La Suprema Definición

Por: René X. Pereira (Jr.) – Pastor Bautista del Sur

Corte supremaEn unas semanas o tal vez pocos meses el Tribunal Supremo de los Estados Unidos se apresta a decidir sobre un caso que podría significar la derogación del DOMA federal o la ley que establece que el único matrimonio reconocido es la unión entre un hombre y una mujer. Por primera vez en la historia de esta nación un presidente prácticamente le ordena al más alto tribunal de este país que atienda este caso particular y resuelva a favor de unas minorías sexuales que exigen que se les conceda el poder contraer matrimonio porque entienden es su derecho. Parecería que a nadie le preocupa el que el presidente Barak Obama con esto viole la separación de poderes tratando de influenciar en la decisión de unos jueces del más alto foro judicial de la nación americana. Muy pocos han pensado cómo esta decisión abriría la puerta para que otras conductas sexuales exijan los mismos privilegios, tales como las parejas polígamas y los adultos que sostienen relaciones incestuosas y sabe Dios cuáles otros más.

Sin embargo, la pregunta es: En caso de que la Corte Suprema de los Estados Unidos legalizara las uniones del mismo sexo por una decisión judicial, ¿terminaría eso la oposición y el rechazo al matrimonio homosexual? Y la respuesta es un rotundo NO. En el 1973 el mismo Tribunal Supremo de los Estados Unidos legalizó la práctica del aborto en la terrible decisión de Roe vs. Wade; decisión que permitió que se asesinaran a millones de seres humanos indefensos en el vientre de sus madres, pero no significó el fin de la lucha contra el aborto. De hecho, la lucha ha continuado, ha sido efectiva y cada vez se practican menos abortos en los Estados Unidos y aquí en Puerto Rico se han reducido drásticamente desde la década de los 80. No solo eso, sino que el aborto no está reconocido en nuestro estado de derecho a nivel local. El Tribunal Supremo también reconoció la pena de muerte como una manera legítima para ajusticiar a los asesinos, sin embargo aquí en Puerto Rico no se reconoce la misma y nunca se ha ejecutado a un reo desde los años 30.

El que un tribunal motivado ideológicamente legalice una conducta o práctica, no la convierte en algo bueno y correcto. Por encima de las leyes que aprueban los legisladores y las que a veces legislan los tribunales, está la ley suprema del universo, establecida por nuestro Creador. Gústele a algunos o no, esa es la ley de la Tierra e ir en contra de la misma acarrea nefastas consecuencias. Y ya lo estamos viendo. Los Estados Unidos, una vez la nación más poderosa del planeta, pierde cada vez más su hegemonía mundial. En todos los aspectos: moral, social, espiritual y económicamente, va hacia su ruina. Una nación que fue fundada bajo los principios de Dios, donde sus primeros presidentes reconocían la importancia de esos principios para la prosperidad y éxito de la misma, hoy es solo una sombra de lo que una vez fue. Y nosotros aquí en Puerto Rico vamos por el mismo camino. Mientras la criminalidad y el desempleo van en aumento, mientras nuestra economía colapsa y el país moral y socialmente se nos hace pedazos, tenemos una legislatura y un gobernador que en lugar de enfrentar estos serios problemas, se dedican a complacer a unas minorías sexuales y a darles privilegios por sus preferencias y conductas particulares. Peor aún, a que las mismas sean enseñadas a nuestros niños en las escuelas por medio de la enseñanza del embeleco de la “perspectiva de género”.

El pasado lunes 18 de febrero se hizo historia en Puerto Rico cuando sobre 200 mil personas acudieron al Capitolio a defender la familia natural y el matrimonio tradicional. En el lado sur del Capitolio, visto por este servidor, la marcha opositora no pasó de las 75 personas. Si en algo hay consenso en nuestro país (de las pocas veces que lo hay) es que la familia y el matrimonio, pilares de nuestra sociedad, deben ser respetados y preservados. Elegimos a nuestros gobernantes para que enfrentaran los problemas del país, no para que los agravaran.

Un comentario en “La Suprema Definición

  1. Entonces si una persona le gusta tener sexo con niños y la misma reclama ese “derecho” habría entonces que legislar para esa minoría? pregunta un amigo televidente, alguien que me lo explique. Si cada uno tiene su ” propia verdad” no reportes a la policía cuando te roban en tu casa o te raptan tu hijo ( a) , porque el que lo hizo tiene su “verdad”para hacer dicho acto, tiene que haber un parámetro un patrón de reglas con las cuales debemos regir nuestras vidas y también la sociedad, de lo contrario, cada cual hará lo que le de su gana, y entonces en vez de un mundo civilizado seríamos peor que la selva.

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