Pastores destruyen licencias para celebrar bodas civiles

ptotesta registroComo un acto de protesta y rechazo a la nueva política pública del estado que permite el matrimonio civil entre parejas del mismo sexo, y ante los cambios en el formulario para celebrar matrimonios donde desaparece la figura “del contrayente” y “la contrayente”, un grupo de ministros de distintas denominaciones se dieron cita en el día de hoy martes 25 de agosto de 2015 a las 9:00 AM, frente a las oficinas centrales del Registro Demográfico en Río Piedras y allí en un acto público destruyeron sus licencias para celebrar bodas civiles. La razón para esta acción es que este grupo de pastores entiende que firmar dichos formularios es una acción que iría en contra de sus principios y creencias en cuanto al matrimonio. Además de esto, al actuar como intermediarios entre los contrayentes y el estado, estarían avalando la nueva política pública estatal que valida las uniones del mismo sexo.

El pastor bautista René X. Pereira Morales, portavoz del grupo de pastores indicó que: “Este es un acto que responde a nuestra conciencia y principios de fe. Los pastores, capellanes y sacerdotes que tenemos licencias para casar civilmente actuamos en representación del estado y lamentablemente la figura del matrimonio civil ya no va conforme a nuestros principios de fe. Por consiguiente, solo celebraremos bodas religiosas y que sean los jueces del estado los que celebren bodas civiles.” El pastor René Pereira expresó además que “el matrimonio civil es del César y el matrimonio cristiano es el de Dios, por tanto, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.” Indicó además que en la mayoría de los países del mundo el matrimonio civil y el religioso son entes completamente separados y las parejas se casan por lo civil y en una ceremonia aparte se casan por la iglesia.

El pastor bautista animó a otros líderes religiosos a que asuman posturas firmes en este momento crítico donde una decisión judicial ha echado por tierra lo que ha sido la base y fundamento de nuestra sociedad: el matrimonio y la familia. Advirtió también que no hay ninguna garantía para los religiosos que celebran bodas civiles de que más adelante se respetará su decisión de no celebrar matrimonios del mismo sexo ya que el celebrante que posee una licencia para casar parejas representa al estado y se rige por las reglas del estado cuando realiza una boda civil. “No vamos a esperar que esto ocurra”, indicó, “hay que tirar la raya desde ahora y eso es lo que estamos haciendo aquí en esta mañana frente al pueblo de Puerto Rico”.

¿Es la alegría una medida acertada de lo que es bueno o malo?

happy sadPor: Pastor René Pereira Jr.

Al ver las caras sonrientes y los rostros felices de los que se estaban casando en la boda gay múltiple que se llevó a cabo en Puerto Rico el pasado domingo 16 de agosto, tal vez algunos cristianos se confundieron. ¿Cómo pueden estar tan felices unas personas que están haciendo algo que desagrada a Dios? Esto me lleva a escribir sobre este tema lo cual quería hacer hace un tiempo atrás.

En primer lugar: Fuera de Dios en este mundo puede haber alegría. Podemos ver los rostros alegres de personas que se embriagan en una fiesta, o los rostros alegres de un grupo de ladrones que acaban de robarse un buen botín. Un estudiante puede sentirse muy alegre al obtener buenas calificaciones en un examen donde se copió de otro. Sentir alegría o experimentar satisfacción en una acción no significa que la misma sea buena o correcta. La medida de lo que es bueno o malo no puede ser un sentimiento de alegría pasajera. Por lo tanto se puede estar desobedeciendo y deshonrando a Dios y aún así experimentar cierta alegría, pero siempre será una alegría pasajera.

Desafortunadamente esa es la idea falsa que hoy día se propaga en nuestra sociedad. Nos dicen que la meta suprema del individuo es su felicidad. Aquello que nos resulte placentero o agradable es lo que debemos perseguir. A esta mentalidad se le llama el hedonismo. El problema con esta tesis es que en la vida hay muchas cosas que tenemos que hacer que no son agradables ni nos producen alegría inmediata pero son necesarias. Levantarse temprano para salir a trabajar y ganarse el sustento no le produce alegría a muchas personas. Criar unos hijos con decencia y respeto puede ser una tarea difícil y ardua para muchos padres, pero a la larga produce buenos frutos.

Muchas personas hoy día viven como los personajes del antiguo teatro griego. Salen a la calle con una máscara, viven una apariencia de felicidad, pero detrás de esa máscara ficticia se oculta su verdadero rostro de desdicha y dolor. Así están los corazones de esas personas que mostraron una apariencia de felicidad ante unas cámaras el pasado domingo; pero no solo ellos. Así viven muchas otras personas en nuestro mundo; por fuera aparentan estar llenos, pero por dentro están vacíos. Y nuestra misión como cristianos es decirles que hay un Dios que les ama y quiere darles una verdadera felicidad que no depende de este mundo cambiante y pasajero, sino que nace en el corazón renovado por Dios.

Vivimos en una sociedad que le ha dado la espalda a Dios y piensa que se puede obtener una felicidad perdurable viviendo en rebelión contra él. Lo que muchos no entienden es que hay un gozo y una paz muy superior a la felicidad pasajera que el mundo ofrece. Es el gozo y la paz que experimenta la persona que vive agradando a Dios y obedeciendo su Palabra.

