. Otra razón del debilitamiento matrimonial es que la importancia del hombre ha sido minimizada reflejando la actitud de una feminista que en una ocasión dijo que “la mujer sin un hombre, es como un pez si una bicicleta”.

Otro gran problema que causa el ataque a la institución del matrimonio es el aumento de la ilegitimidad. En los Estados Unidos desde los 70´ se ha duplicado el índice de ilegitimidad. En el 1992, en Puerto Rico cuando se veía la revisión del Código Penal, se creo una Comisión Especial sobre Criminalidad. Era común escuchar de muchos deponentes, incluyendo al propio Departamento de la Policía decir que los estudios y perfiles socio-económicos de los adolescentes que estaban cometiendo una gran cantidad de delitos en el país mostraban que venían de familias disfuncionales en donde el padre estaba ausente. En los Estados Unidos mientras más hijos se tengan fuera del matrimonio más dinero se recibe en ayuda del gobierno (welfare). Si se casan, pierden los beneficios.

Cuando vamos a ver la aportación negativa de los medios de comunicación en el debilitamiento del matrimonio, vemos una tendencia similar a la del gobierno. Hay un ataque continuo, casi diario al matrimonio y a los valores tradicionales. ¿Cuántos de nosotros hemos visto escenas de parejas casadas en actividad sexual, en películas, novelas o series? Es rarísimo verlas, y cuando aparecen se ven en el contexto de una institución enferma, abusiva y llena de violencia. Los temas que se anuncian son terribles y hasta en el teatro, lo más que vende son los temas como: “Le pegue un Cuernito”, en su semana número tal. Hasta el propio gobierno y su Instituto de Cultura, presenta, “El Callejón de los Cuernos”. Sin lugar a dudas una dieta continúa de este tipo de mensajes pueden llevarle a creer a un niño o a un adolescente que no existen matrimonios monógamos saludables, y hacerle creer que si ven alguno tienen que tener la sospecha de que están viviendo una doble vida.

Tanto el gobierno como los medios masivos de comunicación no pueden perder de perspectiva de que ejercen una función educativa, para bien o para mal. Lo que aparece en la ley, o escrito en un periódico y presentado a través de las pantallas chicas y grandes no solamente son un reflejo de lo que fuimos o somos, sino también pueden augurar lo que seremos en un futuro.

matrimonio moda

¿Solamente orar, o hay que actuar?

IMG-20150920-WA0004Por: Pastor René X. Pereira
PR por la Familia

Cuando estudio el Antiguo Testamento observo algo interesante: veo que no todas las batallas que enfrentó el pueblo de Dios, fueron libradas de manera sobrenatural por la mano divina sin intervención humana. Hubo muchas batallas donde Dios quiso que su pueblo las peleara y al final les dio la victoria, pero ellos tuvieron que hacer su parte. Tuvieron que tomar las armas y pelear.

He visto que algunos cristianos se han creído la idea de que en las batallas que estamos enfrentando contra todo lo que se ha levantado en contra de la familia, el matrimonio, nuestras libertades cristianas y la educación de nuestros hijos, lo único que debemos hacer es orar, clamar y ayunar y dejar que Dios se encargue de lo demás. Suena bien espiritual, pero no es bíblico. La oración, el ayuno, el clamor es esencial, y debemos hacerlo en todo momento. Pero también Dios ha dispuesto que su pueblo haga la parte que le corresponde y con valentía y firmeza pelee la buena batalla. Cuidado que al querer dejarle todo a Dios, estemos utilizando una excusa para justificar nuestra falta de compromiso y responsabilidad. Nuestros antepasados en la fe utilizaban esta frase: “a Dios rogando y con el mazo dando”. Y no está lejos de la realidad. Hay que hacer ambas cosas.

