Tengo confusión de espíritu

Por: Lic. Juan M. Gaud

Recientemente en la página de Facebook que dicha compañía me permite usar bajo mi nombre, escribí lo siguiente:

“Hoy 15 de marzo de 2020 día de la oración  a solicitud por el Presidente de los Estados Unidos y ante la solicitud  del gobierno de Puerto Rico las iglesias deciden cerrar sus estructuras  desde cuyos altares se predica sanidad divina. Confieso mi confusión de espíritu ante esta contradicción por ende esperare la divina respuesta a las estructuras físicas que denominamos iglesia cerradas.”

Hubo muchas reacciones. Algunas opinionadas en su propia interpretación bíblica, intelectual y/o jurídica. No era eso lo que buscaba. No entendieron mi clamor ante la naturaleza de los eventos y la reacción de la iglesia desde el contexto de su estructura física. El texto es claro. No podemos ser tan cándidos de negar que desde el punto de vista jurídico, social y cultural esas estructuras físicas están ligadas a la conciencia colectiva como templo.  Incluso indique … “estructuras físicas que denominamos iglesia cerradas”…Claramente conozco que donde dos o tres reunidos están, Dios esta presente. Es más, vive dentro de cada uno de los nuevos nacidos en Cristo.

Confieso me sorprendió que nadie expresara en su opinión que los cristianos nos sometemos a las autoridades superiores, obviamente si dicha acción no nos coloca en contra de la Ley de nuestro Dios.

Entonces obedecemos a Dios ante que a los hombres. Eso se llama cruz, horno de fuego, foso de leones, etc. Nadie lo dijo. Esa es la respuesta ante la acción del Estado que busca prevenir una crisis de salubridad ante el coronavirus, actualmente una pandemia. No es el caso de Noé o el ángel de la muerte en el relato del Éxodo con la sangre en los dinteles de la puertas. Aquí fue el Estado, que Dios nos pide obedezcamos dentro de los contextos bíblicos, quien emitió la orden y perdónenme la diferencia de opinión.

Pero mi confusión de espíritu recibió la ayuda divina ante una fuerte inquietud que tuve ese 15 de marzo de 2020, por la tarde. Cuando en la conferencia de prensa de la gobernadora esta explicaba el toque de queda a partir de las 9 pm. Eso me llamo la atención e hice lo que acostumbro hacer, buscar la fuente y no escuchar la prensa. Leí la Orden ejecutiva 2020-023  y allí estaba la respuesta. Cierre a todos en sus casas si no estaban en las excepciones o autorizaciones a salir que surgían de la Orden. Pero no se mencionaba  a las iglesias ni a los pastores. No obstante, a todos aquellos que pidieron mi parecer les asesore que entenderíamos que la iglesia estaba bajo la frase: … ”o cualquier lugar análogo o evento que propicie la reunión de un grupo de ciudadanos en el mismo lugar.”  Y que los pastores quedan excluidos del toque de queda en la frase:    “… o aquellos ciudadanos que estén atendiendo situaciones de emergencia o de salud.”

Obviamente jurídicamente hablando respondimos a una crisis de salud, pero la realidad es que la Orden adolece de vaguedad, ambigüedad y amplitud excesiva. Es que para propósitos del Estado no existimos, aunque si para la Constitución: Libertad de Culto, Libertad Religiosa y Separación de Iglesia y Estado. La Iglesia existe por su propia naturaleza y por mandato constitucional. Si hubiéramos querido y si queremos, podemos abrir nuestros templos y asistir a los cultos.  Pero esa no es la respuesta del pueblo de Dios, pues siempre buscamos el bienestar del prójimo. Ante una crisis de salubridad, la protección de la salud del pueblo es un interés apremiante y obviamente la medida menos onerosa para atajarla al momento es el toque de queda.  Obedeceremos al Estado, pero no somos invisibles.

Por ende pudieron haberlas incluido. Posteriormente la Gobernadora en los medios y en su interpretación jurídica avalo lo que varios habíamos indicado, que la iglesia estaba incluida. Pero este es un ejercicio jurídico que trasciende el propio contenido de la orden. Algo similar expresa el Juez Martínez Torres en la Resolución del 16 de marzo de 2020, del Tribunal Supremo:

“No obstante, esto no significa mi anuencia a una Orden Ejecutiva imprecisa que puede adolecer de problemas constitucionales de ambigüedad y sobreextensión.”

La crisis de salud nos obliga a respaldar la acción del Estado. Ahora bien, si la iglesia esta incluida, debió haberse aclarado que los pastores estaban entre los excluidos del toque de queda para que cumplieran con sus funciones de cuidar su rebaño espiritual, emocional y físicamente. Si alguien cuida una comunidad con personas de alto riesgo y comprometidas en su salud, son los cristianos a través del cuidado personal y sus estructuras físicas. La figura pastoral es clave y fundamental en ese proceso.