No nos dejemos engañar por las apariencias porque “el mundo pasa y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre” (1 Jn. 2:17)

The True Reason Gay Marriage Was Legalized, And What It Really Means For The Future

Just married couple, holding hands and walking in nature

Just married couple, holding hands and walking in nature

Steve Baldwin August 11, 2015

The Obergefell decision was perhaps the most fraudulent Supreme Court decision in US history. The logic was non-existent, the arguments were phony, and the decision itself was a totally political one that, as Chief Justice John Roberts wrote, “has no basis in the constitution or this court’s precedents.” And the ramifications of this decision are disturbing, with significant impact on children, on American culture, on the institution of marriage and on the First Amendment rights of Americans — in particular churches, Christian-owned business, and religious schools. Justice Samuel Alito warned that the decision will be used to oppress the faithful “by those who are determined to stamp out every vestige of dissent.”

First, the issue of same-sex marriage should never have been before the Supreme Court. This is an issue our founding fathers would have insisted be decided by the democratic process. The Supreme Court can’t “interpret” something that is not addressed in the Constitution. Even more significantly, because marriage was NOT originated by human law, civil government has no right to redefine it.

Second, for same sex marriage to be ruled “constitutional”, then, obviously, those who wrote the constitution would have to have been in favor of it and would have indicated so in the Constitution. Neither is true. And the views of our founding fathers on this issue are the opposite of what the five elite lawyers in black robes claimed they were.

Indeed, homosexuality was looked upon by the founding generation as a deviant sexual behavior, which, by the way, continues to be documented by reams of social science research. The only time homosexuality is mentioned anywhere in the law by America’s founding generation is at the state and local levels; and then it was in defining the crime of “sodomy,” and always with steep penalties attached.

Third, the idea that the Supreme Court trumps the other two branches of our government is a bizarre notion with little historical evidence to back it up. The founders gave it the power to offer interpretations in cases brought before it, but never gave it the power to create policy. Many of our founding fathers – Washington, Madison, Jefferson, etc – mocked this idea as one that would destroy the democratic nature of our government. It wasn’t until the Marbury v. Madison decision and some subsequent decisions that the Supreme Court essentially voted to give itself more power. But Congress never ceded them this power; and even today, there exists nothing in our founding documents that prevents the States from simply refusing to obey a Supreme Court ruling. Nullification, as it is called, by a state was common in the past and should once again be used by the states to counter an out-of-control Supreme Court.

Fourth, Anthony Kennedy claimed in the majority opinion that homosexuality was something one is born with – “immutable” he said, a completely false notion. Genetic researchers have never discovered a “gay gene”; and the Human Genome Project, involving 150 of the world’s top geneticists, was not able to find a “gay gene.” None of the professional organizations like the American Psychological Association or even the pro-homosexual Kinsey Institute will claim that homosexuality is genetic. Kennedy made up this phony claim because if homosexuality is not genetic, and thus only a behavior, it is too flimsy of a foundation upon to redefine the ancient institution of marriage. What’s strange is that even the proponents of this case did not make the claim that homosexuals are born that way. Where is Kennedy getting this info?

Fifth, the majority wrote that “The 14th Amendment requires a state to license a marriage between two people of the same sex.” No it doesn’t. This is a bald-face lie. A first grader could read the history of the 14th amendment and deduce that it says nothing about homosexual marriages. It was ratified in 1868 and was about giving blacks first-class citizenship. No one in 1868 even knew what same sex marriage was. The justices lied again.

Sixth, the majority wrote that “they too may aspire to the transcendent purpose of marriage.” Huh? The transcendent purpose of marriage for thousands of years has been to perpetuate the human race by creating a stable and loving environment for children. There is little evidence that homosexual marriage has anything in common with heterosexual marriage. The average homosexual has a few hundred sex partners in their lifetime, and an astounding 43% of homosexuals report having more than 500 sexual partners. And research shows that most homosexual marriages are “open” marriages in which both partners agree to be free to have sex with others.

Seventh, the majority argued that same-sex marriage “safeguards” children. What? Quite the contrary, the most recent large scale research on children raised in homosexual households is not pretty. It shows they fare much more poorly than do children raised in heterosexual households in many different categories: education, drug use, criminality, etc. Homosexual “marriages” with multiple lovers are not a stable environment for children. Just read the horrifying stories of children raised by homosexuals – they’re all over the internet. The court majority lied again.

The homosexual former New Republic writer Andrew Sullivan wrote in a famous 1989 article that “Much of the gay leadership clings to notions of gay life as essentially outsider, anti-bourgeois, radical. Marriage, for them, is co-optation into straight society.” Sullivan then argues that legalizing homosexual marriage will somehow be good for the homosexual movement because it will encourage more of them to enter into committed and stable relationships. But that hasn’t happened in states with civil unions, either here or abroad; and research shows that homosexuals in legal partnerships continue to favor multiple partners and reckless behavior.

