La ideología marxista en la familia

anca mariaLa doctora Anca-María Cernea, del Centro de Diagnóstico y Tratamiento Victor Babes y presidenta de la Asociación de Médicos Católicos de Bucarest (Rumania) pronunció la siguiente ponencia en el Sínodo el pasado viernes:

Santidad, Padres Sinodales, hermanos, represento a la Asociación de Médicos Católicos de Bucarest. Pertenezco a la Iglesia Católica rumana de rito griego. Mi madre era una dirigente política cristiana que estuvo encarcelada durante diecisiete años por los comunistas. Aunque mis padres estaban comprometidos para casarse, no pudieron hacerlo hasta 17 años después. Durante todos aquellos años, mi madre esperó a mi padre, sin saber siquiera si estaría aún vivo. Fueron heroicamente fieles a Dios y a su compromiso. Su ejemplo demuestra que la gracia de Dios puede sobreponerse a unas circunstancias sociales terribles y a la pobreza material.

Los médicos católicos que defendemos la vida y la familia vemos que, ante todo, nos encontramos en una batalla espiritual. La pobreza material y el consumismo no son la causa primera de la crisis de la familia. La causa primera de la revolución sexual y cultural es ideológica. Nuestra Señora de Fátima dijo que los errores de Rusia se propagarían por todo el mundo. Se hizo primero de forma violenta, con el marxismo clásico, matando a decenas de millones de personas. Ahora se hace mediante el marxismo cultural. Hay una continuidad, desde la revolución sexual leninista, a través de Gramsci y de la Escuela de Frankfurt, hasta la actual ideología de los derechos homosexuales y de género.

El marxismo clásico pretendía rediseñar la sociedad adueñándose por medios violentos de la propiedad. Ahora la revolución va más lejos: pretende redefinir la familia, la identidad sexual y la naturaleza humana. Esta ideología se hace llamar progresista, pero no es otra cosa que la tentación de la serpiente antigua para que el hombre se haga el amo, reemplace a Dios y organice la salvación en este mundo.

Es un error de naturaleza religiosa; es gnosticismo. Los pastores tienen la misión de reconocerlo y de alertar al rebaño de este peligro. “Buscad, pues, primero el Reino y su justicia, y todo eso se os dará por añadidura”. La misión de la Iglesia es salvar almas. En este mundo el mal proviene del pecado. No de la disparidad de ingresos ni del “cambio climático”. La solución es: Evangelización. Conversión. No un dominio cada vez mayor por parte de las autoridades. No un gobierno mundial. Esos son hoy en día los agentes principales de la imposición del marxismo cultural, por medio del control de la natalidad, la salud reproductiva, los derechos de los homosexuales, la ideología de género, etcétera.

Lo que el mundo necesita hoy en día no es que se limite la libertad, sino libertad verdadera, liberación del pecado. Salvación. Nuestra Iglesia estuvo prohibida durante la ocupación soviética. Pero ninguno de nuestros doce obispos traicionó la comunión con el Santo Padre. Nuestra Iglesia sobrevivió gracias a la determinación y el ejemplo de nuestros obispos, que resistieron en las cárceles y entre el terror. Nuestros prelados pidieron a los fieles que no siguieran al mundo. No que cooperan con los comunistas.

Ahora necesitamos que Roma le diga al mundo: “Arrepentíos de vuestros pecados y volved a Dios, porque el Reino de los Cielos está cerca”: No sólo nosotros los católicos laicos, sino también muchos cristianos ortodoxos están rezando fervorosamente por este Sínodo. Porque, como ellos dicen, si la Iglesia Católica se entrega al espíritu de este mundo, será muy difícil para todos los demás cristianos resistirlo.

Próximo martes 27 de octubre – protesta frente al Depto. de Educación

¡BASTA YA! CON NUESTROS NIÑOS NO SE METAN. Padres, madres, maestros, y todo aquél que se sienta indignado por esta absurda política de homosexualización de nuestros escolares, tu cita es frente a las oficinas centrales del Departamento de Educación.

Lo próximo será determinar un día para NO llevar a nuestros hijos a la escuela. NO nos quedaremos de brazos cruzados. Contra la política de Perspectiva de Género, contra la política de uniformes escolares, contra la política del uso de los baños según la identidad de género, y contra el plan de Bathia.

¡Te esperamos!

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¿Es la alegría una medida acertada de lo que es bueno o malo?

happy sadPor: Pastor René Pereira Jr.

Al ver las caras sonrientes y los rostros felices de los que se estaban casando en la boda gay múltiple que se llevó a cabo en Puerto Rico el pasado domingo 16 de agosto, tal vez algunos cristianos se confundieron. ¿Cómo pueden estar tan felices unas personas que están haciendo algo que desagrada a Dios? Esto me lleva a escribir sobre este tema lo cual quería hacer hace un tiempo atrás.

En primer lugar: Fuera de Dios en este mundo puede haber alegría. Podemos ver los rostros alegres de personas que se embriagan en una fiesta, o los rostros alegres de un grupo de ladrones que acaban de robarse un buen botín. Un estudiante puede sentirse muy alegre al obtener buenas calificaciones en un examen donde se copió de otro. Sentir alegría o experimentar satisfacción en una acción no significa que la misma sea buena o correcta. La medida de lo que es bueno o malo no puede ser un sentimiento de alegría pasajera. Por lo tanto se puede estar desobedeciendo y deshonrando a Dios y aún así experimentar cierta alegría, pero siempre será una alegría pasajera.

Desafortunadamente esa es la idea falsa que hoy día se propaga en nuestra sociedad. Nos dicen que la meta suprema del individuo es su felicidad. Aquello que nos resulte placentero o agradable es lo que debemos perseguir. A esta mentalidad se le llama el hedonismo. El problema con esta tesis es que en la vida hay muchas cosas que tenemos que hacer que no son agradables ni nos producen alegría inmediata pero son necesarias. Levantarse temprano para salir a trabajar y ganarse el sustento no le produce alegría a muchas personas. Criar unos hijos con decencia y respeto puede ser una tarea difícil y ardua para muchos padres, pero a la larga produce buenos frutos.

Muchas personas hoy día viven como los personajes del antiguo teatro griego. Salen a la calle con una máscara, viven una apariencia de felicidad, pero detrás de esa máscara ficticia se oculta su verdadero rostro de desdicha y dolor. Así están los corazones de esas personas que mostraron una apariencia de felicidad ante unas cámaras el pasado domingo; pero no solo ellos. Así viven muchas otras personas en nuestro mundo; por fuera aparentan estar llenos, pero por dentro están vacíos. Y nuestra misión como cristianos es decirles que hay un Dios que les ama y quiere darles una verdadera felicidad que no depende de este mundo cambiante y pasajero, sino que nace en el corazón renovado por Dios.

