Feminismo de Género: combatiendo el problema de la violencia con más violencia y anarquía

Por: Milton Picón


Presidente de Morality in Media, y miembro de PR por la Familia

PRIMERA PARTE

Gracias a la moderna tecnología una buena parte del país tuvo la oportunidad de ver en acción a lo que llaman la Colectiva Feminista en Construcción, uno de muchos grupos que se dieron cita el pasado fin de semana frente a La Fortaleza, en un intento de estos grupúsculos de presionar al Gobernador de Puerto Rico para que firme una llamada Orden Ejecutiva en donde se presenta toda la agenda del feminismo radical político, usando como pretexto el aumento de la violencia contra la mujer.

El propósito principal de la movilización era el llamar la atención sobre el alza de violencia que le ha costado la vida a sobre 20 mujeres en este año 2018. Ese simple reclamo es uno en el que hay consenso en el país. Pero lo que ocurrió en La Fortaleza fue otra cosa, fue un esfuerzo concertado por miembros de grupos violentos que, animados por la impunidad que reina en Puerto Rico, unido a la poca responsabilidad periodística de informar las cosas como son, incluyendo la cobertura unilateral de encargo, aprovecharon la oportunidad para hacer un espectáculo de agresividad física y verbal, particularmente en contra de la Uniformada.

La llamada Colectiva Feminista en Construcción nada tiene que ver con la lucha seria por la igualdad y derechos de la mujer.

En su página de Facebook se presenta y define como un “proyecto político de la tradición del feminismo negro que lucha contra el heteropatriarcado, la violencia anti-negra y el capitalismo”. Son otro grupo más de politiqueros ignorantes dirigidos y manipulados por profesionales de la línea socialista-marxista. Los que están en la línea del frente de los piquetes viven de los clichés, del slogan, uno de los métodos favoritos de comunicación de las generaciones modernas. Gritan consignas a todo pulmón y mucha de esa filosofía y arengas llegan a calar en algunas personas, no solo por la razón de que son repetidas continuamente, sino también porque son muy pocas las personas que se atreven retarlas. El lunes veía a un conocido reportero, comentarista y conductor de radio y TV, entrevistando a una de las revoltosas. Esta tildó a la Policía de Puerto Rico de asesinos y el periodista, ni siquiera se atrevió o se digno a obligarla a contestar o hacer una diferencia entre el Cuerpo de la Policía y algunos miembros de ese cuerpo castrense que han sido acusados de quitarle la vida a sus parejas en situaciones de violencia doméstica. Un cuerpo honroso no puede pagar por las actuaciones de unos pocos de sus miembros. Pero eso no importó en la entrevista, había que demonizar a la Policía. A horas después de la violencia en La Fortaleza, ¿qué se escucha a través de los medios? ¿Qué investigarán a las revoltosas, o que se investigara la violencia de la Policía? La respuesta es obvia, es a la Policía la que se investigará. Los revoltosos salen nuevamente por la puerta ancha, IMPUNIDAD total. Eso es un germen que tiene que empezar a ser tratado porque va carcomiendo la fibra moral del país.

Periódico El Nuevo Día, lunes 26 de noviembre de 2018

Es tiempo de que la ciudadanía se ponga en pie y denuncie con firmeza la violencia de estas mal llamadas feministas que lo único que hacen es capitalizar la situación difícil que vive Puerto Rico. No nos deben sorprender sus arengas violentas, ya que estas emergen naturalmente en un contexto en donde las normas culturales y sociales están fragmentadas, en donde el tren de vida se vuelve frenético y donde la gente está en búsqueda desesperada de algo que le de coherencia y significado a sus vidas. Estas filosofías extremas de una parte del movimiento feminista son peligrosas y hay que confrontarlas porque, primero: carecen de sustancia y segundo: simbolizan más las lealtades políticas de las ideologías a las que pertenecen las revoltosas, que comunicar ideas sustantivas. Cuestionarlas es cuestionar lealtades. ¿Dónde radica su poder? Intimidan, coaccionan y dividen a las personas, donde llegan a tener vía libre, donde pueden salirse con la suya, donde reina la impunidad.

No existe nada nuevo en estas “modernas luchas feministas”. Es el viejo marxismo trasladado del campo económico al campo cultural. Los viejos marxistas pudieron unir dos filosofías-hombres ( Marx y Freud ) y convertirla en una fórmula. Partiendo de sus dogmas filosóficas de que “toda la sexualidad es política” los neo-marxistas ven la moral tradicional judeo-cristiana como los restos que quedan de la civilización occidental, que según ellos, solo sirven al propósito de perpetuar un sistema cultural corrupto, en el cual tanto el estado, como las instituciones de medicina-religión-medios masivos populares son movilizados para atacar y oprimir a aquellos cuyas preferencias sexuales son diferentes a las de la clase dominante. Según el neo-marxismo “el sexo moldea las instituciones y toda ley o regulación de la sexualidad es opresión”. Por eso vimos este mismo grupúsculo irrumpiendo con violencia en una vista pública celebrada el pasado mes de septiembre en donde se discutían regulaciones a la práctica del aborto y la prohibición de las terapias de conversión. De Freud y la sicología en general, delinearon los conceptos y técnicas del acondicionamiento sicológico. Un ejemplo claro de cómo han logrado exitosamente cambiar la forma de pensar de muchos es el concepto de la normalización. Si algo que por naturaleza no es normal, se presenta repetidamente y lo suficiente como normal, la gente terminará percibiéndolo como tal.

El reemplazo del debate intelectual por el condicionamiento sicológico, deja a estas modernas feministas y sus ideologías al nivel de fraude. Por eso, como sociedad tenemos que hacerle frente a los cuentos absurdos y fantasiosos de las feministas de género, para que sus ideas sigan en el terreno donde deben de estar, en el campo de la ficción, no en el de la realidad. No podemos ceder ante las tácticas intimidatorias de unas personas que han sido atrapados en una madeja de absurdos. No podemos permitir que politicen una crisis social verdadera, como lo es la violencia contra la mujer. Hay verdaderas opciones para frenar la violencia contra la mujer. Esas propuestas la han hecho mujeres y grupos serios de éste país, pero sus reclamos no son escuchados, a pesar de ser mayoría y no grupúsculos.

Mañana en la Segunda Parte: ¿Qué es la Perspectiva de Género por la que abogan las violentas feministas de género?

Un comentario en “Feminismo de Género: combatiendo el problema de la violencia con más violencia y anarquía

  1. Pingback: Feminismo de Género: combatiendo el problema de la violencia con más violencia y anarquía — Puerto Rico por la Familia | andreansky

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s