DESOBEDIENCIA CIVIL – ¿Contraria a la fe cristiana?

GandhiPor: Pastor René Pereira Jr.
Ya la Corte Suprema de los EU determinó que el matrimonio homosexual debe ser legalizado y aceptado en los 50 estados de la nación y sus territorios. Posiblemente la decisión más trerrible, errada y absurda que haya tomado tribunal alguno en la historia de la humanidad. Una nación que comenzó honrando los principios de Dios, hoy le da la espalda y se rebela en contra de el Dios en quien, según la inscripción de su moneda, ellos afirman confiar. Pero esta decisión sin duda traerá repercusiones a corto y a largo plazo que muchas personas todavía no alcanzan a entender. Afectará la educación de nuestros niños, nuestra libertad de expresión y libertad de religión. Así ha ocurrido en los países donde se ha dado este mismo fenómeno.
La gran pregunta es ¿qué vamos a hacer los verdaderos cristianos que amamos a Dios y honramos su Palabra por encima decualquier opiniíon y determinación terrenal? ¿El mandato bíblico a obedecer las leyes y los maguistrados que vemos en algunas partes de la Biblia como en Romanos 13, nos obliga a una sujeción absoluta y total? Ya escuchamos a algunos cristianos por ahí tirando la toalla y afirmando que tenemos que acatar y obedecer (en EU y territorios) la determinación del Supremo federal. Para algunos, este fallo de la Corte Suprema significa el fin de la lucha por defender el matrimonio ordenado por Dios y la familia. Nada más lejos de la verdad. En primer lugar, el mandato a obedecer a los gobernantes, a los jueces y autoridades civiles NO es un mandato absoluto y total para el cristiano.
La Biblia está llena de muchos ejemplos donde la gente de Dios tomó la decisión de desobedecer leyes y estatutos que les colocaban en desobediencia a los estatutos divinos. Las palabras del apóstol Pedro y los demás apóstoles de la iglesia cristiana no pueden ser más contundentes: “Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.” (Hechos 5:29). Esto en respuesta a las autoridades judías que pretendían que ellos dejaran de predicar el mensaje de Cristo al pueblo. Hay otros ejemplos claros como el de Daniel, un funcionario público del rey Darío en Persia, quien al saber que su rey y gobernante había firmado un edicto para prohibir que se orara a Dios, nos dice el texto bíblico: “Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.” En otras palabras, Daniel tomó la decisión de desobedecer el edicto, y no solo desobedecerlo, sino también de desobedecerlo públicamente a la vista de todo el mundo.
Hay más ejemplos en la Biblia. Cuando Faraón, rey de Egipto le dio una orden a las parteras Sifra y Fúa para que no dejaran vivir  los bebés varones que nacieran de las mujeres hebreas, estas decidieron desacatar dicha orden por temor a Dios (aun a riesgo de sus propias vidas) y nos dice el pasaje en Éxodo 1:15-22 que Dios hizo bien a estas dos mujeres egipcias por la decisión peligrosa y valiente que ellas tomaron. Nuevamente vemos en el libro de Daniel que tres jóvenes, Sadrac, Mesac y Abed-Nego, que estaban bajo las órdenes del rey de Babilonia, tomaron la decisión de desobedecer el edicto del rey que les ordenaba postrarse ante un ídolo de oro que se había edificado en este lugar. Ellos le respondieron al rey cara a cara: “No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.” (Daniel 3:16) Estos tres jóvenes valientes demostraron que su fe y compromiso con Dios estaba por encima de su fidelidad y compromiso con el gobernante humano.