Por ende mis hermanos, sé que donde estemos Dios esta. Sé que la iglesia en su contexto espiritual no es una estructura física, pero resulta que no se congrega todavía en las nubes, si no en la tierra y perdonen el sarcasmo. Para cumplir mucha de su labor usa edificios, carros, visita enfermos, hospitales, funerarias, etc. Que Dios puede glorificarse donde y cuando quiera también lo sé. No demos  clases sobre eso y al hacerlo perdamos la perspectiva de mi clamor.

La realidad es que sí tengo confusión de espíritu. Me explico con la siguiente pregunta: ¿ que representa la no inclusión de la iglesia y la figura pastoral en la orden ejecutiva?  Primero nos quisieron redefinir diciendo que éramos comunidades de base de fe  y  nos quieren definir como corporaciones.  Ahora no existimos jurídicamente o nos redefinen como : … “o cualquier lugar análogo o evento que propicie la reunión de un grupo de ciudadanos en el mismo lugar”  Y a los  pastores como: “… o aquellos ciudadanos que estén atendiendo situaciones de emergencia o de salud.”

La Iglesia existe por su propia naturaleza. Así lo reconoce la Constitución de Puerto Rico y de los Estados Unidos de América. Ese reconocimiento costó la sangre y sudor de muchos. No lo entreguemos. Sigamos protegiendo nuestra gente y a nosotros del contagio, pero que sepa el Estado que somos el cuerpo de Cristo aquí en la tierra, que somos su iglesia VISIBLE, no invisible.

Sí, tengo confusión de espíritu. Los cristianos están perdiendo su identidad.

La palabra de Dios no está presa…

Mensaje del Padre Carlos para todos mis queridos amigos sobre la escucha de la Palabra Divina en este tiempo dramático.

“Pero la palabra de Dios no está presa” (2 Timoteo 2:9)

Hoy proclamo este texto santo con emoción ante esta situación dramática que vivimos como humanidad y al ver como Dios busca siempre modos nuevos de comunicarse con sus hijos … proclamo ese texto santo con emoción porque en muchos países del mundo los templos, donde los creyentes celebran las misas y cultos cristianos, donde es proclamada la palabra divina, han tenido que cerrar como gesto responsable de solidaridad social y parecía que la Iglesia tendría que silenciarse y distanciarse de los creyentes ….!!!!!pero no!!!… los sacerdotes y pastores hemos encontrado modos nuevos y apasionantes para hacer llegar esa Palabra divina … y si el demonio creyó que iba a “prevalecer sobre su iglesia” (Mateo 16,18) de nuevo ha experimentado una derrota aplastante … En efecto nunca antes en la historia se han escuchado, a través de la redes, tantas misas y cultos cristianos como en estas semanas … sin duda se han llenado las redes sociales de la palabra divina … Siempre Dios tiene la última palabra y cuando el tiene la última palabra la muerte se transforma en vida, la derrota en victoria, y las lágrimas en alegría.

En efecto nunca antes en la historia se han escuchado, a través de la redes, tantas misas y cultos cristianos como en estas semanas

Por eso conéctese con tu parroquia o iglesia evangélica, mi parroquia  tendrá las misas diaria a la 5 pm y la Misa del Domingo a las 10:30 am en nuestra página de Facebook :

https://www.facebook.com/santarosadelimapr/

Por favor quédate en tu casa todos estos días que sin duda la Palabra divina llegará hasta ti …porque esa palabra divina no “está presa” lo dice el mismo Dios. Les bendice

Sacerdote Carlos Pérez

Respuesta a los que preguntan dónde estaba la iglesia en estos días de lucha

Por: Sacerdote y Abogado Carlos Pérez Toro

Algunos, que siempre hablan mucho y dicen poco, han cuestionado donde estaba la iglesia en este momento histórico, concentrando su ataque en lo que, con la superficialidad rabiosa que les caracteriza, llaman los “fundamentalistas”.

Primero habría que definirles que la iglesia no es solo los lideres, la iglesia es el pueblo, que se extiende como abanico por todo la anchura del territorio puertorriqueño, por eso hemos dicho que los creyentes somos la “mayoría silente”. ¿Dónde estaba la iglesia? Haciendo que el número de los participantes fueran cientos de miles, y no el reguerete de decenas de los que sus “luchas” y movimientos insustanciales nos acostumbran a presentar.

¿Dónde estaba la iglesia? Haciendo, lo que su identidad íntima la empuja, y le ha empujado siempre, acompañar con presencia no violenta y con oración insistente, proponiendo paradigmas nuevos de convivencia democrática etc. Los documentos apasionantes emitidos por los obispos católicos, por la FRAPE (La fraternidad de iglesias pentecostales), por Puerto Rico por la Familia son el testimonio elocuente de que la iglesia estaba, y estaba metida dentro, realizando lo que ha hecho siempre “vencer el mal a fuerza de bien”.

