El negocio del dolor

cesar vazquezPor: Dr. César A. Vázquez Muñiz
Portavoz de PR por la Familia y Médico Cardiólogo de Profesión

Los médicos no tenemos todas las respuestas a los problemas de salud que enfrentan nuestros pacientes. Algunas de esas respuestas son insuficientes o causantes de complicaciones por ellas mismas. Esto es motivo de frustración no sólo para el médico, sino sobretodo, para el paciente que no encuentra alivio a su problema y que enfrenta la perspectiva de vivir con dolor y/o con la incapacidad constante que causa la enfermedad.

A la realidad de la limitación del conocimiento médico tenemos que añadir la limitación económica. Nuestro sistema de salud en Puerto Rico está en quiebra. Los pacientes muchas veces no tienen dinero para pagar los deducibles. Los planes médicos a veces no quieren pagar medicamentos aprobados para ciertas condiciones porque son caros. Sin embargo, pretendemos que pacientes de cáncer, algunos en quimioterapia; pacientes VIH, pacientes de Esclerosis Múltiple, pacientes con enfermedad de Cronh’s, pacientes de Fibromialgia, pacientes del Alzheimer’s, pacientes de Artritis y Artritis Reumatoidea, pacientes con ansiedad, epilepsia, Parkinson’s, migraña, lesiones en el cordón espinal, hepatitis C, y pacientes con otras condiciones que establezca el médico autorizado a base de ciertos síntomas;  la mayoría de los cuales están incapacitados, viven de escasas pensiones o del Seguro Social, dependen de sus familiares o del estado. Pretendemos que saquen alrededor de $400 mensuales todos los meses para pagar por una terapia que nadie ha establecido su composición, que nadie ha establecido su seguridad y que nadie puede garantizar como efectiva. Tras que es cara, de 350 a 450 dólares mensuales, tendrán que pagar IVU, aunque el resto de las medicinas no pagan. Para que el estado reciba 60 millones en arbitrios nuestros viejos y enfermos tendrán que gastar cerca de 522 millones en cannabis medicinal al año. Y eso si se mantiene el IVU en 11.5 por ciento. Pero hay un problema fundamental. Todas las transacciones sobre el cannabis medicinal se están haciendo en cash y no hay manera de que gobierno pueda garantizar que va a cobrar el IVU. ¿Quién realmente se está enriqueciendo?

Cuando entendemos esto nos damos cuenta que esta población vieja y enferma no tiene la capacidad de pagar por las inversiones millonarias que se están haciendo en el negocio del cannabis medicinal. Estas inversiones millonarias se comenzaron a hacer antes de que se estableciese el reglamento sobre el cannabis. Esto nos dice que ya había compromisos hechos por las altas esferas del gobierno anterior. La realidad es que se ha creado una industria de la marihuana recreacional bajo el subterfugio del cannabis medicinal. Es un hecho que la presentación de cannabis medicinal que más se vende es la marihuana cruda en forma de la flor o moña. La misma se puede fumar y no hay manera de que el gobierno lo evite.

Creímos en la promesa de que se iba a reglamentar el cannabis medicinal en un contexto investigativo y medicinal bona FIDE. Sabemos que la cama legislativa está llevando a cabo un esfuerzo para que sea así. Sin embargo, nos preocupa que como en el gobierno anterior, en este gobierno también haya quienes pretendan hacerse millonarios en este negocio que se alimenta del dolor de un pueblo. Esperamos por usted Sr. Gobernador.

Tabla comparativa de las posiciones de los candidatos a la legislatura de PR

Compartimos esta tabla comparativa que nos muestra qué piensan los candidatos a la legislatura de Puerto Rico sobre diversos temas.

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Marihuana disfrazada de medicina

cesar vazquezPor: Dr. Cesar A Vazquez Muniz
Médico Cardiólogo

De los pocos, recibe si no el único consenso, que hubo en el último debate de los candidatos a la gobernación fue la actitud positiva ante el llamado cannabis medicinal. Las posiciones variaron desde de la apertura total al uso recreacional de la marihuana hasta la visión del cannabis medicinal como una posible empresa de éxito para Puerto Rico. Es preocupante que no hubo una discusión especifica y concreta sobre el reglamento que está sirviendo para viabilizar esta llamada industria. Como ocurrió también con otros asuntos de interés para la audiencia, este se trató de manera ambigua y general. Nos preocupa que detrás de esta ambigüedad esté un desconocimiento profundo de lo que todo esto implica.

