Enemigos del Estado

Biblia censuradaPor Pastor René X. Pereira – PR por la Familia

Al analizar lo que está ocurriendo en Puerto Rico donde se pretenden aprobar leyes que buscan penalizar al ciudadano que no acepte la agenda homosexual, al igual que en otros países donde ya se han aprobado leyes semejantes, podemos ver cuál es la intención y la estrategia: sencillamente, utilizar el aparato persecutorio legal del estado para convertir a los que no comparten la ideología gay y no validad estas conductas en enemigos del estado.

En países donde esto ya se ha implementado como el caso de Suecia, Holanda, Inglaterra, España y Canadá, entre otros, los cristianos han sido demandados, arrestados, encarcelados y silenciados. Cualquier expresión que vaya en contra del lobby homosexual es considerada discurso de odio y penalizada por el estado. El ciudadano se ve obligado a tomar la difícil decisión de obedecer su conciencia y sus convicciones cristianas, o ser víctima de la represión y persecución del estado civil, convirtiéndose en un paria en medio de su propia nación. Ni siquiera lo que se predica desde el púlpito de una iglesia está exento de sufrir las mismas consecuencias. El propósito es disuadir mediante coacción y amenaza a que ciudadanos responsables y serios expresen y defiendan sus convicciones y principios so pena de perder sus empleos, ser demandados y hasta encarcelados por afirmar lo que son principios de la Palabra de Dios.

Convertirse en “enemigo del estado” no es fácil. Hay que estar bien comprometidos con la fe y las convicciones de uno para no ceder a la presión. A nadie le gusta ser considerado un criminal o un “enemigo” de la sociedad” y tener que enfrentar las serias consecuencias de ello. Por supuesto, la misma palabra de Dios nos advierte que en ocasiones estas serán las consecuencias de vivir una fe que contradice el sistema mundano en el que vivimos. Son las consecuencias de ser luz y sal en medio de nuestra sociedad e ir en contra de la corriente. Sin embargo a la misma vez debemos ver todo esto como un enorme privilegio. Padecer persecución por defender y proclamar la verdad de Dios es un honor concedido sólo a gente muy especial. Jesús claramente nos advirtió que si queríamos ser amigos de él, nos constituiríamos en enemigos del mundo… enemigos del estado. Cuando el estado civil, llamado a respetar los principios de Dios, decide dar la espalda a los mismos y rechazar dichos principios, habrá un choque inevitable con la iglesia fiel y comprometida con la verdad,que no claudica ni se doblega ante dichas amenazas.

Si en Puerto Rico se aprueban las leyes que están hoy mismo bajo consideración como el Proyecto del Senado 238 que obligaría a todo patrono público y privado a contratar homosexuales en sus empresas so pena de ser multado por el nuevo invento del “discrimen por orientación sexual”; o como el P. del S. 484 que establecería en nuestras escuelas un currículo que impondría la llamada “perspectiva de género”, colocando a los padres en una situación bien difícil al ver a sus hijos ser indoctrinados, y las leyes de “crímenes de odio” que penalizan cualquier expresión de rechazo a la conducta homosexual, ese escenario persecutorio sería una realidad en menos de un año.  Esto no es alarmismo… no es un invento… es lo que ahora mismo sucede en otros lugares donde este mismo libreto ya está en acción.

Por este medio levantamos una voz de alerta. Cristiano(a), este no es tiempo de permanecer callados, indiferentes y ajenos a lo que está ocurriendo tras bastidores en los cuartos oscuros del Capitolio y la Fortaleza. Dios ha sacado a la luz lo que pretenden hacer los enemigos de la iglesia cristiana. El pasado 18 de febrero y el pasado 13 de abril nos tiramos a la calle y demostramos que todavía somos un pueblo comprometido que no teme defender lo que cree. Estamos en tiempos semejantes a los de la reina Ester, los tiempo de Daniel y de los tres jóvenes en Babilonia. Es tiempo de afirmar como lo hicieron estos últimos que: “no adoraremos tu estatua”, “no nos postraremos delante de ella”. Puertorriqueños de fe y valores: daremos la batalla, nos mantendremos firmes y no doblaremos nuestras rodillas delante de los baales de este tiempo aunque el horno de fuego sea calentado siete veces más. No tengas temor, no calles en este tiempo, no te acomodes a los criterios que te quieren imponer. Ejército de Dios, levántate y ponte en la brecha!! Porque más fuerte es el que está en nosotros que el que está en el mundo. Y nunca olvidemos que ya conocemos el final de esta película… el Cordero vence al final.

2 comentarios en “Enemigos del Estado

  1. Los que creemos y estamos convencidos de que Jesus es el Senor de esta isla, no podemos permanecer indiferentes ni en actitud conformista. Tenemos que librar esta guerra con las armas espirituales que nos han sido entregadas , pero tambien dando un paso al frente haciendonos disponibles para aspirar y ocupar las posiciones en el Gobierno llevando con nosotros , nuestra FE cristiana y valores del nacido de nuevo en Cristo. Se puede participar del proceso sin rendir mis convicciones y compromiso con el evangelio de Jesucristo. Manos a la Obra….Pueblo de DIOS

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