Tenemos que salir a batallar en esta democracia, acudiendo masivamente a las urnas a
votar por candidatos que apoyen nuestros valores. Regar la voz y motivar a otros cristianos a que hagan lo mismo. Debemos participar en foros públicos y con valor y firmeza, defender nuestros principios. Tenemos que levantarnos y oponernos a toda legislación que vaya en contra de esos principios. Y como hizo Daniel, aun cuando hayan sido aprobadas esas leyes, jamás someternos a ellas cueste lo que cueste.muros

Al igual que los judíos que reedificaban los muros en tiempos de Nehemías, los cuales trabajaban en la construcción con una pala en una mano y una espada en la otra, tenemos que estar en pie de lucha. Era la voluntad de Dios que aquellos muros fueran reedificados. Dios estaba con ellos, pero ellos también estuvieron listos para la batalla. ¿Estás listo/a tú?

!Me duele la patria!

Carlos Pérez 2Por: Sacerdote Carlos Pérez

Hoy de nuevo un tribunal, compuesto por un puertorriqueño, escribe una de las páginas más penosas de nuestra historia judicial contemporánea.

Ese tribunal de circuito de Boston, destruyendo los contornos naturales e históricos del matrimonio, pone en peligro el futuro de nuestra sociedad puertorriqueña que está envejeciendo alarmantemente.

¿Cómo vamos a renovar generacionalmente nuestro país, si destruimos, redefiniéndolo, el único instrumento eficaz de procreación humana, como es el matrimonio heterosexual, capaz de revertir nuestro envejecimiento poblacional? ¿Es no nos damos cuenta que la falta de la familia, querida por Dios desde el principio, está destruyendo la sociedad puertorriqueña?

Ese tribunal de circuito de Boston, sin analizar con la seriedad jurídica que lo han hecho tanto el Tribunal Supremo de Estados Unidos como otros Tribunales de Circuito, despacha de un plumazo la doctrina sobre los casos insulares, que pretendía atemperar los valores legales de la constitución americana con la realidad cultural de los 5 territorios de los Estados Unidos.

Por eso en Reid v. Covert se dijo que cuando se aplicase la constitución americana a una realidad territorial se debía ser prudente, ya que podría ser impracticable y anómalo pretender imponer todas las exigencias constitucionales a una realidad con valores y principios diversos.

Por eso otros tribunales de circuito, en casos como Wabol v. Villacrusis y Tuaua vs USA se determinó que no solo no aplicaba la 14 enmienda de la Constitución de los Estados Unidos a los territorios, sino que incluso se afirmó que la razón de los casos insulares era el poder respetar la diversidad cultural de los territorios.

Es más, en esos casos se dijo que para definir los llamados “derechos fundamentales” se debía seguir el modo como son entendidos en el derecho internacional. Es bueno subrayar que no existe ningún instrumento internacional que reconozca el matrimonio homosexual como un derecho fundamental.

Incluso, digo más, ese Tribunal de Circuito de Boston, no fue capaz de esperar a que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos decida el alcance de la realidad territorial de Puerto Rico, y la aplicabilidad de la Constitución federal a un territorio con valores y principios de más de 500 años.

Lamentablemente, no nos sorprende esa decisión del tribunal de Boston, su liberalismo visceral les ciega, y lo peor de todo, es que las consecuencia de esa ceguera ideológica las sufriremos todos. La sufriremos cuando se comience a atropellar la libertad religiosa de los que exigimos el derecho de pensar distinto sobre temas opinables.

Ante este atropello de nuestros principios y valores, el único refugio que nos queda es recordar las palabras de los apóstoles ante el sanedrín: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”

Por otro lado, y por último, el Juez Pérez Jiménez demostró, con su decisión, lo que le falta a muchos políticos de esta mayoría transitoria que nos gobierna, que cuando se tiene principios y decencia, se sabe leer, con profundidad jurídica, los caminos que la constitución nos ofrece para defender nuestras tradiciones y valores.

¡NO CREAS MÁS LA MENTIRA!