Most homosexuals view traditional marriage as constraining their lifestyle and regard the whole idea of being homosexual as a way to rebel against heterosexual norms. Indeed, one can find anti-marriage sites operated by homosexuals all over the Internet: https://nogaymarriage.wordpress.com/

Kennedy’s colleagues are leftist ideologues who would vote for homosexual marriage no matter what, but Kennedy should know better. He had research before him that details the lifestyle of homosexuals. His opinion was extremely naive, and he assumes that all homosexuals want to have committed monogamous marriages. But the reality is that very few homosexuals get married. In Sweden, it’s only 2%. In Vermont, its 22%. And of those who do get married, most are not in any way comparable to heterosexual marriages. Did Kennedy read anything submitted to him by our side? Apparently not.

Few homosexuals will ever marry; and of those who do get married, it will more often than not involve multiple sex partners. This is why homosexual relationships, on average, rarely last more than two years. The research is clear: homosexual marriage is NOT about commitment or monogamy. The goal of the homosexuals is to destroy the institution of marriage and redefine it to their liking.

Eighth, the Obergefell decision was unconstitutional since Ruth Bader Ginsburg and Elena Kagan, according to US 28 U.S. Code 455, “shall disqualify himself in any proceeding in which his impartiality might reasonably be questioned.” And they didn’t. Both women had actually officiated at same-sex marriages. Ginsburg even performed a second same-sex wedding three weeks AFTER oral arguments in the Obergefell case. Ginsburg also made statements in support of same sex marriage while the Obergefell case was before the court, a clear violation of Canon A (6) of the Code of Conduct. Some have suggested that the U.S. Codes governing judges don’t apply to the Supreme Court. Wrong. The Pilla v American Bar Association case makes it clear that the judicial codes governing conflicts of interest do apply to the SCOTUS.

This information regarding Ginsburg and Kagan’s violations of the codes was submitted to the court, but Chief Justice Roberts refused to make this an issue. He had the power to do so. As Chief Justice, he is the person responsible for ensuring the integrity of the court. Indeed, Roberts and his colleagues could have voted to refuse to hear the Obergefell case unless Kagan and Ginsburg agreed to recuse themselves; but instead, they allowed Justices Kagan and Ginsburg to ignore their constitutional obligations. If one looks at previous SCOTUS recusals, they involved conflicts far more indirect than the aggressive pro-homosexual marriage actions of Ginsburg and Kagan.

There was a 25 day window to file a petition to rehear a Supreme Court ruling, and it could be only done by the losing parties and typically is based on new information or erroneous actions by the court. It is clear a petition should have been filed, based on the U.S. Code violations by Kagan and Ginsburg. However, the losing parties didn’t have the stomach or the guts to pursue such an appeal, even though all of them received documented information about the illegal actions of Kagan and Ginsburg. For the record, the losing parties were Mike DeWine, the Republican Attorney General of Ohio; Herbert Slatery, the Republican Attorney General of Tennessee; Bill Schuette, the Republican Attorney General of Michigan; and the lone Democrat, Attorney General Jack Conway of Kentucky.

Nor does it help that the conservatives on the court have ignored the recusal issue, apparently preferring to not upset the collegiality of the court over preserving heterosexual marriage, and thereby subjecting generations of Americans to an era of homosexual assaults upon the First Amendment. And yes, they had to know about the actions of Kagan and Ginsburg since this info was contained in two different motions to recuse, which they had before them but chose to ignore.

When I emailed Ginny Thomas – the wife of Justice Clarence Thomas – about this issue, she was appalled at my message and responded to the effect that her husband is NOT responsible for ignoring this issue. He’s not? Ok, then who holds responsible those justices who violate the clear codes governing recusal? Santa Claus? It’s nice to know that the harmony on the court remains intact while Christians and those of other faiths are now targeted for fines and jail time by the homo-fascists and reduced to second class citizenship.

After all, it is possible that the conservative justices were somehow unaware of the code violations by Kagan and Ginsburg; and I was hoping Mrs. Thomas would bring it up with her husband. Her response was that “There are many people you can consult with. I am not in the ten zillionth position!” So apparently, Mrs. Thomas, an alleged social conservative leader, won’t even talk to her husband about the most important cultural case of the century.

So let’s be clear what happened:
Three Republican Attorneys General representing three states in the Obergefell case refused to mention the illegal actions by Kagan and Ginsburg in their written briefs, or even in their oral arguments. They had this information but did not use it. Even more significantly, none of them used ANY moral arguments in their written or oral arguments, despite the fact that NUMEROUS Supreme Court precedents have defined traditional marriage as a sacred arrangement granted to us by God.

