Ultraje a la niñez

PROF. EMILIO LONGO

Pretender llevar a las escuelas públicas la llamada “perspectiva de género” desde el nivel elemental, no solamente es una acción indigna y reprochable, sino que es un ultraje criminal a la niñez que comienza su proceso de enseñanza y de formación integral en seres humanos que a esas edades no tienen, ni la capacidad ni la madurez emocional y mental para discernir y tomar decisiones correctas y coherentes por sí mismos.

Es la aniquilación total de los más excelsos y estimados valores del ser humano. Es arrancarles del corazón de los niños los sentimientos más nobles de solidaridad, de amor a Dios, a sí mismos y al prójimo, que precisamente son los que configuran los principios básicos que marcan el norte a seguir por una persona que se educa para ser hombre o mujer de bien.

Es robarles a los padres más humildes la crianza de sus hijos y el mejor bienestar familiar y espiritual de la familia. Es deformar la conciencia abierta y tierna de los inocentes a través de la enseñanza sistemática.

Intentar utilizar los términos de “educación sexual” para justificar el proyecto radicado en la Legislatura e implantarlo en las escuelas públicas como parte del currículo escolar es una acción desacertada e irresponsable. Es una infamia que lacera la autoestima de los padres, un atentado a la moral, a la decencia y a las buenas costumbres que tradicionalmente caracteriza a la gente de este país. Máxime, cuando ni tan siquiera se ha llamado a la ciudadanía a una consulta de pueblo para conocer el sentir de la mayoría. En una democracia, es lo menos que se puede esperar, escuchar la voz del pueblo.

Y lo triste de todo esto es que los legisladores que propician y avalan ese proyecto lo saben. Pero ellos tienen poco que perder. Sin embargo, las agendas ocultas la gente las conocen. Como también conocen sus motivaciones e intereses.

Familia puertorriqueña, el futuro de nuestros hijos está en estos momentos en la peor crisis familiar jamás vivida en la historia de este país. Tirémonos a la calle. Protestemos contra esta amenaza que se cierne contra nuestro tesoro más preciado, nuestros hijos.

El matrimonio y la familia natural, que es el único patrimonio que salvará la sociedad puertorriqueña, lo reclama. No hay más opciones. Defendámonos de aquéllos que quieren secuestrar a nuestros hijos anímicamente por medio de la escuela.

Perspectiva de género vinculada con la supuesta educación sexual es la máxima expresión del cinismo. Hay una lectura bíblica que dice: “No corras a curar la herida del cínico porque no tiene cura. Es brote de mala planta”.

http://www.elnuevodia.com/voz-ultrajealaninez-1592716.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s