Aclaro que no estoy hablando de violencia ni de revolución armada. Me refiero a la resistencia pacífica a toda autoridad humana que pretenda que como ciudadanos sigamos reglamentos y leyes que nos colocan en desobediencia a las leyes y estatutos del orden divino. La Biblia es bien clara en esto y la historia también así lo confirma. Por siglos los cristianos del Imperio Romano tomaron la decisión de desobedecer los dictámenes de los emperadores que exigían a todo ciudadano romano rendir culto al César. Por esa razón miles de cristianos en esos primeros siglos fueron arrojados a las fieras o quemados vivos en espectáculos públicos. La historia del cristianismo está escrita con la sangre de mártires valientes que supieron pararse con firmeza y coraje y obedecer a Dios antes que a los hombres. Es lo que están sufriendo ahora mismo cientos de miles de hermanos y hermanas nuestros en muchas partes del mundo. Y ya ese miomento ha llegado el la nación americana.
¿Qué van a hacer todos esos jueces, maestros, funcionarios públicos cristianos que tras esta fatídica decisión de la Suprema Corte, serán forzados a enseñar, promover, aceptar, y aprobar lo que va contra los principios de Dios y sus conciencias? No es una decisión fácil porque va a costar mucho. Daniel fue lanzado a un foso lleno de leones, aquellos tres jóvenes en Babilonia fueron arrojados a un candente horno de fuego. Y los apóstoles sufrieron cárceles, azotes y muchas veces muertes crueles. Ciertamente no estamos nosotros en esta parte del mudo acostumbrados a este tipo de cristianismo. En eso nos llevan ventaja nuestros hermanos en China, oriente medio y en muchos lugares donde esta persecución ya es una realidad hace años. estamos acostumbrados a un “evangelio” de comodidad y beneficio. Y no nos extrañemos al ver personas identificadas como cristianas, claudicando y accediendo a la inmoralidad y el pecado con tal de evitarse problemas con el sistema mundano.
Cada cristiano tendrá que tomar una decisión: obedecer a Dios u obedecer a los hombres. A esto el apóstol Pablo declaró: “Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.” (Gál. 1:10-12). Jesús nos advirtió que por causa de su nombre seríamos aborrecidos por el mundo. El ser perseguidos y sufrir por la verdad de Dios, lejos de ser una desgracia es un honor y un privilegio para todo cristiano. Jesús declaró en Mateo 5:10: “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.” No pensemos que replegándonos a nuestros templos y evitando la confrontación con el mundo estaremos a salvo. Esta decisión traerá consecuencias inclusive a lo que prediquemos desde los púlpitos como sucede ya en otras jurisdicciones donde predicar contra ciertas conductas que la Biblia le llama pecado se constituye discurso de odio.
Por este medio lanzo un reto al pueblo creyente en Estados Unidos, Puerto Rico, US Virgin Islands y otros territorios. ¡El momento crucial ha llegado! Es tiempo de demostrar de qué está hecha nuestra fe. Tomemos la decisión de poner los principios de Dios por encima de los criterios de tribunales y gobiernos humanos que operan bajo el régimen de las tinieblas. Dios ha prometido honrar a los que le honran. No le tengamos miedo al diablo, porque el que está en nosotros es mayor que el que está en el mundo (1 Jn. 4:4). Es tiempo de unirnos a la grande nube de testigos que antes que nosotros dieron sus vidas valientemente por su fe soportando cárceles, azotes y vituperios. Maestros cristianos, jueces, comerciantes, ministros, sacerdotes, funcionarios públicos, gente de fe, levantáos firmes, sin temor y resistamos esta agenda del infierno. En esta hora que nos ha tocado vivir, también podemos decir con toda confianza que veremos la gloria de Dios y su respaldo como nunca antes. Jesús prometió: “Cuando os trajeren a las sinagogas, y ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir; porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir.” (Jn. 12:11)