Vivimos en una sociedad que le ha dado la espalda a Dios y piensa que se puede obtener una felicidad perdurable viviendo en rebelión contra él. Lo que muchos no entienden es que hay un gozo y una paz muy superior a la felicidad pasajera que el mundo ofrece. Es el gozo y la paz que experimenta la persona que vive agradando a Dios y obedeciendo su Palabra.

No nos dejemos engañar por las apariencias porque “el mundo pasa y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre” (1 Jn. 2:17)

Solución: La Familia

VoceroNota Editorial Periódico El Vocero de Puerto Rico
Edición Mayo 13 de 2015

La familia no es un problema: es la solución. Y no solamente es la solución, sino que también ayuda a solucionar diversos problemas. Todo el mundo sabe la influencia que el ambiente del hogar ejerce en el posterior comportamiento social de los hijos. Por la tanto, la familia es la gran ayuda en la resolución de los “megaproblemas” sociales, como son la drogadicción y la criminalidad. Fortalecer la familia, es ir solucionando con profundidad esos problemas. Y como tomará tiempo resolverlos, por eso precisamente hay que empezar desde ahora. Por eso, deberíamos ir siempre en la dirección de fortalecer la familia, no de debilitarla, ni diluir ni hacer desaparecer su genuino contenido.

La institución familiar es la célula primaria del viviente tejido social: ¡no deshagamos este tejido! Y la familia es también el primer lugar donde las hijas e hijos aprenden, junto a mamá y a papá, a convivir en sociedad; y a resolver, por tanto, en paz y concordia, los diversos conflictos. Ayudar al fortalecimiento y estabilidad de la familia es dar soluciones profundas a los males sociales. Por eso, sería deseable que la decisión que emita el Tribunal Supremo de Estados Unidos en el próximo mes de junio, vaya en la línea de la sensatez que cabría esperar de tan alto foro: porque al fin y al cabo el tema a dilucidar es una cuestión de sentido común. A veces se dice que el sentido común es el menos común de los sentidos. Sin embargo, esta afirmación no pasa de ser una broma. También hay quienes aseguran, que el sentido común es el conjunto de los prejuicios que se inculcan en la juventud. Pero esta aseveración, no es sino un prejuicio sobre el sentido común.

En el diccionario se recoge que el sentido común es la facultad que la generalidad de las personas tiene, de juzgar razonablemente las cosas. Por tanto, es la aptitud o capacidad de formar juicio conforme a la razón. Y cuando se dice de algo que es “de sentido común”, se quiere significar que es conforme al buen juicio natural de las personas. En tono coloquial, para referirse a alguna expresión que es de sentido común, se suele decir que es algo que “se cae de la mata”. Esta frase, según el “Tesoro Lexicográfico del Español de Puerto Rico”, que es una monumental obra de distinguidas profesoras del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, se aplica a algo que es evidente y lógico. Y lo evidente no necesita demostración. Por otra parte, el periodista y escritor inglés, Chesterton, manifestó que “una sociedad está en decadencia cuando el sentido común ha llegado a ser poco común”.

Aplicando esto a la propuesta controvertida sobre el pretendido “matrimonio” igualitario, sería muy deseable que no imitemos a esos pocos países y jurisdicciones “avanzados” -avanzados en decadencia social-, por la falta de sentido común que exhiben en estos momentos una exigua pero influyente minoría. Además, el actual debate sobre que el matrimonio siga siendo entre un hombre y una mujer, no es una “contienda” entre religiosos y derechos humanos, es un artificial debate entre la convicción razonable y razonada de una gran mayoría, y la conveniencia individual de muy pocas personas.. Por un lado, la convicción de que el matrimonio es entre un hombre y una mujer responde a razones obvias de tipo etimológico, biológico, histórico, etc. Si se actúa por convicción, con sentido común y buena voluntad, es fácil acertar. Por otro lado, si se actúa por conveniencia, para ver hasta dónde llega el poder de determinados grupos que ejercen presión a través de diversos medios, se hace separadamente de los razonamientos. Y entonces se suele recurrir al sentimentalismo, a adoptar actitudes pocos comprensivas, a proclamar derechos inexistentes, así como a ridiculizar a los que llaman “oponentes”.

Por eso, el que la inmensa mayoría de personas estén a favor del matrimonio natural, no supone ninguna discriminación injusta. Más bien protege los derechos humanos de todas las personas, incluidas las homosexuales: estas merecen respeto y consideración y tienen derecho a que no se les confunda con un supuesto “matrimonio”. Y respecto a las diversas cuestiones económicas, de herencia, etc., hay otros mecanismos jurídicos para resolverlas. Además, la palabra discriminación es una palabra discriminada. Si acudimos al diccionario de la lengua española, veremos que discriminación o discrimen tiene dos acepciones. La primera es la de separar, distinguir entre lo que es diverso.

La segunda acepción es dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, políticos, religiosos, etc. Ésta es la que puede denominarse discriminación injusta. Y es, por ejemplo, por la que se puede demandar a una empresa que discrimina contra un empleado por edad, sexo, afiliación política, embarazo, etc. Sin embargo, no se discrimina injustamente contra nadie, si en un viaje en avión se va en clase turista y no en primera clase. Esta separación es lógica. Lo que hace la aerolínea es una discriminación en su primera acepción, que está en función de lo pagado, y que no conlleva injusticia alguna. Igualmente, nadie discrimina injustamente contra el varón porque no pueda dar a luz, mientras la mujer sí tiene esa posibilidad. Y por esto, no está siendo discriminado en sus derechos humanos. Simplemente, se da una discriminación natural y lógica, es decir, en su primera acepción.

Por tanto, la familia no es un problema: es la solución. Y no solamente es la solución, sino que también ayuda a solucionar diversos problemas actuales, y evita que se originen muchos en el futuro.

Fuente: http://elvocero.com/solucion-la-familia/

Lo que Dios y los hombres dicen acerca del matrimonio homosexual

Milton

Por: Milton Picón

Empecemos con lo que dicen los hombres. Desde la semana pasada hemos escuchado muchísimas opiniones de diferentes personajes en el país glorificando al gobierno por su determinación de no apoyar, ni defender  la definición del matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.