The Republican Justices on the Supreme Court refused to even broach the issue of recusal with their colleagues. They could have convinced Kennedy of the inappropriateness of Kagan and Ginsburg voting and perhaps even blocked the case from being heard unless these two agreed to recuse themselves.
When an Amicus, The Foundation for Moral Law, submitted two motions detailing the code violations by Kagan and Ginsburg and arguing they must recuse themselves under the codes governing recusals, they were ignored. Moreover, the second motion was NOT even posted on the Supreme Court docket until three weeks after the Court received this motion; and even then, they incorrectly labeled it a “request” and not a “motion.” And the first motion was never even posted at all.
Obviously, the court was playing games. A motion would have required Kagan and Ginsburg to address the recusal issue publicly prior to participating in oral arguments. However, a “request” allowed the court to ignore the recusal issue since the court does not have to rule on a “request.” When the court illegally changed a filing from a “motion” to a “request,” the Republican Justices should have stepped in at this point and forced the recusal issue–but they chose to be silent. It is hard to believe that the Republican Justices or their staff were unaware of this highly irregular action.
Despite the illegal actions by the Court ignoring the codes governing recusal and changing a “motion” to a “request,” the three Republican Attorneys General – now the losing party — refused to use this issue to file a petition for rehearing. Indeed, they refused to file ANY such petition whatsoever. Only one, AG Mike DeWine, would even meet with pro-traditional marriage leaders and constitutional scholars to discuss this issue before declaring he would NOT file a petition. The other two Republican officials would not even meet with pro-marriage legal experts to discuss a petition.
If people want to know why Republicans are losing the culture wars, this is how. If the Supreme Court had followed its own rules regarding motions and followed the U.S. Codes governing recusals, the case would have been won by the pro-marriage side 4-3.If most homosexuals don’t want to marry, and those who do are out to destroy its real meaning and purpose, what then is the real goal of the homosexual movement? Obviously, it’s to force the rest of society to recognize their deviant lifestyle. They want to rub our faces in it. They want to force churches, mosques, temples, religious schools, religious business people, and religious charities to accommodate their lifestyle. They want to destroy the meaning of marriage by watering down its purpose. They want to redefine the First Amendment so as to be meaningless. As Justice Alito says, “[religious people] will risk being labeled as bigots and treated as such by governments, employees and schools.”

Folks, if you haven’t figured it out by now, this is war. The homosexuals want people of faith to be second class citizens in a country founded by Christians. This is all about revenge for the refusal by the heterosexual world to accept homosexual behavior as normal. The only question is whether we will fight back. Indeed, if the millions of conservative evangelicals, fundamentalists, orthodox Jews, Mormons, Muslims and traditional Catholics unite in opposition to the homo-fascist movement, we can ultimately win.

I, for one, will never compromise my religious beliefs. I will not attend a church that marries homosexuals or refuses to teach what the Bible repeatedly and clearly teaches about this behavior. And I urge every Christian to question their church about this. If a church caves in to the cultural barbarians, then leave it. If they are willing to compromise on such a sacred Biblical principle, they should go out of business.

If you can’t find a church that remains faithful to the scriptures, start your own home church and invite your friends. We are all used to formal church buildings and organizational structures, but there is nothing in the Bible that says anything about a “church” being in some building somewhere. Indeed, archaeologists have discovered that many of the first century churches were, in fact, homes. Remember, the “fish” sign was a secret sign used by first century Christians to indicate worship services were held within a home. Throughout the history of Western Civilization, there have been many occasions when Christians have gone underground to preserve their faithfulness to the scripture.

If your child attends a religious school that is being forced to teach that homosexuality is normal, urge the school to resist such laws; and if they won’t, leave the school. Already, schools are being told they have to now teach children how to engage in homosexual sex. Homeschooling is an option, but also consider forming a home-based school composed of a group of like-minded families and pool resources to make it work. This is already commonplace today. Parents can take turns teaching or even pool their resources to hire tutors to teach certain topics. No building is necessary as the group can take turns using different homes. There is nothing most states can do to prevent such schools.

Once the attacks on Christians begin to escalate, and Christians are being hauled into court, Christians need to get on juries whenever possible. If someone is being charged with violating a phony “hate crime” law, or a pastor is being charged with a crime for refusing to marry a homosexual couple, or a baker is headed to jail for refusing to bake a cake for a homosexual wedding, Christian jury members have the power to prevent them from being convicted. All it takes is one “No” vote as a jury member. This is called “Jury Nullification,” and it is a concept that dates back to our founding days.

Most Americans have been propagandized by the judicial establishment to follow the judge’s orders and convict someone if there’s evidence to do so, but that’s not really the historic role of a jury member. Juries are also supposed to decide whether or not the law in question is constitutional. If you believe the law in question violates your faith or the Constitution, then don’t vote to convict the person. This was commonly done in America’s early days because our founding fathers actually encouraged jury members to be the final “check” on out-of-control government.

While the legal community opposes jury nullification – it threatens its power to control the outcome of cases – historically, jury members have long had the right to judge both the violation of the law and the constitutionality of the law itself. Here what’s founding father and first Chief Justice of the United States John Jay says about jury nullification: “…you have a right to take it upon yourselves to judge of both, and to determine the law as well as the fact in controversy.” John Adams, America’s second president, said that: “It is not only his right, but his duty… to find the verdict according to his own best understanding, judgment, and conscience, though in direct opposition to the direction of the court.”

It is also time for people of faith to withhold our votes from any and all politicians unless they pledge to support, in writing, laws that protect us from this onslaught of legal attacks coming our way. If they are not willing to protect our First Amendment rights, don’t vote for them.

Homosexual quotas in employment at Christian churches, schools and non-profits may not be far behind. To protect our First Amendment rights, Christians may need to start perfecting networking amongst ourselves to find employees, rather than publicly advertising for employees.

