¡Crudita… y sin sal!

cesar vazquezDr. César A. Vázquez Muñiz
Portavoz Puerto Rico por la Familia

Van a cerrar el tren Urbano, la AMA y las lanchas de Cataño y de Vieques este próximo lunes. Y no es porque venga una tormenta o haya huelga de empleados. Supuestamente no hay chavos ni para pagar la nómina de los empleados de la Autoridad de Carreteras. Pero hay 100 millones de dólares en el barrilito agrandado que propone el Gobernador. Y de buenas a primeras tenemos al gobierno, al ejecutivo, usando el chantaje y la extorsión contra otra rama del gobierno, el legislativo. ¿Dónde están los presidentes camerales que dijeron abiertamente que no iban a aprobar otro impuesto hasta que hubiese una reforma contributiva? Esto se parece a la mentira del gobernador a los líderes magisteriales de que no había un proyecto para el retiro de maestros y al otro día dicho proyecto se estaba discutiendo en la legislatura.

El año pasado se aprobó la Crudita  segunda, ya que la primera ocurrió para los años en que gobernó Hernández Colón. Esta Crudita segunda causó un aumento de 4 centavos por litro en la gasolina y un aumento en la inflación de nuestra economía que ya estaba maltrecha. Se dijo que dicho aumento era necesario para resolver el problema de Carreteras y del Banco Gubernamental de Fomento. ¿En que se utilizó este dinero? ¿Lo sabe usted? Yo no lo sé y desgraciadamente los que se supone que sepan no lo han dicho…ni lo dirán. Desgraciadamente este gobierno ha perdido toda credibilidad. Siguen mintiéndole al pueblo.

Comenzaron diciendo que los 4 centavos eran para poder recapitalizar al Banco Gubernamental de Fomento a quien  la Autoridad de Carreteras debía 2200 millones de dólares. En otras palabras, era para pagar deuda. Una deuda que se ha acumulado porque el banco concedió unos préstamos sin que hubiese una fuente de repago identificada. Ya nos comimos el pastel, ahora hay que pagarlo. ¿Y cómo 4 centavos por litro resuelven el problema de 2200 millones? Porque se va hay emitir  deuda nueva utilizando el ingreso de este impuesto como garantía para el pago de esa deuda. Eso implica que a la deuda pública  de 70,000 millones o más que tenemos le vamos a añadir por lo menos 2,200 millones más. Al interés de usura que nos van a cobrar, esta deuda se va a multiplicar. Seguimos endeudando a las generaciones futuras. Este gobierno sigue funcionando con la idea de que “la última la va pagar el diablo”. Ningún ciudadano lloró ante este reclamo. Sólo hubo comentarios de economistas sobre la importancia de la liquidez del Banco Gubernamental para el funcionamiento del gobierno estatal y municipal. Poca gente entendió que si se afecta este banco vamos a tener un problema serio a corto y a largo plazo.

Como a nadie parece importarle el banco, ahora el señor Gobernador utiliza el argumento del Tren Urbano, de la AMA y de las lanchas para ponerle presión a los legisladores a través del peligro que perciba el pueblo. Pero no cualquier pueblo, solo los más pobres y vulnerables. Los de Vieques y Culebra, los estudiantes universitarios y los enfermos. De todas maneras esta gente se va ver afectada, ya sea que no se apruebe el impuesto o que se apruebe. Este impuesto es regresivo y va contra aquel segmento de la población que tiene unos ingresos limitados.

Desgraciadamente este asunto es complejo. Para empezar, necesitamos hablar con la verdad. Y este es el primer problema, porque a este gobierno, igual que a todos los anteriores, lo único que le interesa es el beneficio político que pueda alcanzar con sus declaraciones. Necesitamos reestructurar la Autoridad de Carreteras. Necesitamos de alguna manera viabilizar económicamente al Tren urbano, a la AMA  y a las lanchas de Cataño, Vieques y Culebra. O por lo menos que la pérdida sea más razonable. Esto tiene como elemento fundamental que los trabajadores de estas compañías evalúen cuan apropiados son los beneficios económicos que han acumulado a través de años de negociación colectiva irresponsable por parte del gobierno. Necesitamos de alguna manera disminuir el tamaño del gobierno. El servicio público no puede seguir siendo el botín de guerra del partido que gane el poder cada cuatro años. Necesitamos tener un aparato contributivo que sea más justo y más fácil de fiscalizar. Pero sobretodo, ¡no podemos seguir cogiendo prestado!

Agradecemos a los legisladores que se han convertido en el muro de contención contra los desmanes del ejecutivo. Su negativa a aprobar este impuesto beneficia al pueblo y obliga al ejecutivo a explicarse. Lo primero que el señor gobernador tiene que explicar es como cuatro chavos aprobados este próximo lunes van a producir el dinero instantáneamente para la nómina y para los otros proyectos que pueda tener la Autoridad de Carreteras. Asumimos que si no hay dinero en Carreteras no se va a dar bono de Navidad a sus empleados. Esperamos que esto se comunique con claridad al pueblo. Necesitamos transparencia.

Qué alternativas tenemos? De todas maneras tenemos un déficit operacional tanto para la Autoridad como para el Banco. Hay que empezar por no gastar los 100 millones de dólares que se proponen en el barrilito agrandado. Si no hay dinero… ¡no hay dinero! Lo mejor sería identificar otras fuentes de ingreso que no toquen el petróleo. Si fuese inevitable, podemos aprovechar que el precio del barril de petróleo ha disminuido para proponer un impuesto que tenga dos características. La primera es que el impuesto  sólo se sostendrá si el precio del petróleo se mantiene bajo cierto nivel. Esto nos protegería en algún grado de las fluctuaciones del mercado mundial. Lo segundo es que tiene que tener un término definido, seis a 12 meses. Al finalizar este tiempo habría que hacer un informe por una entidad independiente que describa lo logrado a través del mismo y habría que reevaluar la permanencia de este impuesto. Lo tercero, y de manera bien importante, es que no se va hacer un préstamo a base de este impuesto. Lo que se recaude mes a mes tendrá una parte para el funcionamiento de la autoridad y otra parte para el repago de la duda con el banco. Repito, en el momento que se haga este préstamo nos obligamos a mantener este impuesto y asumimos otra deuda a largo plazo.

El gobierno tiene que aprender a vivir, como vivimos el resto de nosotros, con lo que tenemos. A eso se llama responsabilidad fiscal.

3 comentarios en “¡Crudita… y sin sal!

  1. Tremendo escrito y son una realidad pero la gente vive en otro país, ni las uniones ni los empleados público ni Tito Kayak ni la gente de la Universidad ni el colegio de abogado dicen nada.

  2. YO PREGUNTO,y donde estan los estudiante de la Universidad (UPR)que a esta administracion no le ha hecho huelga??????este gobierno le esta pelando el bolsillo al pueblo y la UPR NO HA HECHO NI UNA HUELGUITA,UPS….. SORRY…se me olvido que las huelgas politicas de la UPR son solo bajo administraciones del pnp

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