El pasado domingo uno de los columnistas y directivos de uno de estos periódicos que no son otra cosa que fotutos propagandísticos del gobierno se hace eco de las palabras del Presidente del Senado y de otros miembros ignorantes de ese cuerpo legislativo que se atreven a comparar la lucha de los homosexuales a la lucha de nuestros hermanos afro americanos en contra del racismo. Dicen estos personajes que la historia reconocerá al Gobernador de Puerto Rico Alejandro García Padilla y a su Secretario de Justicia César Miranda como gente valiente y que terminará condenando y avergonzando a aquellos que defendieron la integridad de la unión matrimonial tal y como está definida al día de hoy y que nos oponemos al matrimonio homosexual.

Mientras escucho toda esta retórica sin sentido viene a mi memoria el recuerdo que esa mismísima retórica la esgrimieron periodistas y analistas sociales y culturales en el 2004 cuando  se estaba reseñando la decisión de la Corte Judicial Suprema del estado de Massachusetts que le ordenó a la legislatura que dicho estado que legalizara el matrimonio homosexual, por primera vez en un estado de la unión.

Hubo periodistas, comentaristas, grupos académicos y profesionales en aquel entonces, como los hay hoy, que despotrican con coraje y saña contra los grupos religiosos y pro familia que luchan en favor del matrimonio natural entre y que tratan de justificar su tratamiento irrespetuoso y hostil hacia los grupos cristianos diciendo que no pueden entender cual es el impacto directo negativo que tiene el matrimonio entre parejas del mismo sexo sobre ellos para que estén oponiéndose a él y realizando marchas, protestas, cabildeo, conferencias de prensa y todo aquello que es parte de nuestro proceso democrático.

Algunos periodistas en el 2004 decían que podían entender y tener empatía hacia otros activistas sociales  que protestaban por una gama de temas. Por ejemplo aquellos que luchaban contra el alza en los impuestos porque obviamente tenían la preocupación de que le aumentaran las mismas, lo mismo que con aquellos que protestaban sobre los proyectos relacionados con la salud, porque entendían que sus cubiertas iban a ser más caras o tener menos servicios, o los que protestaban en contra de comer carne, por entender que se les quitaba la vida a animales, o a los ambientalistas que se acostaban en la carretera para obstruir un desarrollo porque les preocupaba el impacto sobre el ambiente.  Pero estas personas del os medios decían que cuando llegaban a los grupos religiosos activistas no podían entender el por qué de su negativa a aceptar el matrimonio homosexual. Algunos decían que los argumentos de los conservadores en contra del matrimonio del mismo sexo (MMS) rayaban en la hipocresía, porque ya la sociedad moderna no veía ya el matrimonio como una institución divina (ordenada por Dios). Entendían que después de la invención de leyes de divorcio ultra liberales, contra las cuales los religiosos no hicieron las mismas campañas que hacen hoy contra el matrimonio homosexual, se había disparado el divorcio al punto de que la mitad de los matrimonios terminan por esa vía..

Habían también en aquel entonces, como los hay hoy, otros observadores de estas luchads culturales quienes decían que aún en sus propias comunidades religiosas el divorcio era rampante. Una de ellos decía que siendo el único abogado en la iglesia había recibido consultas de hermanos pidiendo sus servicios en casos de divorcios, asuntos de custodia, división de bienes gananciales, etc., etc., etc. Esto lo hacía concluir que la comunidad homosexual no trataría los votos matrimoniales muy diferente a como los tratan muchos  de los que se llaman cristianos.

Muchos favorecedores públicos del matrimonio entre parejas del mismo sexo se preguntan: ¿cuál es el problema de estos grupos pro familia y de las iglesias con el asunto del matrimonio homosexual? Decían ellos “el que quiera seguir pensando que el matrimonio homosexual es moralmente reprochable basado en unas opiniones o doctrinas religiosas, que lo siga pensando. Los pastores no tienen que casar parejas homosexuales si eso va en contra de sus principios. La pareja homosexual que vive tres casas más debajo de la tuya no representa una amenaza para tu matrimonio ni podrá cambiar la definición del matrimonio ante los ojos de Dios”.

Algunas de estas personas podrían resumir su pensar en una sola oración: “Estoy disgustado en la forma en que los propios cristianos tratan la institución matrimonial, para después venir a decir que la defienden a brazo partido”.

Hasta ahora, lo anterior puede retratar el cómo se sienten unas personas alrededor de este debate. Sin embargo, muchos de los que pensaban así en el 2004, ahora confiesan y dicen: “Estábamos equivocados, no en la percepción de la crisis matrimonial entre los propios cristianos, sino en las posturas iniciales de que el matrimonio homosexual era algo inofensivo,  que no hacía daño, ni representaba una amenaza ni legal, ni social o cultural”. Después de ver todo lo ocurrido desde que se legalizó el MMS en el 2004 en Massachusetts muchos amigos ahora piensan y entienden que hay que defender el matrimonio natural entre un hombre y una mujer. ¿Por qué?

Primero, han llegado a entender que su acercamiento hacia el tema fue fundamentalmente incorrecto desde el principio (asumieron implícitamente que el matrimonio existía para el beneficio de adultos y su  auto realización). Ahora entienden que esta posición era una fundamentalmente egoísta (la creencia esta de que yo me caso con el propósito de autorealizarme). Ahora entienden que el matrimonio es el bloque esencial de construcción de la familia, el fundamento de la sociedad y existe primariamente no para el beneficio de los adultos, sino de los niños.

¿Por qué hacer esta distinción es tan importante?  Porque ahora conocemos muchas cosas que desconocíamos en aquel entonces. Después de muchas décadas de estudio ahora se tiene la evidencia.  Hemos tenido además la oportunidad de ver los resultados de la experimentación social y filosófica de la teoría de que el matrimonio existe para el disfrute de adultos ( desde el desastre de la liberalización de las leyes del divorcio,  a la explosión de los hijos procreados fuera del matrimonio, hasta la obsesión de una sociedad y sus cuerpos legislativos con no estigmatizar al adulto ). El resultado ha sido el horror social que vivimos. Los estudios prueban a la saciedad que una familia compuesta de un papá y mamá casados producen niños emocional, social y económicamente más estables que los otros modelos de convivencia. ¿Por qué la sabiduría de las investigaciones sociales que demuestran a la saciedad esto, no se toma en cuenta en el día de hoy? Porque las ideologías modernas no funcionan así, son círculos cerrados de pensamiento en donde uno cree lo que cree y no hay espacio ni para debatir ni para razonar con prudencia, mucho menos para pensar que aquellos que diferen de nosotros puedan tener razón en alguno de sus planteamientos.