Christians need to become more discerning in regards to their charitable contributions. Many of America’s largest charities quietly support or fund the homosexual agenda, including the Red Cross, Boy Scouts, United Way, UNICEF, etc. Funding those who persecute us needs to stop. The best charities to support are small local charities operated by people one knows personally.

Boycott those businesses that support the gay movement. And they are legion: Staples, CVS, Progressive Insurance, etc., etc. Just Google the name of the business along with the term “gay rights,” and it’s easy to find out who they are. It’s time for the millions of American Christians to make their economic clout known in the marketplace and to quit enriching those who persecute us. Christians need to learn how to network with one another to find out what businesses can be trusted.

We need to also boycott the mainstream media. For generations, the media has misled Americans about the nature of the homosexual agenda and are now cheerleading the attacks on Christians. Many liberal newspapers are teetering on collapse. A 5% reduction in readership will kill off most of the nation’s remaining newspapers. They lie. Who needs them? Get your news from the Internet.

Finally, let’s quit being nice guys about the homosexual movement. We know that homosexuals are 6-10 times more likely to molest children than are heterosexuals. We know that as many as a third of all homosexuals have indicated in surveys that they have had sex with minors. We know that troubled youth group homes, the Boy Scouts, and even church youth groups all have huge problems with adult homosexuals targeting the children. We know that ever since homosexuals were allowed to openly serve in the armed forces, homosexual rapes have rapidly escalated, thereby destroying the morale of our armed forces.

We know that there are large scale studies by the Centers for Disease Control and other agencies that show homosexuals are far more likely to have mental breakdowns, abuse drugs, engage in criminal activity and so on – all indicators of an abnormal lifestyle. We know that the best research reveals that children raised in homosexual homes are, on average, experiencing far more problems than those raised in heterosexual families.

But most Americans know little of these studies and developments because the media refuses to report on them. The dark side of homosexuality has become a state secret; and as a result, many Americans have warm and fuzzy feelings about the homosexual community because all they see is the funny gay guy on some television sitcom. It is left to the Christian community to get the truth out, and we should.

We should not allow the media’s phony “Ozzie and Harriet” portrayal of homosexuals to remain unchallenged. If Christians have writing, research, website or blogging skills, they need to use these skills to disseminate this information. If a Christian finds out a local child molester is also a homosexual but the media leaves this detail out, he should write about it. If a Christian learns that children at a local group home are being molested, but no one is doing anything about it, he needs to blog about it and make a stink until the authorities are forced to act. If a friend reports he was sexually assaulted by homosexuals while serving in the military, encourage him to write about it and send it all over the Internet.

It is time to stop being nice guys to those who want to take away our First Amendment rights. This may sound harsh, but we are commanded to fight evil; and while I think it’s important that Churches and Christians continue to reach out to and pray for homosexuals, we cannot ignore the fact that the homosexual movement has declared war on us–and exposing what they do is a perfectly acceptable strategy. It is time to turn the spotlight on these people who seek to destroy our cherished religious freedoms.

Nuestra juventud está en peligro

cesar vazquezDr. César A. Vázquez Muñiz
Puerto Rico por la Familia

En la consulta juvenil del 2010 al 2012 de ASSMCA, página 8, se nos dice que hay una prevalencia de uso de marihuana de un 19.5 por ciento en los estudiantes de escuela superior. Eso significa que uno de cada cinco estudiantes en la escuela superior está usando marihuana, sin contar el uso de marihuana en los desertores escolares, que probablemente sea más alto. Se calcula que uno de cada tres adolescentes que comienza a usar marihuana antes de los 18 años  quedará adicto a la misma. A esto hay que sumarle un porciento alto de jóvenes que están usando alcohol y como un  6% que está utilizando drogas legales. Esto implica que alrededor de un tercio de nuestros jóvenes de escuela superior tienen un problema de abuso de substancias, legales o ilegales. Nuestro activo social más importante corre un peligro inminente.

Ante esta realidad, la respuesta del gobierno actual es hacer más accesible la marihuana. Para esto han creado la mentira de la marihuana medicinal. Desgraciadamente la Secretaría de salud ha perdido credibilidad al prestarse para engañar al pueblo por orden de su jefe inmediato, el gobernador.

La orden declarativa número 32 alega que el departamento de salud realizó una evaluación sobre el uso medicinal de la marihuana. Exigimos que la hagan disponible y que la publiquen. Menciona que en 23 estados en los Estados Unidos, la marihuana tiene un uso medicinal. Esa no es la posición de la FDA. ¿De cuándo acá los estados tienen la capacidad o la autoridad en ley para determinar si una sustancia es un medicamento indicado para alguna condición?

Luego hace una lista de condiciones donde se alega  que la marihuana “ha mostrado ser efectiva para el tratamiento de las siguientes condiciones médicas debilitantes”.  La lista es extensa y por poco incluye el mal aliento y la fealdad… Exigimos que publique las referencias científicas que demuestran está alegada efectividad, para que los especialistas podamos examinarlas. Es interesante que el Colegio de Médicos  Cirujanos de Puerto Rico junto a la sección de Psiquiatría de Adicciones se declararán en contra de la medicalización de la marihuana. ¿A quién le va a creer el pueblo?  ¿A los cinco especialistas en adicciones o a la Secretaria de Salud?