IMG-20150920-WA0004Por: René X. Pereira

Por años los enemigos de la familia original y el lobby homosexual de Puerto Rico, al igual que muchos medios de prensa han estado afirmando sin presentar evidencias, que la familia compuesta por papá, mamá y los hijos ya prácticamente no existe en nuestro país. Sostienen que este modelo de familia tradicional ha ido desapareciendo y que lo que hoy día más abundan son las llamadas “familias atípicas”. Sobre esta base justifican el cambiar la enseñanza en las escuelas, cambiar el estado de derecho vigente y todo lo que presente la familia tradicional.

Todo esto es una fabricación cuidadosamente articulada con el fin de convencer al pueblo para que se le dé mayor importancia a lo que llaman “otros modelos de familia”. De nuevo: ¿dónde están los datos que confirman esto? ¿Dónde está la evidencia? Este gobierno en particular, ha invertido millones de dólares para cambiar el sistema de educación y darle mayor énfasis a las llamadas “familias no-tradicionales”. Pero vayamos a la data oficial del Negociado del Censo Federal.

Si vemos la gráfica del último año registrado, el 2012, observamos que los hogares constituidos por parejas heterosexuales casadas, representan el 40.6% de las familias existentes en Puerto Rico. El próximo renglón que le sigue son los hogares de personas solteras que no son familia (29.1%), Hogares donde la mujer es jefa de familia (23.8%), y hogares donde el hombre es jefe de familia sin la esposa el 6.5%. Si bien es cierto que ha habido un leve descenso de los hogares constituidos por parejas heterosexuales casadas de 2009-2012, no cabe duda que siguen representando la inmensa mayoría de las familias existentes en Puerto Rico.

Household type in PR-page-001¿Dónde están las familias compuestas por parejas del mismo sexo? El censo no las menciona pero según nos informa el mismo lobby homosexual en una de sus páginas (http://www.quepasagaypr.com/…/difunden-numero-de-familias.h…), constituyen el 0.3% de las familias existentes en el país. ¡Menos del uno porciento! (1%). Evidentemente se ha orquestado toda una propaganda con fondos públicos y privados para invisibilizar a un 41% de familias tradicionales para exaltar a una exigua minoría de menos del 1%.

Esta es la pura realidad que manifiesta cómo en Puerto Rico y en muchas otras partes del mundo hay una agenda de engaño y manipulación para cambiarle los valores a todo un país, comenzando con nuestros niños. La próxima vez que esta gente venga con el mismo cuento: presenta estas estadísticas oficiales y ciérrales la boca.

 

La ideología marxista en la familia

anca mariaLa doctora Anca-María Cernea, del Centro de Diagnóstico y Tratamiento Victor Babes y presidenta de la Asociación de Médicos Católicos de Bucarest (Rumania) pronunció la siguiente ponencia en el Sínodo el pasado viernes:

Santidad, Padres Sinodales, hermanos, represento a la Asociación de Médicos Católicos de Bucarest. Pertenezco a la Iglesia Católica rumana de rito griego. Mi madre era una dirigente política cristiana que estuvo encarcelada durante diecisiete años por los comunistas. Aunque mis padres estaban comprometidos para casarse, no pudieron hacerlo hasta 17 años después. Durante todos aquellos años, mi madre esperó a mi padre, sin saber siquiera si estaría aún vivo. Fueron heroicamente fieles a Dios y a su compromiso. Su ejemplo demuestra que la gracia de Dios puede sobreponerse a unas circunstancias sociales terribles y a la pobreza material.

Los médicos católicos que defendemos la vida y la familia vemos que, ante todo, nos encontramos en una batalla espiritual. La pobreza material y el consumismo no son la causa primera de la crisis de la familia. La causa primera de la revolución sexual y cultural es ideológica. Nuestra Señora de Fátima dijo que los errores de Rusia se propagarían por todo el mundo. Se hizo primero de forma violenta, con el marxismo clásico, matando a decenas de millones de personas. Ahora se hace mediante el marxismo cultural. Hay una continuidad, desde la revolución sexual leninista, a través de Gramsci y de la Escuela de Frankfurt, hasta la actual ideología de los derechos homosexuales y de género.