Cuando en las décadas de los 60’s, 70’s y 80’s hablábamos de muchísimas teorías de liberación sexual, todavía no teníamos la experiencia de ver los resultados de la gran cantidad de niños que llegaron a convertirse en ciudadanos disfuncionales en una sociedad fragmentada con serios problemas.

En décadas pasadas algunas personas toleraban un montón de ideas liberales, porque no había prueba (excepto la de los valores fundamentales de la fe cristiana) de que iba a ser malo para la sociedad. Ahora la prueba si existe. A veces la sociedad no tiene la facultad de poder discernir las tendencias en forma instantánea por lo que  necesitan el estudio profundo y sosegado de las propuestas que se hacen, particularmente cuando las mismas pueden afectar la niñez.

Pregunto: ¿a la luz de todo esto, hace sentido el apoyar o animar  nuevos experimentos sociales en donde los niños no necesariamente están en el primer lugar? ¿Apoyar nuevas instituciones que no necesariamente les proveerán las herramientas  a la niñez para estar bien emocional, social o económicamente, es buena idea o son propuestas arriesgadas y peligrosas?

La típica respuesta a este planteamiento de parte de activistas sociales y sexuales y de sus acólitos en los medios de comunicación es que hay estudios que dicen que no hay diferencia en la crianza entre matrimonios naturales y aquellos del mismo sexo. Desafortunadamente para estos últimos,  los estudios abundan. La pregunta clave en todo esto del matrimonio homosexual es la siguiente: ¿Quién sale perdiendo cuando nos apartamos de la estructura familiar natural? La respuesta es clara e inequívoca: los niños.

Ante todo esto, ¿qué podemos o tenemos que hacer? Tirar la raya claramente. Tenemos como cultura que dejar la adoración con el asunto de los derechos sexuales de adultos, poniéndolos por encima del mejor bienestar de los niños.

Muchos favorecedores del matrimonio homosexual, actualmente arrepentidos, han descubierto algo más allá de los niños. Irónicamente, el mal llamado derecho o la campaña dirigida a legalizar el matrimonio entre las parejas del mismo sexo, está tomando un giro perturbador que está llevando a muchos de estos activistas y al propio gobierno a una campaña de represión y censura contra instituciones e individuos que tienen unos principios religiosos que los lleva a oponerse a los MMS. O sea, la campaña del MMS ha resultado en menos libertad para muchas personas.

La primera víctima en Massachusetts fueron los servicios de adopción católicos. De ahí en adelante hemos visto a estudiantes castigados por oponerse a los MMS, ha estudiantes graduados echados fuera de programas de consejería por rehusarse a afirmar  la conducta homosexual, la negación de exenciones contributivas a iglesias por no permitir el casamiento de parejas del mismo sexo en sus facilidades, fotógrafos castigados por rehusarse a retratar una boda homosexual, amenazas de perder unas licencias profesionales por hacer expresiones públicas de apoyo al matrimonio natural, etc., etc., etc.

A esto le podemos añadir la hemorragia de litigios en jurisdicciones en donde se protege la orientación sexual y la identidad de género.

Para un movimiento que en sus etapas iniciales hablaba de amor y tolerancia resulta irónico que el mismo odio, represión e intolerancia que denunciaban ahora los está caracterizando.

Los ciudadanos puertorriqueños tienen razones de sobra para estar indignados con la posición del Gobernador y su Secretario de Justicia y tenemos no solo el derecho, sino la también la responsabilidad de defender  el matrimonio y de detener de una vez y por todas estas ideas perniciosas y de erosión cultural que eleva a los padres y sus preferencias sexuales por encima de sus hijos. No es ni prejuicio ni discriminación el reconocer una verdad fundamental: “Lo que los padres quieren y lo que es bueno para los hijos no necesariamente es lo mismo”. No es prejuicio, ni discriminación el oponerse a cambios legales que nos llevan a una ola de censura, intimidación y aún amenazas de violencia en contra de individuos o iglesias.

Un periodista en el 2004 escribió: “Puedo tener empatía con muchas de las personas a las que entrevisto, excepto por los hipócritas que se oponen al matrimonio gay. En 20 años muchos de ellos ( refiriéndose a los cristianos ) ni siquiera admitirán que fueron parte de eso”. Algunos periodistas, políticos, académicos y profesionales en el campo social repiten lo mismo hoy. Asumen que los vaivenes de la historia y las opiniones son irreversibles, que las opiniones llenas de prejuicios contra los religiosos son y serán permanentes. ¡Qué equivocados están! Según vaya transcurriendo el tiempo descubrirán que fueron ellos los que estaban en la parte equivocada de la historia.

Ahora exploraremos lo que nos revela Dios a través de su palabra escrita, la Biblia, de este controversial tema.

En muchas ocasiones he escuchado personas decir que Dios, no ha dicho nada sobre el asunto del matrimonio homosexual. Otros más audaces dicen: “Jesús nunca tocó este tema, él sólo habló de peace and love”. Con esto tratan de decir que las luchas de los cristianos modernos en estos issues es una que parte de la ignorancia y el prejuicio. Nada más lejos de la verdad. Hace años atrás el autor cristiano Max Lucado escribió una pieza interesantísima titulada: “What God Says About Gay Marriage”. Queremos reproducir lo que él dijo sobre el tema, porque es bien relevante en estos momentos cuando se abre nuevamente a discusión el asunto del matrimonio entre parejas del mismo sexo.

Decía Lucado en aquel entonces y es súper relevante hoy escucharlo que, todo este debate acerca del matrimonio homosexual deja a mucha gente con muchas preguntas en sus mentes. Hay gente en nuestra sociedad que ya han aceptado todas estas cosas, ya sea porque tienen algún familiar cercano que son homosexuales o pertenecen a una generación que se crió viendo programas de televisión o películas en donde se presenta la homosexualidad como algo completamente normal. Estos últimos no tienen problema alguno con el asuntos de los matrimonios entre parejas del mismo sexo ( MMS ).

Otros tienen una opinión diferente y muchas preguntas. ¿A dónde nos llevará el MMS? ¿Qué le seguirá, la legalización de la poligamia, el adulterio, el incesto adulto, el poliamorío? El que vive Puerto Rico tiene esta preocupación legítima y seria, porque en el transcurso del 2015, en una revisión del Código Penal, nuestra Legislatura estuvo a punto de legalizar el adulterio, el incesto adulto y el bestialismo. Si en estos momentos no podemos trazar una línea, llegara el tiempo que ni siquiera el trazar líneas estará en discusión.

Lucado decía que para todo aquel que es creyente o tiene algún tipo de trasfondo religioso en su vida, siempre querrá saber que dice La Biblia, si algo sobre el tema. Eso es fundamental para una persona que rige su vida en torno a los mandamientos de Dios.