Debemos dejar claro que nadie debe estar en contra de que se desarrolle un medicamento a partir de algún componente de la marihuana que sirva para resolver algún problema de salud. Son múltiples las condiciones de salud que todavía no tienen una solución segura y efectiva, particularmente estas condiciones que provocan dolor constante a largo plazo (crónico). Si a través de investigación científica rigurosa y de acuerdo a los parámetros que se utilizan para el desarrollo de cualquier medicamento se demuestra que alguno de los componentes de la marihuana, particularmente el tetrahidrocannabinol (THC) o el cannabidiol (CBD), son efectivos para resolver alguna enfermedad o para aliviar el dolor, bienvenidos sean. El problema es que precisamente esto no ha ocurrido. Recientemente se terminaron experimentos de fase 3 donde se investigó el Sativex, mezcla de THC y CBD en aerosol, para el manejo del dolor en pacientes de cáncer. No demostró ser más efectivo que placebo, razón por lo cual las posibilidades de que sea aprobado por la FDA para esta condición son nulas. El Sativex ya está aprobado en Europa y Canadá para la espasticidad en pacientes de Esclerosis Múltiple. Para esta condición la compañía matriz no ha presentado alguna investigación que le de base a la FDA para aprobar su uso para esta condición. Por otro lado el Epiodolex (GW Pharmaceutical), CBD purificado, ya está en estudios fase tres para el tratamiento de epilepsias de difícil manejo en niños. Se espera que sea aprobado por la FDA. Sin embargo ya está disponible para uso compasivo si hay médicos que así lo solicitan.

Frente a esta rigurosidad científica está la farsa del reglamento para el cannabis medicinal. El mismo permite onza y media por día de una substancia derivada de la marihuana sin limitar la concentración máxima de THC y que pudiera implicar la misma cantidad de THC que contienen de 70 a 80 cigarrillos de marihuana o sobre 300 tabletas de Dronabinol (THC) de 10 mg. Lo anterior es la dosis de un día. Lo más que una persona puede fumar al día son 20 cigarrillos de marihuana y la dosis más alta de Dronabinol son 20 tabletas de 10 mg. Por otro lado el reglamento no limita la cantidad máxima de suministro que una persona pueda adquirir. El reglamento anterior 155 sólo permitía dispensar hasta 30 días de suministro. El reglamento actual permite hasta un año de suministro. Esta cantidad astronómica obviamente no va dirigida al tratamiento de ninguna condición sino al tráfico de una substancia adictiva que va a enriquecer de la noche a la mañana a unos pocos. El colmo de la irresponsabilidad es establecer que cuando un alimento tenga 100 mg o menos de THC el mismo no tiene que ser certificado por un ente externo al que lo produce. Esta cantidad de THC equivale a más de dos cigarrillos de marihuana y a 10 tabletas de Dronabinol 10 mg. Cualquiera que consuma esta cantidad está a riesgo de una intoxicación aguda, particularmente si es un niño que tiene acceso a la misma.

Estos hallazgos, y otros que no hemos mencionado, demuestran que el reglamento sobre el cannabis medicinal tiene el propósito de crear un negocio que beneficie económicamente a un grupo de inversionistas y a su vez pone en peligro a toda una sociedad, particularmente a los más vulnerables, nuestros jóvenes y nuestros ancianos. Por esta razón Puerto Rico por la Familia está en contra de este reglamento y espera que los que aspiren a gobernar a Puerto Rico tengan el propósito de derogar, tan pronto lleguen al poder, la orden ejecutiva que sirve de base para el mismo dejándolo inoperante. El pueblo tiene el derecho de conocer con claridad las intenciones de los que pretenden gobernarlo.

No tenemos reparo alguno en que alguna ley posterior, que cumpla los requisitos de la FDA, siente las bases para el desarrollo de investigación seria sobre algún componente del cannabis. El actual reglamento, sin embargo, debe ser derogado. Esperamos firmeza por parte del próximo gobernante, él o la que sea…