La realidad es que detrás de toda esta pantalla lo que hay es el afán de lucro. Desgraciadamente tenemos un gobierno que está dispuesto a hacer cualquier cosa para lograr dinero. A eso le sumamos individuos inescrupulosos que pretenden hacer una ganancia exorbitante de la tragedia de un pueblo. Hay quienes venden su cuerpo… hay quienes venden su conciencia. Pero lo único que hace falta para que el mal triunfe es que la gente buena no haga nada en contra del mal. Nuestra juventud está en peligro. ¿Qué vamos a hacer para protegerlos?

¿Es la pedofilia una enfermedad mental o una orientación sexual?

Pastor René X. Pereira

Pastor René X. Pereira

Lo que es considerado un desorden de la conducta o una orientación sexual para el Manual de Diagnóstico y Estadística de Desórdenes Mentales (DSM) es un asunto de debates y presiones políticas y no debido a investigaciones y procesos científicos dentro de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA). Eso fue precisamente lo que sucedió a finales de la década de los 70 con la conducta homosexual. Siempre fue considerada una parafilia o desviación sexual, pero debido a presiones dentro de la misma APA, el manual DSM-IV la sacó de ese renglón. Es un proceso donde se somete a votación el asunto y la mayoría decide si es una enfermedad mental o no.

Pues sepa usted que lo mismo está sucediendo con la pedofilia. Interesantemente el último manual de diagnóstico DSM-V estableció una distinción entre la “orientación sexual pedofílica” y el llamado “desorden pedofílico”. Dicho de forma más sencilla, la APA determinó recientemente que el tener los deseos e impulsos de sostener relaciones sexuales con menores no deben ser considerados como un desorden mental sino solamente aquellos que actúan a base de sus impulsos. Parece que estos “expertos” ignoran que lo que hay en la mente muy posiblemente se convertirá en acción.

Según informó el sitio informativo Neon Tommy, auspiciado por la Escuela de Comunicaciones de Annenberg, de la University of Southern California, la decisión de la Asociación Americana de Psiquiatría de Estados Unidos ha dado lugar a que numerosos grupos de defensa de la pedofilia amplíen “el alcance de sus organizaciones”. Lo mismo que sucedió anteriormente con el lobby gay, está sucediendo en estos momentos con los grupos pedófilos que presionan para que sus “orientaciones sexuales” no sean estigmatizadas. No hay que ser profeta para ver que eventualmente esto es lo que sucederá con la pedofilia y otras conductas que al día de hoy son consideradas aberrantes. Es cuestión de tiempo.

Vemos hoy día defensores de la homosexualidad argumentar que esta conducta no es un desorden mental afirmando que es lo que la APA ha determinado. Pues sepa que la APA pensaba de manera distinta hace tiempo atrás y mañana irán cambiando la clasificación de otras conductas sexuales a conveniencia.

40 PREGUNTAS PARA LOS CRISTIANOS QUE AHORA LEVANTAN BANDERAS DE ARCOIRIS

capitolio gay

Artículo publicado en sitio The Gospel Coalition

Para los evangélicos que lamentan la decisión que la Corte Suprema tomó el pasado viernes, estos últimos días han sido difíciles. No estamos pidiendo que los demás sientan lástima por nosotros, ni tampoco creo que muchas personas tengan ansias de mostrarnos ninguna. Nuestro dolor no es sagrado. Tomar decisiones jurídicas y teológicas con base a lo que hace que las personas se sientan mejor representa, en primer lugar, una parte de lo que nos metió en este desorden. Aún así, duele.

Existen muchas razones para nuestra lamentación, desde el temor a que la libertad de religión sea eliminada, hasta la preocupación por el ostracismo social y la marginalización cultural. Pero de todas las cosas que nos afligen, quizá lo que ha sido más difícil es ver a algunos de nuestros amigos, algunos miembros de nuestra familia, y algunos de los hermanos junto a quienes nos hemos sentado en la iglesia dar un rotundo “Amén” a una práctica que aún consideramos como un pecado y a una decisión que consideramos que es negativa para nuestra nación. Una cosa es que la nación entera tenga una fiesta a la que no podamos asistir por motivos de conciencia. Otra cosa muy distinta es buscar a nuestro alrededor rostros amigables que nos recuerden que no estamos solos y hallarlos disfrutando en la pista de baile. Pensamos que el arco iris era la señal de Dios (Ge. 9:8-17).

Si te consideras un cristiano creyente de la Biblia, un seguidor de Jesús cuyo mayor propósito es glorificar a Dios y disfrutar de Él por siempre, hay preguntas importantes que espero que consideres antes de levantar tu bandera y apoyar la revolución sexual. Estas preguntas no pretenden ser sarcásticas o simplemente retóricas. Son preguntas sinceras, que si bien son directas, espero que hagan que mis hermanos y hermanas que publican imágenes de arcoíris se detengan y reflexionen sobre la bandera que están levantando.