¿Qué dice Dios acerca del Matrimonio Homosexual? ( MMS )

Max Lucado lo pone de la siguiente manera y lo citamos: Si vamos al fundamento de la institución matrimonial vemos a Dios haciendo este declaración en Génesis 2:18: “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”. Dios es el autor del matrimonio. Esta institución milenaria no fue creada ni por el hombre, ni por los gobiernos. El matrimonio fue concebido en la mente de Dios. Dios siempre vió el matrimonio como la unión de dos socios a partes iguales. El asunto de las palabras  “ayuda idónea” no representa en forma alguna, como a veces lo quieren colocar las feministas y teólogos liberales, que la mujer sea menos que el hombre o que fue creada como una sirviente para el hombre. Los escolares hebreos interpretan dicha frase como “correspondencia exacta”, o sea, se complementan totalmente, lo que le hace falta a uno lo suple la otra parte y viceversa.

Luego sigue el verso 24, que dice: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. Note la secuencia. Primero, “dejar” , decirle adiós a papi y a mami para “unirse”.ni citas casuales, ni relaciones clandestinas. El matrimonio es un pacto público sellado entre un hombre y una mujer. Dios puedo darle a Adán otro hombre, pero no lo hizo. Dios pudo haberle dado a Adán, dos mujeres, pero no lo hizo. Tampoco le dio a Adán a Eva por una noche. Se le dió de por vida y al así hacerle Dios nos dio la definición del matrimonio. La unión de un hombre y una mujer para toda la vida. Monogamia heterosexual”.

Lucado nos señala que no podemos dejar pasar por alto lo radical de este relato de Génesis. En antiguo oriente, ninguna otra religión había honrado a la mujer como un socio igual y ningún otro código moral llamó al hombre y a la mujer a la fidelidad sexual. Añade que para el tiempo en que el Torah fuera presentado por los judíos a la humanidad, las religiones de aquel entonces promovían la actividad sexual flagrante y desenfrenada. Egipto, Mesopotamia, Fenicia, Ciro, Canaán y otros mantenían una vida religiosa que estaba marcada por el sexo ritual y la prostitución religiosa en sus templos. Veían sus dioses como entidades sexuales. Ishatar  era la diosa babilónica del amor y la guerra, de la vida, de la fertilidad. Su culto implicaba prostitución sagrada. Osiris, dios egipcio tiene sexo con su hermana, Krishna, el dios hindú tenía varias esposas. Y su buscamos a los griegos y su mitología veremos cosas similares.

En una sociedad saturada por el sexo, la homosexualidad era ampliamente practicada. Fue precisamente en este tipo de mundo donde entra el Torah. Las enseñanzas del Dios de los judíos, en torno a la sexualidad, corría en dirección contraria a los practicados en esas épocas, era bien contra cultural. De acuerdo al Toral, Dios no era sexual, era santo. El hombre no fue concebido en un acto sexual, sino creado por el propio Dios. El hombre y la mujer no fueron creados para el mismo sexo, sino lo contrario. La mujer no era un instrumento sexual, sino una socia en igualdad de condiciones. El sexo no era un deporte recreacional, sino un privilegio matrimonial. El Dios de los judíos puso el genio del sexo en la botella del matrimonio heterosexual. La homosexualidad, por su propia naturaleza, resistió y resiste al día de hoy esa verdad. Eso lleva a lo próximo.

¿Qué Dios dice acerca de los homosexuales?

Si Jesucristo se hubiera topado con un homosexual en el Nuevo Testamento, ¿qué hubiera hecho? Aunque en el Nuevo Testamento no hay conversación alguna del Maestro con un homosexual, si podemos inferir el cómo hubiera actuado. Y podemos hacerlo por la forma en que vemos a Cristo interactuar con personas durante su ministerio terrenal. Ciertamente les hubiera expresado su amor, como lo hizo con el publicano de Zaqueo, hasta los hubiera acompañado a sus casas. Al igual que hizo con la Mujer Samaritana, se hubiera sentado a la sombra del pozo. Como lo hizo con Mateo, les hubiera extendido una invitación personal. Las palabras exactas que hubiera utilizado no las sabemos, pero del sentimiento no tenemos dudas. Este trato de Jesús, incluiría a homosexuales. Jesús vino a morir por todos nosotros los pecadores y eso incluye a los homosexuales. Jesús nos creó como seres humanos, vino a este mundo a salvarnos y a morir en una cruz por todos.

Jesús les hubiera hablado con compasión, pero también les hubiera hablado con convicción y verdad. Así como lo hizo con Zaqueo, la mujer samaritana, Mateo y otros las palabras de Jesús estarían llenas de gracia y verdad. Siempre les hubiera dicho la verdad. ¿Y cuál es esa verdad?

Que Dios nunca aprobará el sexo fuera de la unión matrimonial. Sea entre dos personas solteras, sean solteros o casados con otras personas casadas o solteras, sea el ser humano que seduce o abusa de un menor de edad sexualmente, o que tiene relaciones con miembros de su propia familia, hombres con hombres o mujeres con mujeres. La Biblia cataloga todo eso como pecado. Ahora bien, tampoco la Biblia pone la homosexualidad por encima de todos los demás pecados.

La Biblia tampoco pone reparo alguno a llamar las cosas por su nombre. En el caso de la homosexualidad comienza desde el Antiguo Testamento en forma clara. En Levítico 18:22 dice: “No te echarás con varón como con mujer; es abominación”.  Según un académico hebreo cada vez que la palabra “toevah”( abominación ) aparece en el Antiguo Testamento está relacionado, ya sea a idolatría, prostitución cúltica, adivinación, etc., etc., etc., siempre comunicando y transmitiendo un sentir de gran repugnancia.

Los modernos “teólogos” revisionistas pro homosexuales colocan estos versículos del Antiguo Testamento al nivel de instrucciones culturales de aquel tiempo que no son relevantes en el día de hoy. La realidad es que si los textos fueran pocos y confusos habría un espacio para uno reconsiderar nuevos argumentos, pero la realidad es que están de tapa a tapa de la Biblia.

Desde el Torah hasta las epístolas de Pablo en el Nuevo Testamento el sentimiento del texto bíblico no cambia (Levítico 20:13 dice: “Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron……. “. Romanos 1:26-27 : 26 “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, 27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío”. A la iglesia de Corinto se le comunicó en 1 Corintios 6:9: ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones”,). De principio a fin la biblia condena la intimidad sexual entre el mismo sexo.

¿Dice algo Dios sobre el matrimonio homosexual?

