Una mentira legalizada

dr cesar vazquezDr. César A. Vázquez
Portavoz de PR por la Familia

Los transexuales quieren esconder que son transexuales. Aquellos que se engañan así mismos cambiando su cuerpo para pretender que son del sexo contrario, ahora quieren engañar a los demás. Para eso cuentan con la decisión de una jueza del Tribunal Federal de San Juan. Dicha jueza está obligando al gobierno a permitir el cambio del sexo observado al nacer en el certificado de nacimiento. A este acto de atropello por parte de un juez se suma la complicidad y cobardía de un gobierno que ha anunciado que no va a apelar esta decisión. Y de momento nos damos cuenta que este gobierno es un clon de la administración anterior. García Padilla y el anterior secretario de justicia defendieron en el tribunal Federal de San Juan que el matrimonio era sólo entre el hombre y la mujer. Cuando el caso llegó a Boston cambiaron su postura y traicionaron los valores del pueblo de Puerto Rico.

Y de momento nos damos cuenta que este gobierno es un clon de la administración anterior.”

Permitir el cambio que sexo en el certificado de nacimiento es legalizar la mentira. El certificado de nacimiento es un documento histórico que describe las circunstancias observadas al nacer. El sexo no se asigna; se describe lo observado en el cuerpo del recién nacido. Es varón el que tiene pene y testículos. Es hembra la que tiene vulva y vagina. Cuando los genitales no están claramente definidos estamos frente a un proceso anormal y se tiene que consultar a expertos en genética y endocrinología, entre otros. Cambiar el certificado es decir qué pasó… lo que no pasó. Es decir que se equivocaron los médicos, las enfermeras y los padres. ¡Tanto estudiar y no poder diferenciar entre un pene y una vagina! Es darle más peso a la confusión del presente que a la realidad del pasado. Es decir qué el niño que entró a primer grado y luego se graduó de sexto grado y de cuarto año, en realidad era una niña. ¿Van obligar ahora a que se cambien los diplomas de la escuela y de la universidad? Si el hombre que hoy pretende ser mujer se había casado y tuvo hijos, ¿se van a cambiar el certificado de matrimonio y los certificados de nacimiento de los hijos? ¿Estaba ciego el cura que los casó? ¿Qué tuvieron los niños? ¿Dos mamás? ¿Se van a cambiar las estadísticas vitales del estado? ¿Se van a cambiar las memorias de aquellos que compartieron con él como varón y se les va poner una mordaza para que no digan la verdad?

Y de momento empezamos a darnos cuenta de las implicaciones que tiene pretender cambiar la historia para proteger la confusión de algunos. El hombre que pretende ser mujer engaña a los que se relacionan con él, particularmente a otros hombres. No existe la posibilidad de la reproducción ni de formar familia de manera natural. De aquí en adelante, si un hombre y una mujer se quieren relacionar tendrán que hacerse un DNA y una prueba de VIH…¡para estar seguros! ¿Será gallina o gallareta?

Se esconde la realidad de que para mantener la apariencia del otro sexo hay que sostener un tratamiento médico costoso, peligroso y a largo plazo. El hombre que para aparentar ser mujer, utiliza hormonas femeninas aumenta su riesgo de padecer de alta presión, tener un derrame cerebral, sufrir de coágulos en las piernas y de tener embolias pulmonares, entre otros peligros. Tendrá que comunicarle al médico que lo trate que es un hombre con apariencia de mujer, porque de otra manera lo induciría a error y pondría en peligro su propia salud. Aunque parezca mujer sus órganos son de hombre y tiene los riesgos de un hombre, ¡mas los riesgos del tratamiento para parecer mujer!

Es trágico estar inconformes con nuestro cuerpo. Le pasa a todo aquel que no cumple con el estereotipo de la belleza de nuestra cultura. Le pasa a los bajitos, a los muy flacos o muy obesos, a los feos o poco elegantes, a los viejos y a los enfermos o discapacitados. Algunos arrastran esa “cruz” toda la vida menospreciándose; otros hemos resuelto esa insatisfacción con nosotros mismos agradeciéndole a Dios el regalo de la vida y la persistencia de su amor. Ayuda un montón que alguien nos ame como somos…

La mentira no resuelve los conflictos; solo el amor a la verdad.

3 comentarios en “Una mentira legalizada

  1. Tiene toda la razón en todo lo que ha dicho. Dónde encontraremos líderes de gobierno que no sean pusilánimes?! Qué podemos hacer como pueblo? Otra marcha como la de Vieques ante el Tribunal Federal! Jesús, ten misericordia de nosotros!

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