  1. ¿Por cuánto tiempo has creído que el matrimonio gay es algo que debe celebrarse?
  2. ¿Qué versículos de la Biblia te llevaron a cambiar de opinión?
  3. ¿Cómo demostrarías, a partir de las Escrituras, que existe algún caso positivo en el que la actividad sexual entre personas del mismo sexo sea una bendición que se debe celebrar?
  4. ¿Qué versículos usarías para demostrar que un matrimonio entre dos personas del mismo sexo puede representar adecuadamente a Cristo y la iglesia?
  5. ¿Crees que Jesús habría consentido el comportamiento homosexual entre adultos mayores de edad que mantienen una relación de compromiso?
  6. De ser así, ¿por qué Él reafirmó la definición de Génesis de matrimonio entre un hombre y una mujer?
  7. Cuando Jesús habló en contra de porneia, ¿cuáles pecados crees que Él estaba prohibiendo?
  8. Si algún comportamiento homosexual es aceptable, ¿cómo entiendes el “intercambio” pecaminoso que Pablo subraya en Romanos 1?
  9. ¿Crees que pasajes como 1 Corintios 6:9 y Apocalipsis 21:8 enseñan que la inmoralidad sexual te puede mantener fuera del Cielo?
  10. ¿A cuáles pecados sexuales crees que se estaban refiriendo los versos anteriores?
  11. Al pensar en la larga historia de la Iglesia y la reprobación casi universal de la actividad sexual entre personas del mismo sexo, ¿qué piensas que entiendes acerca de la Biblia, que Agustín, Tomás de Aquino, Calvino y Lutero no notaron?
  12. ¿Qué argumentos usarías para explicarle a los cristianos en África, Asia y Sur América que el entendimiento de ellos sobre la homosexualidad es bíblicamente incorrecto y que tu nuevo entendimiento del homosexualismo no está condicionado por la cultura?
  13. ¿Crees que Hillary Clinton y Barack Obama fueron motivados por antipatía e intolerancia cuando, durante casi toda su vida, definieron el matrimonio como una relación de pacto entre un hombre y una mujer?
  14. ¿Crees que a los niños les va mejor con una madre y un padre?
  15. Si no es así, ¿qué investigación puedes citar para sustentar esa conclusión?
  16. Si tu respuesta es sí, ¿tiene la iglesia o el estado algún rol que jugar en la promoción o el otorgamiento de privilegios al convenio que coloca a niños con un papa y una mamá?
  17. ¿Es el fin y propósito del matrimonio apuntar a algo más que la satisfacción emocional y sexual de un adulto?
  18. ¿Cómo definirías el matrimonio?
  19. ¿Crees que a los miembros cercanos de la familia se les debe permitir casarse?
  20. ¿Debería el matrimonio limitarse a solo dos personas?
  21. ¿Sobre qué base, si existe alguna, le impedirías a adultos de cualquier tipo de relación y número de personas, contraer matrimonio?
  22. ¿Debería haber un requisito de edad en los Estados Unidos para la obtención de una licencia de matrimonio?
  23. ¿Consiste la igualdad en que cualquiera que desee casarse debe poder tener una relación significativa que se defina como matrimonio?
  24. Si no, ¿por qué no?
  25. ¿Debería permitírsele a sus hermanos y hermanas en Cristo quienes están en desacuerdo con la práctica homosexual ejercitar sus creencias religiosas sin temor al castigo, pena o coacción?
  26. ¿Hablarías a favor de tus consiervos cristianos cuando sus trabajos, sus acreditaciones, sus reputaciones, y sus libertades son amenazadas debido a este asunto?
  27. ¿Hablarías en contra de los que avergüenzan y oprimen de distintas maneras, a los gays y lesbianas o a los evangélicos y católicos?
  28. Ya que la iglesia evangélica no ha tomado con seriedad los divorcios no bíblicos y otros pecados sexuales, ¿qué medidas tomarás para garantizar que los matrimonios homosexuales sean saludables y de acuerdo con los principios bíblicos?
  29. ¿Deben las parejas homosexuales en relaciones abiertas estar sujetas a la disciplina de la iglesia?
  30. ¿Es un pecado para las personas LGBT participar en la actividad sexual fuera del matrimonio?
  31. ¿Qué harán iglesias abiertas y reafirmantes para hablar proféticamente en contra del divorcio, la fornicación, la pornografía, y el adulterio donde sea que se encuentre?
  32. Si el “amor gana” ¿cómo definirías el amor?
  33. ¿Qué versículos usarías para establecer esa definición?
  34. ¿Cómo debe la obediencia a los mandamientos de Dios dar forma a nuestra comprensión del amor?
  35. ¿Crees que es posible amar a alguien y estar en desacuerdo con las decisiones importantes que esa persona tome?
  36. Si apoyar el matrimonio gay es un cambio para ti, ¿has cambiado alguna otra cosa en tu comprensión de la fe?
  37. Como evangélico, ¿En qué manera tu apoyo al matrimonio gay te ha ayudado a incrementar tu pasión sobre aspectos evangélicos distintivos como el enfoque en el nacer de nuevo, el sacrificio expiatorio de Cristo en la cruz, la confiabilidad total de la Biblia, y la necesidad urgente de evangelizar al perdido?
  38. ¿Cuáles iglesias abiertas y reafirmantes puedes nombrar, en las cuales las personas se están convirtiendo al cristianismo ortodoxo, en donde los pecadores están siendo advertidos sobre el juicio y llamados al arrepentimiento, y los misioneros están siendo enviados a plantar iglesias en medio de pueblos no alcanzados?
  39. ¿Esperas estar más comprometido con la iglesia, más comprometido con Cristo, y más comprometido con las Escrituras en los años por venir?
  40. Cuando Pablo, al final de Romanos 1 reprende a “los que practican tales cosas” y los que “dan su aprobación a los que las practican”, ¿qué pecados crees que tiene él en mente?