Dios dejó clara la definición de matrimonio en el libro de Génesis. Jesús confirmó esta enseñanza en los Evangelio, no la abrogó. En Mateo 19:4-6 Jesús dijo: 4 “Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”.

Dios categóricamente se opone al matrimonio homosexual porque violenta su diseño para el hombre y la mujer y porque frustra y deniega los aspectos complementarios que traen los dos sexos a la crianza de los niños. La Iglesia de hoy tiene que ponerse al lado de su Creador en tiempos y en asuntos como este. Es muchísimo lo que está en juego.

 ¿Por qué debemos de oponernos al matrimonio homosexual?              

Primero, al examinar los experimentos sociales que han hecho otros países con el MMS, cuando vamos a Escandinavia podemos ver resultados. Stanley Kurtz, quien tiene un doctorado en antropología social de Harvard testificó un sub comité del Senado de los Estados Unidos y dijo lo siguiente, entre otras cosas: El matrimonio está muriendo lentamente en Escandinavia. Una mayoría de los niños que nacen en Suecia y Noruega lo hacen fuera del matrimonio. Sesenta por ciento de los hijos primogénitos es Dinamarca tiene a padres no casados. No es coincidencia que estos países tengan en común el que permiten a las parejas del mismo sexo privilegios casi iguales a los del matrimonio heterosexual ya casi por una década… ya en Escandinavia padres heterosexuales casados se han convertido en un fenómeno minoritario…”

¿Podemos imaginarnos las complicadas consecuencias del matrimonio entre parejas del mismo sexo? Una cosa que ocurre es que los asuntos de género dejan de ser tan claros y definidos como los han sido hasta hoy. A la gente joven les será un tanto confuso y conflictivo el escoger entre todos estos modelos de convivencia. Estudios dicen que hijas sin la presencia de padres varones son más propensas a experimentar embarazos tempranos en la adolescencia que las que viven con ambos padres. Hijos sin madre también son marcados por la ausencia de la seguridad emocional que solo una madre pueda dar.

Todas las oportunidades para que los hijos puedan desarrollar habilidades viendo a papá y a mamá amándose y relacionándose se pierden. Hasta la fecha hay más de 10,000 estudios que prueban categóricamente que los niños se desempeñan mejor con papá y mamá presentes.

El matrimonio del mismo sexo socava el plan de Dios para la familia. Familias debilitadas impactarán a la sociedad sin duda alguna. En su libro de “Los Argumentos a favor del Matrimonio” ( The Case for Marriage ), Linda Whaite y Maggy Gallagher escriben: “En la medida que el matrimonio se debilita, comienzan los costos , no solo para los niños en su calidad individual y su familia, sino también  para todos nosotros como contribuyentes, ciudadanos y vecinos. Todos incurriremos en costos de ver índices más altos de criminalidad, en la beneficencia pública, en la educación, en los gastos médicos y en la reducción de seguridad en nuestra propia inversión matrimonial. Simplemente como asunto de política pública de salud… una nueva campaña para reducir el fracaso matrimonial es tan importante como las campañas para reducir el fumar”.

Segundo, la legalización del matrimonio homosexual abrirá las puertas de par en par a la legalización de la poligamia y otras desviaciones.

El polígamo de Utah, Tom Green, está utilizando todos los argumentos legales del matrimonio del mismo sexo para alcanzar el mismo propósito que tienen los activistas del MMS. La ACLU en Utah ya estaba lista para defenderlo diciendo que la familia nuclear ya no era necesariamente el mejor modelo.

¿Abrirá el MMS las puertas a la poligamia? Si rechazamos la definición bíblica y milenaria del matrimonio como la unión de un hombre y una mujer, ¿qué argumentos podríamos utilizar para oponernos a la poligamia, bigamia, poliamorío, etc., etc.? Los “legisladores” que tenemos con batolas negras en los tribunales se encargarán de redefinirlo todo.

Si dos personas del mismo sexo se pueden casar, ¿por qué no lo puede hacer un hombre con cinco mujeres o viceversa? ¿o un grupo de contrayentes? No podemos subestimar la maldad que puede existir en el corazón de los hombres. En el 1972 la Coalición Nacional de Organizaciones Homosexuales demandó; “la abrogación de todas las provisiones legislativas que puedan restringir el número de personas que pueden entrar en la unidad matrimonial y la extensión de todos los beneficios legales a todas las personas que cohabitan independientemente de su sexo o números”. Lo último de estos pedidos ya se está convirtiendo en una realidad en nuestros tiempos. Rechazar la ley de Dios nos lleva no a creer en nada, sino a creer en cualquier cosa.

La razón más alta para oponerse al matrimonio homosexual es: que Dios se opone.

Y Dios lo hace,  porque nos ama. Cuando Jesús confirmó en el Nuevo Testamento el diseño de Dios para el matrimonio lo hizo porque este opera en nuestro mejor interés.

El matrimonio nos restaura al estado de Adán cuando todavía estaba en Edén y tenia comunión con Dios. El matrimonio es la organización más emblemática de todas las demás organizaciones en la historia de la humanidad.

Algunos preguntarán; ¿y qué puede y debe de hacer la iglesia ante estos retos? Tenemos que reaccionar como Cristo lo hubiera hecho, con compasión y convicción.  Compasión al tratar a todos los componentes de esta lucha. Aunque la actividad homosexual enoja a un Dios santo, preguntó: ¿quién de nosotros no ha hecho enojar a Dios? Cuando Jesús sacó a latigazos a los mercaderes en el templo, no lo hizo porque fueran homosexuales, lo hizo porque estaban llenos de avaricia y de “yoismo”, dos pecados favoritos de nuestra sociedad. Tenemos que mostrarle a las personas que luchan contra la homosexualidad la misma gracia que le mostramos en la iglesia a hermanos que tienen sus asuntos como el murmurar, el bochince, el fariseísmo y otras cosas que también enojan a un Dios santo.

He aprendido y enseño que de la misma manera que no me burlo de alcohólicos, drogadictos, mentirosos, adúlteros, tampoco lo puedo hacer con los homosexuales. No lo hago porque los miembros de las iglesias no son otra cosa que una colección de ex pecadores que todavía siguen luchando por honrar, amar y agradar a Dios.

No nos engañemos a nosotros mismos. En 1 Corintios 6:9-10, donde aparece el listado de las malas noticias de todas las conductas que nos separarán del cielo, aparecen unas buenas noticias en el verso 11 que dice: Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios”. Estas son verdaderas buenas noticias, para todo aquel que lucha. Hay esperanza, sanidad,  restauración, liberación, perdón y justificación en Cristo Jesús.