Los criticones del momento, que con oportunismo sorprendente pretenden capitalizar de la nobleza de esta lucha que sin duda fue heterogénea y contrastante, deben entender que la iglesia aprendió de su Fundador la humildad corporativa, por la que el pastor debe discernir cuando DEBE IR al frente del pueblo abriendo camino, o cuando DEBE IR detrás del pueblo descubriendo nuevos rumbos. ¿Que dónde estaba la Iglesia?, habría que contestarles que la iglesia no tiene que estar allí como si tuviera que hacerse presente porque la iglesia es el pueblo que con voluntad democrática reclamó que la soberanía pertenece al pueblo y no a los que ostentan el poder de manera transitoria.

Sin duda no hay peor ciego que el que no quiere ver y no hay peor sordo que el que no quiere oír. A esos criticones de ocasión habría que cantarles una vieja canción que cantaba Celia Cruz: “Qué pena me da tu caso Lo tuyo es mental, Qué pena me da tu caso Lo tuyo es mental”

Levantaremos a Puerto Rico

IMG-20150920-WA0004Por: Pastor René X. Pereira
PR por la Familia

Hace mucho tiempo atrás el maestro Rafael Hernández compuso esta canción que retrataba la difícil situación económica y social que vivía Puerto Rico en las décadas del 40-50. El jíbaro era el campesino agricultor que labraba la tierra y venía a los mercados de los pueblos a vender sus productos. Sin embargo, la situación era tan difícil en el país que la gente no tenía dinero para comprar esos productos.

Durante estos años de gran miseria, miles de familias puertorriqueñas abandonaron la isla en busca de un mejor futuro. Luego de este tiempo llegaron años de gran bonanza económica y la transformación de Puerto Rico a una sociedad industrializada. Pero hoy, décadas más tarde, parece repetirse la misma situación. Hoy vuelve a escucharse por doquier el lamento borincano.

Sin embargo, de la misma manera que muchos se quedaron para levantar el país en los 50 y ser parte de la recuperación de Puerto Rico, miles de familias han decidido permanecer en su tierra y luchar nuevamente para que nuestra bendita isla salga adelante y una vez más pueda levantarse. Creemos que con la ayuda del Señor y el esfuerzo y dedicación de nuestra gente, podremos levantarnos una vez más. Con Dios por delante y con mucho amor y compromiso, daremos la batalla.

No necesitamos una silla. Mejor nos quedamos de pie…

César VázquezDr. César Vázquez Muñiz
Portavoz de PR por la Familia

La iglesia no necesita una silla en las estructuras del partido en el poder o de cualquier partido. Ningún partido representa la iglesia. La iglesia es el instrumento de Dios para manifestar Su gracia y para reconciliar a la humanidad con Él. Dentro de este propósito fundamental buscamos influenciar a la sociedad. Deseamos aportar a la búsqueda de justicia y bienestar para el pueblo. Apoyaremos las posturas del gobierno, el que sea, que vayan dirigidas a esto. Denunciaremos lo que entendamos perjudica el bien mayor. Todo enmarcado en la revelación de las escrituras judío cristianas.

Dada la importancia de la sexualidad como fuente de vida y también de conflictos, nos preocupa el intento de algunos de normalizar conductas sexuales que son perjudiciales y pecaminosas. Sobre todo estamos en contra de que se utilice el sistema educativo para que nuestros niños las acepten como buenas y dignas. Esta no es nuestra única lucha, pero es importante. El manejo de la sexualidad tiene consecuencias para esta vida y para la eternidad.

“Saltamos del sartén para caer en el fuego”. ¡Que decepción!

Creímos haberlo visto todo en la administración anterior. Sin embargo no se atrevieron a darle una silla al movimiento homosexual. No hacía falta. Esta influencia era la mano derecha del gobernador. Ahora enfrentamos la posibilidad de una silla para el movimiento homosexual en el directorio del PNP. “Saltamos del sartén para caer en el fuego”. ¡Que decepción! Y para consolarnos pretenden darle una silla a la iglesia. No nos engañen como lo hicieron con el documento firmado por Ricardo Roselló, en aquel entonces candidato a la gobernación. No la necesitamos. El que ocupe esa silla será marioneta del gobernador, se faltará el respeto a si mismo, será cómplice del engaño a un pueblo, recibirá el repudio de la Iglesia y algún día enfrentará a Dios.

PR por la Familia no es LA IGLESIA; tampoco somos una iglesia. Sin embargo nuestros actos están enmarcados en los valores del Reino de Dios al que pertenecemos en todo momento.

“Si buscara agradar a los hombres no sería siervo de Jesucristo”

No necesitamos una silla. Mejor nos quedamos de pie…

Gobernador de PR, cumpla lo prometido

Llamado al Gobernador de Puerto Rico para que haga valer su palabra y cumpla con los acuerdos que él mismo hizo con el sector de fe, antes de salir electo en las pasadas elecciones.