El marxismo clásico pretendía rediseñar la sociedad adueñándose por medios violentos de la propiedad. Ahora la revolución va más lejos: pretende redefinir la familia, la identidad sexual y la naturaleza humana. Esta ideología se hace llamar progresista, pero no es otra cosa que la tentación de la serpiente antigua para que el hombre se haga el amo, reemplace a Dios y organice la salvación en este mundo.

Es un error de naturaleza religiosa; es gnosticismo. Los pastores tienen la misión de reconocerlo y de alertar al rebaño de este peligro. “Buscad, pues, primero el Reino y su justicia, y todo eso se os dará por añadidura”. La misión de la Iglesia es salvar almas. En este mundo el mal proviene del pecado. No de la disparidad de ingresos ni del “cambio climático”. La solución es: Evangelización. Conversión. No un dominio cada vez mayor por parte de las autoridades. No un gobierno mundial. Esos son hoy en día los agentes principales de la imposición del marxismo cultural, por medio del control de la natalidad, la salud reproductiva, los derechos de los homosexuales, la ideología de género, etcétera.

Lo que el mundo necesita hoy en día no es que se limite la libertad, sino libertad verdadera, liberación del pecado. Salvación. Nuestra Iglesia estuvo prohibida durante la ocupación soviética. Pero ninguno de nuestros doce obispos traicionó la comunión con el Santo Padre. Nuestra Iglesia sobrevivió gracias a la determinación y el ejemplo de nuestros obispos, que resistieron en las cárceles y entre el terror. Nuestros prelados pidieron a los fieles que no siguieran al mundo. No que cooperan con los comunistas.

Ahora necesitamos que Roma le diga al mundo: “Arrepentíos de vuestros pecados y volved a Dios, porque el Reino de los Cielos está cerca”: No sólo nosotros los católicos laicos, sino también muchos cristianos ortodoxos están rezando fervorosamente por este Sínodo. Porque, como ellos dicen, si la Iglesia Católica se entrega al espíritu de este mundo, será muy difícil para todos los demás cristianos resistirlo.

Pastores destruyen licencias para celebrar bodas civiles

ptotesta registroComo un acto de protesta y rechazo a la nueva política pública del estado que permite el matrimonio civil entre parejas del mismo sexo, y ante los cambios en el formulario para celebrar matrimonios donde desaparece la figura “del contrayente” y “la contrayente”, un grupo de ministros de distintas denominaciones se dieron cita en el día de hoy martes 25 de agosto de 2015 a las 9:00 AM, frente a las oficinas centrales del Registro Demográfico en Río Piedras y allí en un acto público destruyeron sus licencias para celebrar bodas civiles. La razón para esta acción es que este grupo de pastores entiende que firmar dichos formularios es una acción que iría en contra de sus principios y creencias en cuanto al matrimonio. Además de esto, al actuar como intermediarios entre los contrayentes y el estado, estarían avalando la nueva política pública estatal que valida las uniones del mismo sexo.

El pastor bautista René X. Pereira Morales, portavoz del grupo de pastores indicó que: “Este es un acto que responde a nuestra conciencia y principios de fe. Los pastores, capellanes y sacerdotes que tenemos licencias para casar civilmente actuamos en representación del estado y lamentablemente la figura del matrimonio civil ya no va conforme a nuestros principios de fe. Por consiguiente, solo celebraremos bodas religiosas y que sean los jueces del estado los que celebren bodas civiles.” El pastor René Pereira expresó además que “el matrimonio civil es del César y el matrimonio cristiano es el de Dios, por tanto, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.” Indicó además que en la mayoría de los países del mundo el matrimonio civil y el religioso son entes completamente separados y las parejas se casan por lo civil y en una ceremonia aparte se casan por la iglesia.