La Iglesia no puede abdicar a su rol de denuncia profética de la maldad, pero también es hospital de almas, casa y refugio de compasión. La Palabra de Dios fue el primer tratado en llamar al hombre y rescatarlo de sus deseos sexuales destructivos y enseñarlo a expresarlos correctamente dentro del pacto o unión entre un hombre y una mujer. El matrimonio homosexual no es un paso de avance en la dirección correcta, todo lo contrario es un paso de retroceso. Un paso atrás de la sociedad de liberación verdadera a la que Dios nos ha llamado.

Te exhorto a elevar el matrimonio, a honrar el plan de Dios para que podamos levantar familias funcionales. Lo único que no podemos hacer es ignorar estas luchas, porque es demasiado lo que hay en riesgo.

La pareja homosexual más famosa de la moda italiana hace una defensa apasionada de la familia tradicional

Día 13/03/2015 – 17.32h

Dolce & Gabbana: «Nosotros decimos no a las adopciones gay»

«¿La familia tradicional? Una moda que no pasa». Palabra de la pareja gay más famosa de la moda italiana, Dolce & Gabbana. Ambos hacen una defensa apasionada de la familia tradicional: «Nosotros, pareja gay, decimos no a las adopciones gay. Basta hijos de la química y úteros en alquiler. Los hijos deben tener un padre y una madre». Uno, Domenico Dolce (Palermo, 1958) tiene la cabeza afeitada como un monje budista; el otro, Stefano Gabbana (Milán, 1962) es alto y delgado, como un penitente. La pareja de estilistas ha concedido una larga entrevista al semanario «Panorama» en la que rompen moldes y cuentan que gran parte de su éxito lo deben a quien los ha crecido, a la familia. Dos historias de dos personajes self-made man: A siete años, Dolce cosía pantalones en la sastrería de su padre en un pueblo perdido de la provincia de Palermo, Polizzi Generosa. Gabbana limpiaba suelos y baños en Milán, ayudando a la madre, que era portera.

«La familia no es una moda pasajera. pasajera. En ella hay un sentido de pertenencia sobrenatural», explica Stefano Gabbana. Le hace eco Domenico Dolce: «No hemos inventado nosotros la familia. La ha convertido en un icono la Sagrada familia. Y no es cuestión de religión o estado social, no hay vuelta de hoja: tú naces y hay un padre y una madre. O al menos debería ser así. Por eso no me convencen los que yo llamo hijos de la química, niños sintéticos.Úteros en alquiler, semen elegido de un catálogo. Y luego vete a explicar a estos niños quién es la madre. Procear debe ser un acto de amor. Hoy ni siquiera los psiquiatras están listos para afrontar los efectos de estas experimentaciones», concluye Dolce.

Frente a quienes defienden diversos modelos de familia, Stefano Gabbana, hace una observación basada en la cotidianidad que vive como estilista: «Es como en el Gattopardo (la novela de Giuseppe Tomasi di Lampedusa), todo debe cambiar para que todo siga igual. Todo ha quedado y sigue igual: las familias de entonces y las de hoy, las jóvenes modelos son con sus hijos exactamente como lo fueron sus madres, con los mismos miedos y las mismas angustias».

A la pregunta de si hubieran deseado ser padres, Gabbana responde que «sí, lo haría de inmediato», mientras Dolce explica sus límites: «Soy gay, no puedo tener un hijo. Creo que no se puede tener todo en la vida. Es también bello privarse de algo. La vida tiene un recorrido natural, hay cosas que no se deben modificar. Una de ellas es la familia».

Perú: Congreso le dice NO al matrimonio homosexual

Congreso PeruLIMA, 11 Mar. 15 / 02:01 pm (ACI).- La Comisión de Justicia del Congreso de Perú rechazó ayer el proyecto de ley de “unión civil” homosexual –“matrimonio” gay encubierto–, en lo que diversos líderes políticos han calificado como una victoria de la familia.

El proyecto de unión civil homosexual fue presentado por el congresista gay Carlos Bruce, en septiembre de 2013. A pesar de presentarse como un enlace “no matrimonial”, uno de sus autores admitió que se trataba de un proyecto de ley de matrimonio.

A pesar de una intensa campaña en medios de comunicación, publicidad, y el apoyo de personajes públicos, los congresistas decidieron en mayoría rechazar el proyecto.

Luego de tres horas de debate, con una multitudinaria manifestación a favor del matrimonio conformado por un hombre y una mujer en el exterior del parlamento, los congresistas determinaron que la propuesta legislativa sea descartada.

En contra del proyecto de unión civil gay votaron los congresistas Juan Carlos Eguren, Julio Rosas, José Luis Elías Ávalos, Agustín Molina, Martín Rivas Texeira, Rubén Condori y Marco Tulio Falconí; mientras que a favor votaron Mauricio Mulder, Verónika Mendoza, Cecilia Chacón y Pedro Spadaro.

Los congresistas Heriberto Benítez y Octavio Salazar se abstuvieron de votar.

En declaraciones a Canal N una vez concluido el debate, el congresista Julio Rosas destacó que “hemos defendido a la familia peruana, familia natural que es base y fundamento de la sociedad, que se conoce en la Constitución Política del Perú”.

Rosas lamentó los insultos recibidos de parte de los promotores de la unión civil gay, e hizo “un llamado a no insultar, sino a ser tolerantes en una sociedad pacífica”.

A su turno, el congresista Carlos Tubino, que no formaba parte de la Comisión pero que asistió para expresar su oposición al proyecto de ley, aseguró que “acá lo que ha prevalecido es el sentir de todos, de la mayoría de peruanos, con respecto a la familia, y eso es lo que hemos defendido”.

A través de Twitter, Tubino criticó que los promotores del proyecto de unión civil homosexual “no quieren ser transparentes”, y reiteró que el proyecto presentado por Carlos Bruce “es un matrimonio encubierto”.

Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/union-civil-no-congreso-de-peru-rechaza-matrimonio-gay-64728/

INFORMACIÓN MARCHA 16 DE FEBRERO

cropped-defendiendo-la-familia.jpgUna convocatoria histórica donde por primera vez se unen Puerto Rico por la Familia, Maestros con Propósito, Morality in Media, Alerta Puerto Rico, la Asociación de Academias y Colegios Cristianos, la Fraternidad Pentecostal de PR (FRAPE), Mujeres por Puerto Rico, Alerta Cristiano, Proyecto Faro, Transforma a PR Ventana 4-14 y las emisoras cristianas del país.

