Desacralización de la Catedral, ¿Ese es el nuevo país?

Por: Sacerdote y Lcdo. Carlos Pérez Toro

Este movimiento social, de carácter cuasi espontaneo, que ha surgido en torno a la lucha por sacar al gobernante, que ostentaba el poder en este momento histórico, no puede ser definido como un movimiento homogéneo sino que es un fenómeno social altamente heterogéneo y conflictivo que nos deben hacer reflexionar el tipo de país que somos y que queremos ser.

Existen, sin duda, muchos elementos positivos, entre ellos: Hemos clarificado, como país democrático, que el que ostenta el poder es el pueblo, y que las elecciones no pueden ser interpretadas por los políticos como son un cheque en blanco para que nuestros gobernantes hagan lo quiera, los políticos (y todas las instituciones cívicas incluidas la iglesias) tienen que aprender a escuchar las voces diversas que componen nuestro país. A veces da la impresión que algunas creen en la diversidad cuando es la mía, creen en lo que yo he llamado “one way divesity”. Ese no es el tipo de país que queremos, según fue manifestado por el pueblo estos días. Por eso he dicho que algunos de la auto portavoces de este movimiento social multitudinario no nos representan a todos en todo.

Pero también es importante insistir que los contrastes que hemos visto en este movimiento noble no deben ser silenciados o reducidos en su gravedad. Construir un nuevo país, como algunos han manifestado, no puede ser sobre las cenizas de los derechos fundamentales de la persona humana. Ver la Catedral de San Juan desacralizada, templo que es un espacio de libertad religiosa de nuestro país durante toda nuestra historia cinco veces centenaria, donde creyentes cultivan su relación con Dios según su conciencia, debe ser motivo de repulsa e indignación de todos aquellos que consideramos la libertad religiosa la garante de todas las diversidades que exigen su espacio en nuestro país. El silencio de los medios ante estos hechos indignante me hace entender que no somos capaces, como sociedad, de distinguir, en estos movimientos sociales, entre la cizaña y el buen trigo.
Sin duda, gracias a Dios, este capítulo angustioso de la vida de país ha concluido, y se comienza una nueva página de historia en la que queremos, con voluntad democrática, construir un nuevo tipo de sociedad.

Manifestantes escribieron mensajes insultantes en la entrada de la centenaria Catedral de San Juan

Pero este movimiento de pueblo ¿es el primer capítulo de un nuevo país como algunas voces apasionadamente están manifestando? ¿O nos debe suscitar preocupación el descubrir elocuentemente los contrastes que tenemos como sociedad: violencia anarquista/ manifestación cívica pacifica; indignación por un chat denigrante por su lenguaje soez y su desprecio a la diversidad/ portavoces de la lucha cuyo lenguaje es igual de soez y denigrante de la persona humano; respeto a algunas diversidades/ insulto a quien pretende pensar distinto (ser diverso); uso de simbología patria con actitud de respeto sacro/ insulto sacrílego contra un espacio religioso como es la Catedral de San Juan?¿Es el chat de la indignación una vitrina de lo malo que son nuestros políticos o es un espejo de los niveles bajunos que hemos llegado como sociedad? Es urgente contestar como país esas preguntas.

6 comentarios en “Desacralización de la Catedral, ¿Ese es el nuevo país?

  1. No soy católica pero puedo entender sus sentimientos hacia la Catedral. Y lamento que se haya ofendido a los hermanos católicos. Fueron actos despreciables de gente que se siente rechazada por la Iglesia. No tienen excusa alguna, pero me atrevo a tratar de comprenderlos en lugar de juzgarlos.
    La sociedad está compuesta por una diversidad de personas y ciertamente no todos se manifiestan como uno quisiera. Quiero puntualizar que en esa misma actividad habíamos hermanos cristianos que nos comportamos con decencia. Vimos familias, sacerdotes y pastores.
    A su pregunta quiero ofrecer el siguiente ángulo: esos actos deplorables no implican una conspiración en contra de ningún ser humano como ocurre en el Chat. Tampoco están desviando fondos públicos para lucro personal.
    Mirándome en el espejo, y reconociendo que soy pecadora tengo que contestar: no, no tengo tan bajos sentimientos como los que refleja el chat contra nadie. Ni contra el gobernador que traicionó sus promesas al pueblo cristiano.
    Y no puedo dejar de pensar en una gran pregunta que una vez alguien me lanzó: ¿Por qué te escandalizas de los pecan distinto de ti?

  2. Totalmente de acuerdo! No podemos apañar ni condonar ni permitir actos tan aberrantes como estos. Y opino q todo el que participó en ellos deben ser buscados deben ser enjuiciados y que paguen por ello! Si no el comienzo de esta nueva vida será una con base gelatinosa!!

  3. Son preguntas que se tienen que presentar antes todos los medios y las acciones de sacrilegio me indica a mi quien fue el protagonista de todo el circo que llamamos PROTESTA DEL PUEBLO. Espero Dios levante a un Moises en estos días, y su pueblo le siga con humildad y temor.

  4. Sin conocer perfectamente las causas, leyendo esta descrpiciòn que me han enviado, creo que el mal de los gobiernos es la corrupcion de la dirigencia.Como catñolico creo que este es el momento en que hay que hallar en la oraciòn el poder de unir a las familias en Cristo y en María. Sin esa unión espiritual es imposible consolidar una sociedad democrática.Hay que impedir que el odio sea el motor de todo movimiento revolucionario que implique anarquía y violencia.Jesucristo es Paz y Trabajo, Orden y Libertad, Justicia y Amor . Rezamos por San Juan de Puerto Rico y por todos los que sufren alli enfermedades y pobreza.

  5. Rvdo. Padre Carlos:
    Mucho debemos meditar acerca de este análisis y de las preguntas con las que concluye. Los
    Y“ ismos” que nos señala Papa Francisco en su exhortación apostólica Evangelii Gaudium pueden darnos algunas explicaciones . Oro porque podamos de alguna manera modelar a Jesús y orar como ÉL lo hizo que a pesar de las injurias pidió desde la cruz “ Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.
    Yo tambien he sentido mucho coraje y dolor porque reconozco que en ese Templo está la presencia real de Jesús; pero me pregunto cuantos de ellos siquiera lo saben. Posiblmente muchos de ellos ni asisten a la Iglesia sabe Dios desde cuando…
    Desde el desgraciado evento no he cesado de orar pidiendo perdón por los que no piden, alabando al Señor por los que no aman ni lo alaban.
    En Jesús y María,
    Myrtha I. Díaz Medina

Responder a gladstone622 Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s