El pastor bautista animó a otros líderes religiosos a que asuman posturas firmes en este momento crítico donde una decisión judicial ha echado por tierra lo que ha sido la base y fundamento de nuestra sociedad: el matrimonio y la familia. Advirtió también que no hay ninguna garantía para los religiosos que celebran bodas civiles de que más adelante se respetará su decisión de no celebrar matrimonios del mismo sexo ya que el celebrante que posee una licencia para casar parejas representa al estado y se rige por las reglas del estado cuando realiza una boda civil. “No vamos a esperar que esto ocurra”, indicó, “hay que tirar la raya desde ahora y eso es lo que estamos haciendo aquí en esta mañana frente al pueblo de Puerto Rico”.

¿Es la alegría una medida acertada de lo que es bueno o malo?

happy sadPor: Pastor René Pereira Jr.

Al ver las caras sonrientes y los rostros felices de los que se estaban casando en la boda gay múltiple que se llevó a cabo en Puerto Rico el pasado domingo 16 de agosto, tal vez algunos cristianos se confundieron. ¿Cómo pueden estar tan felices unas personas que están haciendo algo que desagrada a Dios? Esto me lleva a escribir sobre este tema lo cual quería hacer hace un tiempo atrás.

En primer lugar: Fuera de Dios en este mundo puede haber alegría. Podemos ver los rostros alegres de personas que se embriagan en una fiesta, o los rostros alegres de un grupo de ladrones que acaban de robarse un buen botín. Un estudiante puede sentirse muy alegre al obtener buenas calificaciones en un examen donde se copió de otro. Sentir alegría o experimentar satisfacción en una acción no significa que la misma sea buena o correcta. La medida de lo que es bueno o malo no puede ser un sentimiento de alegría pasajera. Por lo tanto se puede estar desobedeciendo y deshonrando a Dios y aún así experimentar cierta alegría, pero siempre será una alegría pasajera.

Desafortunadamente esa es la idea falsa que hoy día se propaga en nuestra sociedad. Nos dicen que la meta suprema del individuo es su felicidad. Aquello que nos resulte placentero o agradable es lo que debemos perseguir. A esta mentalidad se le llama el hedonismo. El problema con esta tesis es que en la vida hay muchas cosas que tenemos que hacer que no son agradables ni nos producen alegría inmediata pero son necesarias. Levantarse temprano para salir a trabajar y ganarse el sustento no le produce alegría a muchas personas. Criar unos hijos con decencia y respeto puede ser una tarea difícil y ardua para muchos padres, pero a la larga produce buenos frutos.

Muchas personas hoy día viven como los personajes del antiguo teatro griego. Salen a la calle con una máscara, viven una apariencia de felicidad, pero detrás de esa máscara ficticia se oculta su verdadero rostro de desdicha y dolor. Así están los corazones de esas personas que mostraron una apariencia de felicidad ante unas cámaras el pasado domingo; pero no solo ellos. Así viven muchas otras personas en nuestro mundo; por fuera aparentan estar llenos, pero por dentro están vacíos. Y nuestra misión como cristianos es decirles que hay un Dios que les ama y quiere darles una verdadera felicidad que no depende de este mundo cambiante y pasajero, sino que nace en el corazón renovado por Dios.

Vivimos en una sociedad que le ha dado la espalda a Dios y piensa que se puede obtener una felicidad perdurable viviendo en rebelión contra él. Lo que muchos no entienden es que hay un gozo y una paz muy superior a la felicidad pasajera que el mundo ofrece. Es el gozo y la paz que experimenta la persona que vive agradando a Dios y obedeciendo su Palabra.

No nos dejemos engañar por las apariencias porque “el mundo pasa y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre” (1 Jn. 2:17)