Se convoca a todo el país a una marcha de protesta este próximo lunes 16 de febrero desde las 10:00 AM donde nos estaremos concentrando en el lado sur del Capitolio para salir hacia la Fortaleza. Estos son nuestros reclamos:

  1. Se retire el currículo de Perspectiva de Género de nuestras escuelas, que promueve conductas de alto riesgo para nuestros niños y promueve la diversidad de orientaciones sexuales.
  2. Que el gobierno respete el derecho de los padres a criar a sus hijos según sus valores y principios.
  3. Se respete la ley 82 que se estableció para el funcionamiento de las iglesias-escuelas. Este gobierno pretende quitarle a estos colegios sus derechos adquiridos por medio de la ley 82 aprobada en el 1995.
  4. Rechazamos el Proyecto del Senado 793 que atenta contra el programa de Homeschooling, permitiendo que el gobierno introduzca la ideología del género en su currículo.

¡Llegó el momento de que tu indignación se convierta en acción! Todos para el Capitolio y Fortaleza el 16 de febrero, 10:00 AM.

Instrucciones:

Recuerda que será una marcha. Lleva agua para hidratarte, refrigerios y merienda. Si llevas a tus niños, provee para ellos y mantenlos cerca de ti en todo momento. Lleva ropa y zapatos cómodos para caminar, igualmente gorra y sombrilla para cubrirte del sol o de la lluvia.

Carta del Sacerdote Carlos Pérez a Senador Pereira

Carlos Pérez 2Estimado Senador Pereira:

¡Bendiciones en Jesús!

Sorprendido por el intento, de su parte, de justificar la eliminación del incesto en el Código Penal. Como es posible, estimado Senador, que usted afirmé, que la pretensión era evitar que primos hermanos pudieran terminar en la cárcel; eso no solo es incorrecto, sino peor aún, es in intento burdo de confundir la opinión pública. Usted y yo sabemos que el art. 131 del Código actual solo afirma que el delito se comete hasta el 3 er. grado de consanguineidad, y por lo tanto los primos hermanos no estaban incluido en el tipo del delito, ya que los primos hermanos caen dentro del 4to grado de consanguinidad colateral.

Senador usted y algunos de la mayoría circunstancial actual están pretendiendo destruir la familia de siempre, no solo con propuestas de ampliar su definición, sino peor aún, con propuestas para su destrucción como tal. Y la prueba está en la misma pretensión de ustedes de eliminar el incesto ya que por ese fiat legislativo se hace desaparecer los roles que los miembros de la familia tradicional tienen de modo natural, haciendo que esos roles puedan ser intercambiables, y de esa manera destruyendo el servicio a la renovación generacional que la familia cumple a favor de la sociedad humana.

Además, estoy sorprendido senador, que usted vuelva a pretender enmendar el art. 180, añadiendo la orientación sexual y la identidad de género al ámbito penal. De hecho es interesante recordar que parte de las negociaciones del proyecto 238 fue precisamente eliminar esa enmienda. Las razones de ayer son también las de hoy, detrás de eso está la pretensión de meter preso a los creyentes por pensar y actuar  distinto sobre cuestiones opinables como es la orientación sexual y la identidad de género. Si algo logramos en la ley 22 de 2013 era que estos temas, que son parte del debate público actual, porque no tenemos claro ni su alcance ni son contornos, debían ser encauzado civilmente, como era lo que hacia la misma ley 22 o la Orden Ejecutiva del Gobernador Acevedo Vila del 2008. Senador uno no mete preso a la gente por tener idea opinables, cuando uno quiere cambiar las ideas los intenta convencer. Lo primero no es democracia se llama totalitarismo.

Senador, la elección a un puesto público no puede ser interpretado como “un cheque en blanco” para legislar arbitrariamente en contra de los valores que dignifican al ser humano y que son parte de la patria de valores de nuestra sociedad puertorriqueña.

Como conclusión permítame transcribirle lo que yo le dije a usted en unas vistas públicas:

Por último antes de concluir permítanme hacer una disgregación personal. Quien les habla es sacerdote católico, y como tal tengo unas inquietudes que me angustian el corazón. No tengo ánimo prevenido contra ninguno de ustedes, no estoy contra este senado, les respeto y soy consciente de la alta responsabilidad que tiene como servidores del bien común. Precisamente la parábola del Hijo Prodigo nos recuerda algo que articula mi inquietud que les quiero presentar. Aquel hijo, engañado por una ilusión falsa de construir su libertad alejada de la casa del Padre, se alejó de lo que había sido su historia, ese alejamiento le llevó a un proceso de destrucción de su dignidad humana. Ese hijo prodigo al confundir libertad con libertinaje se redujo al nivel de los animales. Pero esa experiencia negativa de destrucción personal le llevó a recapacitar y a regresar sobre sus pasos en busca de la libertad que aspiraba y que solo se realiza en la casa del Padre.

Este Senado desde el inicio de su servicio público, comenzó un proceso legislativo que nos va alejando de la casa del Padre, de la patria de los valores de nuestra tradición judeo cristiana. La ilusión de alejarse de lo conocido para experimentar lo distinto, nos está llevando por un camino de destrucción social. Pienso, por ejemplo, en el proyecto de la fecundación in vitro y madres de alquiler que proclama el derecho a la reproducción pero que le niega a un esposo o conviviente el derecho de elegir si quiere o no tener hijo, al imponerle el hijo de un tercero, fruto de una decisión unilateral de la mujer de accesar a los medios de fecundación in vitro; uno piensa en la redefinición de la muerte en un proyecto de ley de este senado en la que dos facultativos decidirán sobre la vida y la muerte de un ser humano sin que los tribunales puedan intervenir sobre los méritos de una decisión cuyas consecuencias atentan contra el derecho fundamental a la vida;  uno piensa en el proyecto de ley de la adopción por parejas del mismo sexo que hace política pública no el mejor bienestar de un niño, sino el capricho de unas personas; uno piensa en la educación en la perspectiva de género en la que se nos niega el derecho fundamental de educar a los hijos conforme a nuestra conciencia; uno piensa en el proyecto 238 sobre el llamado discrimen por orientación sexual en la que con una definición reductiva de libertad religiosa ponía en peligro uno de los valores fundamentales de nuestra convivencia democrática que es que todo ser humano tiene derecho de actuar conforme a su conciencia; incluso este proyecto intenta resolver problemas complejos con soluciones simples y peligrosas para el futuro de nuestro país. Por eso les suplico en nombre de Dios regresen de este alejamiento destructivo. Respeten la patria de los valores de nuestra tradición judeo cristiana.

Su servidor,

P. Carlos Pérez Toro