3 comentarios en “DESOBEDIENCIA CIVIL – ¿Contraria a la fe cristiana?

  1. Si se dijera que pudieramos respetar nuestras diferencias en creencias y opiniones pues quizás la situación no sería tan difícil, pero el mero hecho de expresa que estamos en desacuerdo con la decisión de la corte suprema o simplemente que no queremos ser participes de tales uniones le está costando a muchos sus trabajos y prontamente será mandarnos a la cárcel. ¿Por qué quieren obligar a la gente que está en desacuerdo? ¿Por qué tienen que penalizar a los que quieren seguir la Palabra de Dios? ¿Por qué quieren simplificar la palabra amor como un simple sentimiento y dejarse llevar por emociones cuando esto no es cuestión de emociones, esto es cuestión de obedecer la Palabra de Dios? Jesús tuvo compasión con los pecadores y les mostró el verdadero significado del amor. Uno de los mejores ejemplos es el de la mujer samaritana. El habló con ella a pesar de que era prácticamente ilegal hacerlo y la confrontó en relación a su pecado de adulterio. No se lo dejó pasar porque podía hacerla sentir mal, la confrontó y le dijo claramente como podía cambiar su vida y dejar atrás el pecado con sólo seguirlo a El.
    Lamentablemente la mentalidad del “Ay bendito” es la que a predominado en muchas iglesias y se ha pecado del silencio por demasiado tiempo, y por eso nos encontramos aquí hoy. El amor no triunfó en la corte suprema, las emociones triunfaron en la corte suprema y la mentalidad del “Ay bendito”. Dios es amor y Su Palabra es clara en lo que es correcto ante Sus ojos y lo que no es correcto. Los tiempos cambiaran pero Dios sigue siendo el mismo y Su Palabra sigue aplicando hoy en día. Los que no quieran seguir Su Palabra esa es su decisión porque por algo Dios nos dio libre albedrío, pero el penalizar a los que quieran seguir la Palabra de Dios y no ser partícipes de ninguna de éstas decisiones es persecución contra los cristianos y toda otra religión que esté en contra del matrimonio gay. Eso incluye la judia, la islámica,al punto de que ISIS hace unos meses atrás estaba tirando a homosexuales del techo de un edificio y decapitando a cristianos por otro lado. ¿Por qué atacan a personas que simplemente quieren vivir de acuerdo a la Palabra y que no le están haciendo daño a nadie por negarse a ser participe? Podemos vivir en paz si nos respetamos mutuamente. Eso implica el que nos dejen de llamar homofóbicos por estar en desacuerdo y el que los que se llaman cristianos dejen de estar llamando sodomitas a los que han decidido ser gay. Y sí dije decidido porque no hay prueba científica de que uno nace así y como médico puedo citar mis libros de reválida que cuando definen orientación sexual dicen claramente: la decisión de objeto de amor que tiene una persona ya sea heterosexual, homosexual o asexual.
    Por esta debacle que ha arrasado a nivel mundial y no digo solamente lo de el matrimonio gay, sino la alza de racismo, ataques terroristas, la asombrosa alza ante el antisemitismo; es que concluyo que el mundo se ha vuelto loco y las profecías de los profetas y las que mencionó Jesús parecen ser que se están cumpliendo. Definitivamente no quiero traer a niños al mundo a sufrir esto o a que se conviertan monigotes de la sociedad y el gobierno.
    Es hora de que los cristianos reconozcamos que nuestro tiempo en este mundo imperfecto es corto, dejar de estar peleando entre nosotros mismos, y que debemos vivir para nuestra vida eterna que es la que sólo nuestro Dios, Jehová, nos puede dar.

    Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque son cosas que se disciernen (se examinan) espiritualmente. En cambio, el que es espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado por nadie. Porque ¿ QUIEN HA CONOCIDO LA MENTE DEL S EÑOR, PARA QUE L O INSTRUYA? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo. (‭1 Corintios‬ ‭2‬:‭14-16‬ NBLH)

    “Por tanto, cuando ustedes vean la ABOMINACION DE LA DESOLACION, de que se habló por medio del profeta Daniel, colocada en el lugar santo, y el que lea que entienda,

    El que esté en la azotea, no baje a sacar las cosas de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar su capa. Pero ¡ay de las que estén encinta y de las que estén criando en aquellos días! (‭Mateo‬ ‭24‬:‭15, 17-19‬ NBLH)

  2. Trato de mantenerme firme. Yo tengo mi postura y creo firmemente en el matrimonio hombre y mujer. Me atormenta las posibles consecuencias de la decision del supremo pues tengo una nena de 7 y un varon de 3. ?Como los voy a criar que debo hacer?me siento desesperada.

    • Por eso mismo es que mi esposo y yo estamos casi decididos de no tener hijos. Me aterra lo que está sucediendo y el pensar que el gobierno quiere tomar el control de la enseñanza de los niños, llamando lo malo bueno y lo bueno malo, me quita la paz.

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