Alimento para el pensamiento, espero. Por lo menos, algo que masticar antes de tragar todo lo que el mundo y Facebook ponen en nuestro plato.

http://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/40-preguntas-para-los-cristianos-que-ahora-levantan-banderas-de-arcoiris

La justicia es ciega…

justicia ciega

Dr. César A. Vázquez Muñiz
Portavoz de PR por la Familia

¿Qué significa la decisión del Tribunal Supremo aprobando el matrimonio homosexual?

Lo primero que significa es que la justicia es ciega. Cinco jueces del Supremo no pudieron ver lo que ha sido una verdad evidente para millones de seres humanos a través de la historia y en todas las culturas. Que el matrimonio sólo puede ocurrir entre el hombre y la mujer es una verdad evidente en sí misma. El matrimonio surge de la sexualidad humana y la realidad biológica es que el cuerpo del hombre y de la mujer son complementarios sexualmente hablando. Están hechos el uno para el otro. De esta realidad biológica depende la sobrevivencia de la raza humana. Los niños y la familia surgen de esta realidad. El tribunal sencillamente obvió la realidad biológica de la sexualidad humana.

Lo próximo es que el tribunal ignoró convenientemente la historia de la humanidad y la historia de los Estados Unidos. A través de la historia, en todas las culturas y particularmente en la historia de Estados Unidos el matrimonio siempre ha sido entre el hombre y la mujer. Los que escribieron la Constitución de Estados Unidos y las enmiendas a la misma daban por sentado que el matrimonio sólo era entre el hombre y la mujer. ¿Cómo vas a utilizar un documento para justificar unas ideas en contra de las ideas de aquellos que lo escribieron? Esto fue un acto de soberbia donde cinco personas se sintieron con el derecho de redefinirle a la nación lo que es la institución del matrimonio.

Es particularmente llamativo el hecho de que la mayoría del tribunal reconoce que ignoró los precedentes del mismo Tribunal Supremo. En toda la historia de las decisiones del Tribunal Supremo se asumía que el matrimonio era entre el hombre y la mujer. Esta mayoría creó un derecho para violentar este precedente y de esa manera imponerle sus valores a la mayoría del pueblo de los Estados Unidos y de Puerto Rico.
Esta decisión es un atentado al federalismo. En toda la historia de los Estados Unidos el derecho de familia era un derecho de los estados. Inclusive en la decisión de Windsor el tribunal lo reconoció así. Con esta decisión del tribunal infringe el derecho de los estados y viola la misma Constitución que establece que aquellos asuntos que no están claramente autorizados para el gobierno federal permanecen bajo la soberanía de los estados. Esto era el derecho de familia hasta este pasado viernes 25 de junio.

Lo peor de todo es que esta decisión atropella la democracia. Un grupo de cinco jueces le quita a un pueblo el poder de decidir sobre un asunto tan importante. Deja de ser el gobierno del pueblo para convertirse en el gobierno de una mayoría de un tribunal no electo por el pueblo. No sabemos qué eventos se puedan desencadenar por esta acción ilegítima que es un claro abuso del poder judicial.

Con esta decisión el Tribunal Supremo de los Estados Unidos normaliza la conducta homosexual para la nación. Esta es la base legal para que los niños sean socializados para ver la conducta homosexual como normal y al matrimonio homosexual como alternativa correcta de convivencia. Todo esto es un juicio valorativo donde se le impone a un pueblo los valores de una minoría.

Con esta decisión el Tribunal Supremo criminaliza la opinión de aquellos que visualizan la conducta homosexual como una expresión distorsionada o incorrecta de la sexualidad humana. Y esto servirá para que se violenten el derecho a la libertad de conciencia, el derecho a la libertad de expresión y a la libertad religiosa. Esto ya está ocurriendo en otros lugares como Canadá y el Reino Unido. De golpe y porrazo, una nación fundada sobre el anhelo de libertad religiosa ahora tiene como base fundamental la protección a las conductas sexuales íntimas de los individuos. Con el derecho a la libertad y a la intimidad podemos justificarlo todo.

Pero lo peor de todo es que con esta decisión el Tribunal Supremo institucionaliza el pecado. Se pone en contra de Dios. El tribunal aprueba como correcto lo que Dios declara como pecado. ¿A quién vamos a creerle? ¿A quién vamos a obedecer? Como dijeron Pedro y Juan, “Juzguen…si es justo obedecer a los hombres antes que a Dios”.